Arrow

Harto de palabrejas


1
Joan Coscubiela

Barcelonés, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona. Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Facultad de Derecho de ESADE. exsecretario general de CCOO Catalunya. Diputado en el Congreso por ICV-EUiA.


Escrito el 26 de marzo de 2014 a las 8:57 | Clasificado en IP

Una de las claves de la hegemonía ideológica ultraconservadora de estas cuatro últimas décadas está en el control del lenguaje.

No descubro nada si digo que el control de las mentes pasa, entre otras cosas, por el control de las palabras y la imposición de sus significados. La utilización de la palabra libertad y sus derivados para “vender” políticas nos ha llevado a hablar de liberalización, cuando en la práctica era privatización. A los procesos de desregulación laboral se les ha llamado “flexibilidad”. ¿Quién no quiere ser flexible y se atreve a apostar por la rigidez?

Llamarle reforma es una manera de dotar de sentido positivo a lo que en general son retrocesos en derechos arduamente luchados y conseguidos.  Hasta el punto de que en el imaginario creado por el PP lo moderno es volver a los inicios del siglo XX y lo antiguo es defender los derechos conquistados durante ese siglo.

En este proceso de control del lenguaje y los significados no todo es tan brillante. Y en los últimos años aparecen palabrejas que deberían estar prohibidas, incluso para la política. Veamos algunas.

Contributividad. Prueben a pronunciarla y vean cuan complicado es. Se aplica a la Seguridad Social y pretende establecer una regla por la que exista una relación entre aquello que se aporta y lo que se percibe. Luego la realidad es muy distinta, pero quién puede oponerse a un criterio tan razonable.

Sostenibilidad, otra obviedad referida a la Seguridad Social. Quién puede estar a favor de una política que no sea sostenible. Otra cosa es que la sostenibilidad entendida como el equilibrio a medio plazo entre ingresos y gastos se termine convirtiendo en que solo se puede actuar sobre los gastos, pero no sobre la variable de los ingresos.

Desindexación. Esta palabreja supera todos los límites del uso del lenguaje. Si quieren saber de qué va no se pierdan el debate de este jueves en el Congreso de los Diputados sobre el Proyecto de Ley de desindexación de la economía española. Para ir haciendo boca les diré, como resumen, que ante la impotencia de controlar la evolución de los precios de algunos sectores -tarifa eléctrica, precios de combustible-; ante la evidencia de que la moderación de rentas salariales no va acompañada de la moderación de los beneficios; ante la evidencia de que estos comportamientos producen descontrol en el IPC, que termina transmitiéndose al conjunto de la economía, al Gobierno y al ministro de Economía no se les ha ocurrido otra cosa que acabar con el IPC y crear un nuevo índice.

¿Se imaginan ustedes que ante una fiebre descontrolada, el médico obviara la causa que la provoca y propusiera un cambio en la medición de la temperatura corporal? Pues eso pretende Guindos, que los termómetros ante una infección grave no marquen 40, sino 36,5.

Y a eso le llaman “desindexación”.

Los votantes dicen...
  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: No descubro nada si digo que el control de las mentes pasa, entre otras cosas, por el control de las palabras y la imposición de sus significados. La utilización de la palabra libertad y sus derivados para “vender” pol…

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>