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“El mayor riesgo: que la democracia española sufra un proceso de italianización”


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Alfredo Berini

Licenciado en Periodismo, máster en Investigación Aplicada a la Comunicación y Técnico Superior en Producción. He producido cientos de directos para Telemadrid y Castilla-La Mancha televisión, una película y presentado informativos para Radio Voz Ferrol. Actualmente ejerzo la investigación y preparo mi tesis doctoral.


Escrito el 23 de febrero de 2013 a las 9:01 | Clasificado en Entrevistas, Galicia

Francisco Caamaño ocupa actualmente la secretaría general del PSOE en la provincia de A Coruña. El antiguo ministro de Justicia defiende la necesidad de regeneración y cambios dentro del socialismo.

Francisco Caamaño
Francisco Caamaño (Fuente: PSOE)
Bio

  • Nombre:
    Francisco Caamaño Domínguez
  • Fecha de Nacimiento:
    8 de Enero de 1963
  • Lugar de Nacimiento:
    Cee (A Coruña)
  • ¿A qué se dedica?
    Catedrático de Derecho Constitucional y Diputado del Parlamento de Galicia.
  • ¿Qué ha hecho con su vida en los últimos diez años?
    He sido Catedrático de Universidad, abogado, director de la Fundación Democracia y Gobierno Local, secretario de Estado de Asuntos Constitucionales, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y ministro de Justicia.
  • Entre ultraizquierda y ultraderecha… ¿Dónde se encuentra?
    En ninguno de los dos polos porque los dos extremos se juntan. Siempre más próximo a la izquierda que a la derecha.
  • Entre “ciudadano del mundo” y “amo a mi patria”… ¿Dónde se encuentra?
    Soy ciudadano del mundo. Si se confunde el amor a la patria con los nacionalismos… creo que los nacionalismos son algo más del siglo XIX que del XXI.
  • ¿A qué político activo admira y por qué?
    Tengo un especial gusto por Barack Obama. Creo que en momentos muy difíciles, en un país tan complejo como los Estados Unidos, se ha propuesto hacer algunas cosas muy sensatas como defender un sistema de salud intentando vencer las múltiples resistencias que tiene.
  • ¿A qué político fallecido admira y por qué?
    A unos cuantos porque en la historia de la democracia y de la humanidad, en los últimos 200 años, hay muchos ejemplos.  En Europa siempre me pareció un referente Willy Brandt.
  • ¿Qué noticia desearía leer en un periódico?
    Que España está saliendo de la recesión porque ha encontrado un modelo de crecimiento sostenible.
Galicia

El Partido Socialista de Galicia sufrió un duro revés en las últimas elecciones autonómicas.  Han pasado unos meses y seguramente muchas reuniones de análisis de resultados ¿Cuáles considera que son las claves por las que, a pesar de ello, todavía no se ha logrado conectar con el electorado?

Hemos tenido un mal resultado y, probablemente, los errores se pueden analizar con clara objetividad. El primero es que no podemos estar en procesos, prácticamente a un mes de las elecciones, dirigidos a determinar quién va a ser nuestro candidato. Tenemos que evitar que los procesos de renovación del partido coincidan con los procesos electorales gallegos.

En segundo lugar, nuestro discurso necesita más autonomía. Un discurso que nos aporte más elementos de diferenciación respecto del discurso general del Partido Socialista de España. Apuesto por un mecanismo “galeguista”  como referente del PSdeG-PSOE, ya que pienso que no lo tenemos afinado.

En tercer lugar, tenemos que cambiar muchas cosas en nuestros argumentos en el ámbito económico que tanto preocupa a los ciudadanos. Creo que esto le afecta a la socialdemocracia en general, pero nosotros debemos de interiorizarlo respecto a Galicia, que tiene sus problemas propios como el demográfico, el envejecimiento de la población  o la falta de una gran ciudad – nosotros no la tenemos- . Por tanto, nuestras estrategias tienen que tener perfiles propios, perfiles que no hemos sabido presentar a la ciudadanía en las últimas elecciones.

