En uno de sus informes, el FMI vuelve a reiterarnos una de sus repetidas consignas: reducir el salario mínimo de los jóvenes como forma de reducir el desempleo juvenil.

No sé que es más preocupante, si el desconocimiento voluntario por parte del FMI de las causas de nuestro desempleo estructural o su querencia por un modelo laboral selvático y una sociedad salvaje.

En España, como en otros muchos países, el salario mínimo esta situado en 645,30 € al mes y dista mucho de cumplir con las recomendaciones de la Carta Social Europea que lo sitúa en el 60% del salario medio de cada país. De cumplirse estas recomendaciones, nuestro salario mínimo superaría los 1.000€.

Resulta evidente, salvo para los teólogos de la precariedad, que el problema del elevado desempleo de España, mucho mayor en los jóvenes, y de otros países del sur de Europa, no reside en los costes laborales de la mano de obra, y menos en los salarios.

Las causas son diversas, pero entre ellas sobresale una economía gripada como consecuencia de un brutal endeudamiento privado, provocado por la burbuja especulativa, y de las políticas de austeridad salvaje que tienen maniatado el gasto público y su capacidad de dinamizar la economía.

El desempleo juvenil no tiene solución, y mucho menos una rápida, si no es en el marco de un cambio en la orientación de las políticas que ponga su acento en una reestructuración ordenada y pactada de las deudas privadas y en una mutualización en la UE de las deudas públicas, provocada en el caso de España no por un exceso de gasto público, sino por el rescate de la deuda privada por parte del erario público.

Si los problemas del desempleo juvenil fueran de costes laborales o, como dicen algunos desalmados, por un exceso de protección de la prestación de desempleo, hace tiempo estarían resueltos en España.

No estará de más recordar que en España de los 5,9 millones de parados de la EPA, 4,5 millones están registrados como demandantes de empleo, y de ellos solo un 57,7% perciben alguna prestación. Y de los que cobran prestación, cerca del 60% reciben solo un subsidio asistencial que supera en poco los 400 € al mes. Esos 2,1 millones de parados sin ninguna prestación son un ejercito de parados suficientemente voluminoso como para contratarse en cualquier situación.

Y es precisamente esto lo que esta sucediendo: las personas desempleadas se están contratando en condiciones de elevada precariedad. Por eso el salario lleva años cayendo y aumenta el volumen de trabajadores que tienen ingresos por debajo del umbral de la pobreza. Por eso en estos momentos en España menos del 50% de las personas que trabajan tienen un contrato indefinido a tiempo completo. La mayoría lo tienen temporal o a tiempo parcial, o las dos cosas a la vez.

Si el problema para contratar a los jóvenes fuera de salarios hace mucho que estaría resuelto. La diversidad de opciones que las reformas laborales del 2010 y 2012 han puesto en manos de las empresas son infinitas. Desde modalidades de contratos estructuralmente temporales, hasta la modalidad más usada del contrato a tiempo parcial, en la que los 645,30 euros por jornada completa se pueden convertir en 300 o 400 € al mes.

Y a pesar de esta amplísima gama de posibilidades el empleo no despega, a lo máximo se distribuye de manera insolidaria a través de los contratos a tiempo parcial, fundamentalmente usados para mujeres y jóvenes.

A ver si lo entienden de una vez: el problema del mercado laboral en España no es de oferta, no es que la mano de obra ofertada sea cara. Se trata de un problema de demanda: no hay demanda de trabajo porque la economía no despega. Solo así se explica que países como Alemania, en el que los salarios son mucho más elevados y los costes laborales unitarios han crecido más que en la media de la Eurozona -lo explica muy bien una investigación realizada por el joven economista Eduardo Garzón- tengan niveles muy bajos de desempleo.

Por supuesto, no es que los expertos del FMI no sepan estas cosas. Lo que sucede es que no quieren desaprovechar la ocasión que ofrece la crisis para imponer un modelo de sociedad regido solo por las leyes del mercado, en el que desaparezca cualquier resquicio de intervención pública, incluso la muy moderada de establecer un salario mínimo.

La recomendación del FMI presiona a la baja los salarios, pero además condena a países como España a una especialización productiva de baja calidad, con la cual nunca saldremos del pozo del desempleo estructural.

El FMI se convierte así en el profesor que quiere imponernos la consigna del capitalismo financiero global: “Repartiros el empleo y el salario entre vosotros, que los beneficios del capital no se tocan y de impuestos ni hablar”

No son estúpidos, son insaciables. Porque cuando entender algo comporta dejar de tener importantes beneficios, los incentivos para no entender son muy poderosos.

