Arrow

Venezuela, ¿dónde queda el amor?


1
Firma invitada

En esta sección podrás leer a firmas que no colaboran habitualmente con la revista, pero que comparten sus reflexiones con nosotros. Investigadores, periodistas, analistas, ésta es su ventana.


Escrito el 11 de marzo de 2013 a las 12:16 | Clasificado en Opinión, Venezuela

Chávez, más allá de los datos, es sentimiento. Leticia Rodríguez, investigadora especializada en el discurso chavista, lo analiza. Y recomienda antes de leer escuchar el ‘Angelitos negros’, de Machín.

Autora: Leticia Rodríguez
Trapecista de la vida. Me doctoré en Ciencias de la Información con una tesis sobre el discurso de Hugo Chávez. Antes, me licencié en Publicidad, estudié un Máster de comunicación política y me dediqué a la consultoría de comunicación. Ahora, vivo dedicada a las redes sociales.  Si quieres buscarme, seguro que me encuentras por mi firma digital Leticia Rofer

Hace tan sólo unos días que conocimos la noticia del fallecimiento de Hugo Chávez y desde entonces hemos sido bombardeados a base de constantes artículos de opinión, tertulias varias en las que algunos opinan sobre un tal “ChaveS” y fundamentalmente, datos. Todo estamos de acuerdo en que los datos son básicos en la argumentación, la respaldan, la convierten en algo “sólido”, le dan una base “científica”.

Así, si en la visión general, queremos “pintar” a Chávez como un líder magnificente tiraremos de los datos publicados por CEPAL y su contribución a paliar la pobreza. Si por el contrario, nuestra intención es “pintar” a Chávez como un supremo tirano hablaremos de las expropiaciones y del maltrato a los medios de comunicación privados. Sin embargo, en lo particular, en lo humano, en la lectura del cuadro desde cerca, la gran pregunta tras la muerte de Chávez es ¿Dónde queda el amor?

Lo hemos visto con claridad estos días, el amor de sus seguidores es real. Han sido miles los ciudadanos que han esperado a las puertas de la capilla ardiente, llorando, desolados, sintiendo la muerte de su líder como la de un padre. ¿Traducido en datos? más de dos millones de desplazamientos desde otros lugares del país a Caracas en dos días, una media de 14 horas de espera bajo el sol para entrar a la capilla ardiente, más de ocho millones de votos al ex Presidente en la últimas elecciones presidenciales.

“El amor por mi comandante me ayudó a entrar” declaraba Simón Domínguez para  BBC Mundo, uno de los venezolanos que con constancia y resistencia consiguió entrar en la capilla ardiente. No es un secreto. Chávez logró en vida, que miles de venezolanos le quisieran. Fue constante, repitió durante más de 14 años el mismo discurso basado en el humanismo, la religión, los valores patrios bolivarianos y por supuesto el amor.

Y del amor al odio, un paso: el necesario para desviar la atención de los problemas y focalizarla en sus enemigos, origen y causa de los males nacionales. Chávez resistió y se esforzó en recordarle al mundo que “podía” con todos los ataques de sus adversarios. “You are a donkey, Mr. danger” llegó a decir públicamente contra el entonces presidente estadounidense George W. Bush. Muchos se rieron, pocos entendieron que en aquella ocasión, como en todas, Chávez le hablaba a su pueblo, a los que “resistían con él frente a los intereses capitalistas norteamericanos” y lo hacía además, a través de una metáfora muy venezolana, la del personaje “Mr. Danger” de la novela “Doña Bárbara” de Rómulo Gallegos.

Por ahora- y para cumplir con la voluntad del exPresidente- sus incondicionales han dado todo su apoyo a Maduro que ya da muestras públicas de que el amor y su antónimo seguirán siendo la base discursiva para mantener el legado emocional de Chávez: “Comandante, no pudieron contigo! ¡No podrán con nosotros jamás”

Muere Chávez. Nace embalsamado el mito. Y llegado este punto los datos no sirven para retratar lo que sienten aquellos que lo quisieron, tampoco para entender que Venezuela ha cambiado, que no hace tantos años cuando América Latina tenía líderes blancos y población de mayoría étnica, alguien cambió de verdad las cosas en ese país. Chávez, al que tanto le gustaba cantar y dar el cante, no fue un líder perfecto pero hizo algo muy bueno: pintó con populismo y amor un cuadro para Machín. Dejo de seguir el rumbo de “pintores viejos” que pintaban con pincel extranjero y pintó angelitos negros, los representó, porque como decía el bolero “También se van al cielo todos los negritos buenos”.

Hugo Chávez la noche de su última victoria electoral, espada de Bolívar en mano (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez Hugo Chávez, con un niño en brazos (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez saluda a sus seguidores (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez en un mítin electoral (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez presentando un plan de infraestructuras (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez, con niños (Fuente: Flick Hugo Chávez)

Hugo Chávez, simulando un combate de boxeo (Fuente: Flick Hugo Chávez)
Los votantes dicen...
  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Autora: Leticia Rodríguez Trapecista de la vida. Me doctoré en Ciencias de la Información con una tesis sobre el discurso de Hugo Chávez. Antes, me licencié en Publicidad, estudié un Máster de comunicación política y……

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>