Los resultados electorales denotaron una desfragmentación aún mayor del voto entre los electores de izquierdas. ¿Qué lectura hace de cara a futuros comicios? ¿Puede pesar la presencia de tantas alternativas frente a la unidad de la derecha?

Creo que la derecha ha sido una derecha ‘atrapalo tutti’, que llaman los italianos. Ha intentado ir desde la ultraderecha hasta acercarse lo más posible al centro. Estamos viendo que, al final, esto en política se paga. Es un coste que los partidos mayoritarios algunas veces asumimos -también le ha pasado al Partido Socialista-, pero el caso del Partido Popular es muy evidente, y la prueba está en el grado de descomposición que está teniendo. Esto le está pasando, probablemente, por tener muchas “familias” de la derecha con intereses muy diversos.

En el caso de Galicia se pueden ver casos como la aparición de Alternativa Galega de Esquerda, que es una nueva formación donde está Izquierda Unida que ya estaba creciendo a nivel nacional, y que se ha unido a una escisión del Bloque Nacionalista Galego  obteniendo unos buenos resultados. Veremos, una vez superadas las elecciones, cómo van evolucionando las cosas.

¿Cómo está Pachi Vázquez tras las elecciones? ¿Cómo lo encuentra en estas últimas fechas y qué futuro le puede esperar?

Yo lo veo sobre todo en el Parlamento y en alguna de las reuniones de la ejecutiva. Lo veo con el interés de cumplir su palabra y ser un elemento neutral en el proceso de renovación del PSdeG. Espero que a partir del día dos de marzo tengamos un calendario establecido y comenzar dicho proceso.

¿Descartaría usted llegar a optar a presidir el partido en Galicia o prefiere quedarse en un segundo plano?

Yo en este momento por lo que estoy trabajando es porque el Partido Socialista vuelva a tomar el pulso con la ciudadanía gallega.  Hay que trabajar muy seriamente,  tendiendo puentes a hacer una política responsable, seria, coherente… Esto es hoy lo más importante.  Desde el punto de vista orgánico lo que sí pido es que la renovación del partido se haga desde el punto de vista de “un militante, un voto”. Trabajaré, todo lo que pueda, para que el próximo secretario general salga  elegido de unas primarias, que es lo que quieren la mayoría de los militantes del partido.

También lucharé por conseguir en ese proceso de renovación un socialismo nuevo que contenga elementos de seriedad y sea referente en la política gallega.  Yo es por lo que estaré, impulsando un nuevo liderazgo de base democrática. Si acertamos, pues acertamos todos; si nos engañamos, pues nos engañamos todos y dentro de cuatro años lo veremos.

Están siendo meses complicados en el Parlamento gallego. ¿Se está haciendo daño a la imagen de la institución con propuestas como la de controlar la entrada de invitados?

Llevo tres plenos en el Parlamento de Galicia y han sido tres plenos con tres conflictos. No es normal, lo he comentado incluso con algunos compañeros. He vivido en el Congreso de los Diputados situaciones de tensión, pero nunca tres plenos seguidos. Personalmente creo que se han producido algunos errores. Prohibir la entrada de personas es una sobreactuación por parte de la presidenta del Parlamento que no me ha parecido la solución más acertada.

El Reglamento del Parlamento de Galicia dice que las sesiones son públicas, lo cual no quiere decir que una vez que estén los invitados dentro la presidenta no tome la autoridad que el Reglamento le da en caso de ser necesario. Lo que no se puede hacer es decirle a los Grupos Parlamentarios que ellos no van a poder invitar público porque el único público que puede entrar será la lista de invitados de la presidenta. Esta situación no me parece razonable y además es irrespetuosa con la ciudadanía gallega.

Después ha habido otros incidentes. Quizá el que hacía las funciones de presidente no estuvo del todo acertado en la expulsión de un diputado, de un compañero, pero es verdad también que hay que tomarse las cosas más en serio. Yo mismo me encontré incómodo como diputado cuando vi a otro cantando. Soy de los que cree que llevamos doscientos años en Europa luchando por tener Parlamentos y por tener libertad y algunas actuaciones están fuera de lo que deben hacer los representantes ciudadanos. Se puede cantar en muchos otros lugares.