Publicado por Joan Coscubiela

Barcelonés, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona. Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Facultad de Derecho de ESADE. exsecretario general de CCOO Catalunya. Diputado en el Congreso por ICV-EUiA.

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17 comentarios

  1. la economía no despega porque la gente no compra, la gente no compra porque o no tiene dinero o va muy ajustada, la gente no tiene dinero o va muy ajustada porque los SALARIOS DE ESPAÑA SON UNA P.TA MIERDA IDIOTAS!

    A ver si así la gente se da cuenta que en una sociedad de consumo, si le metes un balazo al consumidor te quedas sin vender.

    De nada.

    1. Toda la razón. En el fondo es asi de simple. Si tus empleados no pueden comprar lo que producen, ni siquiera a plazos, acabarás cerrando.

    2. Ese es el punto de vista del consumidor.Si nos paramos a ver el punto de vista del industrial o empresario, veremos que es todo lo contrario.Ellos, los empresarios quieren producir, crear puestos de trabajo, pero hay una serie de Sres. que se lo impiden, ya que ademas de Hacienda, S.Social, gestores, y algun que otro pago pendiente, como proveedores, etc. tenemos la Hacienda autonomica, la S.Social autonomica y los ayuntamientos, que algunos tienen y gastan pico fino.
      Por tanto y como los empresarios suelen hacer numeros, munchos numeros, al 3er intento desisten y se dedican al cultivo y crianza de pavos preñados.
      Asi de simple y que inviertan los inversores.

      1. El problema es que, a no ser que exportes, tus clientes son tus empleados. Y es relativamente fácil de ver:

        Como empresario ves que tus ventas caen. La falta de ingresos te motiva a reducir los ingresos, y la de los salarios es una partida a la que se le suele echar la mirada: porque se cree que los empleos son fáciles de reemplazar (al margen de que sea así o no), y porque la partida de nóminas suele ser una de las más altas en una empresa.

        Al bajarle el sueldo (o despedir al empleado), este no tiene más remedio que consumir menos (tiene menos poder adquisitivo ahora). Dicho de otra forma, compra menos. Ya sea a la propia empresa o a otra. Si te das cuenta, estamos en el inicio del párrafo anterior.

        La opción de reducir la partida de nóminas debería ser una opción completamente excepcional, y antes habría que plantearse otras, como invertir (en el momento que hubo ganancias) en la mejora de procesos para poder producir lo mismo con menos coste, aumentando así el margen comercial. Fomentar el teletrabajo en aquellos puestos que lo permitan, también ahorraría costes a la empresa (si el empleado enchufa el ordenador en su casa, la empresa ya no paga la luz de ese equipo, y el gasto en limpieza del puesto que ocupaba se reduce).
        Otra opción es asumir que estamos en tiempos de vacas flacas, y ajustar un poco el margen comercial es lo que manda en los tiempos que corren.

        En fin, opciones hay muchas. Pero claro, la más “sencilla” es siempre cargar contra el que menos fuerza tiene. Puro Darwinismo, vaya.

  2. Y el que tiene dinero como esta acojonado tampoco gasta mas que lo justo y necesrio, por si acaso.

  3. Utilizan la lógica del depredador, quedarse con todo.
    A ver si miramos más lo que votamos en las próximas elecciones y nos los quitamos de encima de una vez.

    1. Y cuando ya no quede nada que medrar, que se coman unos a otros y nosotros miraremos desde la barrera con prismaticos(por si acaso).

  4. Análisis vulgar y erróneo. La economía no despega porque todavía no es suficientemente competitiva. En algunos sectores afortunadamente puede serlo por el valor añadido, y entonces es posible subir salarios. Es el caso de Alemania. En otros por desgracia sólo lo puede ser por precio, y en estas situaciones el coste laboral es muy relevante. ¿Cuál es el salario para nuestros ninis? ¿Alguien de aquí les pagaría 678 euros?

    1. No creo se trate de ser mas o menos competitiva.Se trata mas bien de hacer productos de calidad, algo impensable a dia de hoy donde prevalece la mentalidad china, que ha contagiado al resto.
      En los 70, el despegue industrial de España, se debio en su mayor parte a la escasa remuneración de la mano de obra, la cual se acompañaba de calidad dudosa, tirando a mala, pero mucha cantidad.
      El calzado español esta volviendo a donde nunca debio dejarse salir, ya que en China, han copiado sus modelos, sus logisticas y sus procesos y ahora no tienen empacho en devolvernos a casa con cajas destempladas.
      Pero hay algo que los chinos no tendran jamas y si los españoles y es su calidad de mano de obra, nada cara y muy rentable.Lo triste es, que en este y el anterior gobierno han dejado los oficios dejados de la mano de Dios y ahora solo hay mano de obra barata, muy barata, pero sin cualificar o sea, mas torpes que un arado.

