Artur Mas echa el freno a la consulta catalana

En El País hablan del fin del “reto” soberanista, de que Artur Mas “admite” que no habrá consulta y que propone un “sucedáneo”. En El Mundo hablan de que Mas “asume” que no habrá consulta. A menos de un mes para el señalado 9 de noviembre, y tras la paralización del Constitucional a la firma del decreto de consulta, Artur Mas tira la toalla

¿Tira la toalla?

En realidad nada de lo sucedido es sorprendente, salvo esto. Se sabía que ERC acabaría adelantando en intención de voto a CiU si Mas apostaba por la vía soberanista. Se sabía que la confrontación entre Cataluña y Madrid subiría. Se sabía que el Constitucional ordenaría paralizar la consulta. Lo que cuesta saber es por qué Mas decide paralizar ahora la consulta, cuando se sabía en qué punto moriría el pulso, y cuando sólo había dos opciones: o seguir adelante hasta las últimas consecuencias o no haber empezado para ir a morir donde se sabía que iba a morir.

Las reacciones a la decisión de la Generalitat no se han hecho esperar: desde ERC piden mayoría para declarar la independencia de forma unilateral, desde ICV no aceptan “sucedáneos” a la consulta y desde las CUP improvisan una asamblea y piden “urnas, urnas y urnas”

¿Qué alternativas hay? Obviando la declaración unilateral de independencia, que se antoja poco probable, o agotar la legislatura y esperar a ver cuál es la reacción social -enarbolar la bandera frente a Madrid o culpabilizar a Mas del fracaso- o convocar elecciones, plebiscitarias o no, donde ERC seguramente ganaría a una CiU agotada por el proceso y en shock por el caso Pujol, según las últimas encuestas (como esta de El País, publicada hace unos días).

En cualquier caso, y salvo que hubiera una improbable candidatura de unidad soberanista, el resultado de las elecciones en el que ya es el Parlamento más fragmentado de España sería aún más fragmentación, habida cuenta de la irrupción de Podemos. La situación resultante podría ser la de una Cataluña dividida e ingobernable, a medio camino de un proceso a ninguna parte, aunque con Esquerra con apoyos de mayoría (CiU, ICV, CUP…)

¿Y por qué toma Mas esa decisión? Puede que se haya sentido sin fuerzas de seguir contra un imposible en Madrid, puede que el caso Pujol haya debilitado al partido, puede que esté poniéndose de lado para crear una respuesta social potente, puede que haya conseguido firmar fuera de los focos ventajosas condiciones para Cataluña a cambio de su suspensión… Todo suposiciones

Difícil saber cuál, pero cabe pensar que Mas guarda algún as bajo la manga. A fin de cuentas, los problemas no son nuevos (además de que se sabía lo que iba a pasar, la semana pasada ya aparecieron las primeras grietas en el frente soberanista)

Mientras, en la web de la Generalitat sigue colgada en inglés la hoja de ruta soberanista, y en el BOPC el decreto de la consulta: puede que ya no esté la llama, pero las brasas del proceso siguen calientes.

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