¿Considera que este tipo de situaciones pueden influir en el desapego ciudadano sobre la actividad política?

Sin duda, y más en momentos como los actuales donde la política tiene ya problemas de cercanía y comprensión por parte de la ciudadanía. Imágenes de ese tipo no son las que más favorecen. Tampoco ayuda una presidencia autoritaria o un partido no abierto al diálogo.

Tenemos que tener una responsabilidad de cara a los ciudadanos. Nosotros cobramos un salario para representarlos, para hacer este trabajo y para realizarlo como exigen los modos y formas de la Cámara. En el Parlamento se puede decir todo, pero se debe decir con rigor y atendiendo a los hábitos propios de un litigio.

¿Cómo está siendo lidiar con Feijóo? ¿Está abierto al diálogo con el PSOE como dio a entender en el discurso de Navidad?

En mi opinión no, es todo una falsedad  absoluta. Son palabras iguales a cuando dice que Bárcenas le “repugna” o que el Ayuntamiento de Santiago “está en una situación normal”. No se trata de estar flotando alrededor de las cosas sin hacer nada. Cuando uno tiene que tomar decisiones asume riesgos, y va siendo hora de que el señor Feijóo asuma alguno.

La mejor prueba de que no tiene ninguna voluntad de diálogo es que, en lo que más ha insistido, es en abrir un proceso de diálogo en torno al llamado “Decreto del plurilingüismo”. Lo hizo en el discurso de investidura, lo ha vuelto a hacer en el siguiente pleno ordinario… Es curiosa la situación en la que se encuentra el presidente de la Xunta: Feijóo propone un diálogo sobre la parte del Decreto que ha quedado sin ser declarada nula por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. Eso es lo que le propone a la oposición, hablar de lo que queda salvado del Decreto. 

El señor Feijóo debería saber que los políticos no pueden negociar lo que está publicado en el Boletín Oficial de Galicia y, por tanto, lo que no ha sido declarado nulo está en vigor. Si quiere de verdad entablar un diálogo con la oposición, lo que tiene que hacer es reconocer la sentencia del Tribunal, posteriormente derogar el Decreto y abrir, como se debe hacer, un proceso de negociación en el Parlamento.

España

Es usted muy participativo en las redes sociales y se ha convertido en azote del Partido Popular y analista de la crisis de los llamados “sobres de Bárcenas”. ¿Se puede contrarrestar esta situación con la publicación de las declaraciones de la Renta o hay que llevar a cabo un proceso de transparencia mayor?

En mi opinión no, lo que hay que hacer es un proceso mucho más profundo de revisión de nuestro sistema democrático. Hay que pensar mucho sobre cómo está estructurado nuestro sistema electoral, sobre la financiación de partidos, las prácticas administrativas… Todo esto debe llevarnos a una revisión profunda, porque el mayor riesgo que podemos correr es que la democracia española sufra un proceso de ‘italianización’ o de deterioro de su capacidad institucional.

Pueden existir en todos los partidos, como en todas las organizaciones, episodios de corrupción.  Lo que me preocupa realmente es que los ciudadanos puedan pensar que las organizaciones políticas, de alguna manera, están ideadas para determinado tipo de prácticas. Cuando uno empieza a pensar en el ‘caso Naseiro’, después en lo que pasó en Valencia, recordar lo que ocurrió en la Comunidad de Madrid con Tamayo y lo que está pasando ahora con los sobres de Bárcenas, o lo que sucede en el Ayuntamiento de Santiago… 

Uno empieza a cuestionarse si más allá de que un partido pueda tener episodios de corrupción, si no se ponen los paliativos necesarios y se adoptan las medidas concretas, son un instrumento demasiado fácil para que pueda ser utilizado como tal. Hay que frenar esto de inmediato y poner medidas para que no pueda aparecer  en las organizaciones este tipo de situaciones.