    2. Simple, sí, vulgar nunca, ni erróneo, porsupuesto. Podría tacharlo de incompleto a lo sumo. Ni la competitividad ni el valor añadido de una economía son la panacea. Es imposible un mundo con economías netamente exportadoras, siempre hay alguien que pierde en el juego de la balanza de pagos. A menos que propongas que España se sume al carro de “el que venga detrás, que arree” y nos convirtamos en un imperio depredador al estilo de EEUU. Alemania siempre ha sido una gran exportadora de productos con alto valor añadido y se moría de asco por el encarecimiento del marco y por consiguiente de sus exportaciones. Tanto que tuvo que inventarse el euro y enfangar a España en la inflación. Competir, en esencia, es mucho más estúpido que cooperar, aunque en el fútbol es más divertido.

  5. Lo que el FMI y demás terroristas financieros pretenden no es arreglar nada, sino crear un cinturón de países pobres alrededor de Europa, cinturón que incluiría España, Italia, Portugal, Grecia, los países de la antigua Yugoslavia etc. a fin de tener gran cantidad de mano de obra barata, pero situada mucho más cerca y en zomas mucho más seguras que lo que pueden ofrecer países del tercer mundo.

    En otras palabras: quieren crear un cinturón de pequeñas Chinas y Bangladeses bordeando Europa. No se trata de incompetencia, ni de oprimirnos por maldad pura, se trata símplemente de negocios y nosotros somos el producto. Dejad de pensar que una gente que ha tenido la mejor educación posible no sabe lo que hace.

  6. En realidad puede que no sea ni el huevo ni la gallina. La cosa es que,
    como individuo y como colectivo, no se puede disfrutar de más riqueza
    que la que se genera (salvo de prestado, y eso ya sabemos a lo que
    lleva). Cosa diferente es, en el caso del colectivo, la forma de
    repartir esa riqueza. Toda la complejidad argumental se reduce a la
    discusión establecida entre dos actores, con diferente nivel de riqueza,
    en la que uno dice que si quieres más que te la busques, trabajes más o
    seas más productivo y el otro dice que se le retribuya más lo que ya
    hace, que se reparta mejor la que hay.
    ¡Ah! Y si se importa más que
    se se exporta, será a costa de deberles a los de fuera, que, igual que
    antes, ya sabemos a lo que lleva.

    1. Lo olvidaba: La discusión terminará, seguramente, en función del poder, directo o indirecto, de cada uno de los actores. Y de nada más.

  7. Me resulta curioso que en todo el artículo no aparece por ningún lado la palabra “competitividad”. Bajar salarios es aumentar competitividad por la vía fácil y rápida. La economía alemana es competitiva y por eso pueden pagar más salarios. Tampoco se considera la economía sumergida, que es muy significativa. El análisis del artículo es incompleto y erróneo. Y no digamos ya la solución propuesta de “mutualizar las deudas”. Qué bien. No pagamos lo que debemos y asunto arreglado. A seguir pidiendo más para en el futuro volver a no pagar.

  8. “El problema del mercado laboral en España no es de oferta, no es que la mano de obra ofertada sea cara. Se trata de un problema de demanda: no hay demanda de trabajo”

    Hay la oferta que hay (la población activa) y hay la demanda que hay. Si fijas el precio mínimo legal por encima del precio de equilibrio produces paro.

    Puede aumentar la demanda, reducir la oferta o dejar que el precio sea el que tiene que ser. Sí. Pero es que el aumento de la demanda lo puedes intentar lograr sin fijar un precio (sueldo) mínimo legal y así no tendrás paro.

    No entiendo por qué a “la izquierda” le parece mucho mejor tener 6 millones de parados hasta que se solucione la crisis que tener unos sueldos bajos hasta que se solvente la crisis.

    No comprendo, si es una mierda cobrar 750 euros mensuales (si convertimos las 14 pagas en 12) ¿por qué no es inhumano cobrar 450 euros tan sólo, que es lo que los parados cobran en el mejor de los casos? Por qué se fija un SMI superior a la presatación por desempleo y a la pensión mínima.

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