Rubalcaba también está en el ojo del huracán desde las elecciones nacionales. Usted ha sido en algunos momentos una de las voces críticas que hablan de regeneración ¿Debe hacer el Partido Socialista nacional cambios o un proceso de primarias?

Quiero seguir siendo fiel conmigo mismo. Alfredo Pérez Rubalcaba es el secretario general del Partido Socialista desde el momento que ha ganado un Congreso, eso es absolutamente cierto. También creo que lo que hace nuestro secretario general tiene toda la legitimidad. Dicho eso, creo que los tiempos en la sociedad española apremian también a otros tiempos. Esta es la realidad de un país con seis millones de parados, con un partido en el Gobierno que tiene el problema relacionado con Bárcenas, que ve cómo se le está disparando el déficit público, con una equivocadísima política de recortes y de derechos. Todo esto en su conjunto hace que la sociedad demande con mayor urgencia una alternativa. Esta alternativa tenemos que construirla los socialistas cuanto antes, no podemos demorarnos en el tiempo. Da la sensación de que el calendario que ha establecido el secretario general y la propia Ejecutiva Federal es demasiado largo en el tiempo para cometer ese proceso.

Creo que hay que reflexionar, sin ninguna duda, pero hay que estar también atentos a lo que nos demanda la ciudadanía. Hoy hay cierta urgencia por un cambio político, al menos para que genere ilusión en la sociedad y nuevas expectativas de futuro.

¿Qué opinión le merecen las palabras de Beatriz Talegón sobre el socialismo? ¿Se esperaban la aparición de Talegón en la escena pública como está apareciendo?

Yo no esperaba este impacto. Creo que la izquierda, no sólo española sino la europea, necesita este tipo de recordatorios. No se trata de decir que vamos a reflexionar sobre la socialdemocracia, sino que hay que realizar una reflexión profunda y de verdad. Ella ha puesto sobre la mesa algunos elementos ciertos de denuncia, de acomodo de la izquierda europea y de otros partidos similares que no son europeos. Esa parte de su discurso la suscribo completamente, y está bien que haya este tipo de personas que hagan este tipo de reflexiones. 

Actualmente se necesitan voces críticas y con voluntad constructiva, porque seguro que ella lo ha hecho así. La izquierda europea tiene que empezar a plantearse seriamente cuáles son sus sistemas ideológicos y, a la vez, retomar algunos elementos tradicionales del socialismo. 

La socialdemocracia siempre había escapado de los mercados y el resultado final es que el mercado ha doblado el codo a la socialdemocracia. Ya están pasando cosas dentro del laborismo británico, está ocurriendo en el socialismo francés… Creo que eso es importante, el trabajo crítico desde la propia izquierda. Tienen que venir voces desde la antítesis para que podamos ver las cosas con la mirada mucho más abierta.

Parece que la palabra clave de esta entrevista ha sido “regeneración”

Si entendemos por regeneración la búsqueda de nuevos elementos organizativos y de conexión con la gente, sin lugar a duda los necesitamos.  También debe haber nuevos elementos sobre el discurso económico. Tenemos que ser valientes. Si seguimos sin serlo se nos puede acabar preguntando por qué acabamos siendo cómplices del capitalismo si somos tan socialdemócratas.

¿Qué cosas podemos hacer para cambiar esta tendencia? Al final lo que la gente nos demanda es coherencia y, por tanto, tenemos que ver qué posiciones debemos mantener como partido de izquierdas. No vale con decir “vamos a blindar la sanidad o la educación”… Por supuesto que lo vamos a hacer, pero eso hay que financiarlo. Por lo tanto, no debemos decir nunca más que bajar impuestos es de izquierdas. Deberíamos habernos manifestado por no tener un sistema de financiación de crédito público, privatizado por Aznar, que nosotros no hicimos nada por recuperar y que podía ser hoy tan importante para nosotros.

Tenemos que reflexionar sobre todo esto, llegar a conclusiones, enfrentar tesis y antítesis y buscar soluciones. Generar un reto ilusionante, una regeneración que no sólo tiene que hacer el Partido Socialista en España, sino la socialdemocracia en Europa.