Arrow

El continuismo sobre la retórica


0
Firma invitada

En esta sección podrás leer a firmas que no colaboran habitualmente con la revista, pero que comparten sus reflexiones con nosotros. Investigadores, periodistas, analistas, ésta es su ventana.


Escrito el 28 de noviembre de 2013 a las 12:14 | Clasificado en Centroamérica

Crónica de la jornada electoral en Tegucigalpa: la victoria del oficialismo, el resurgimiento del zelayismo, y el miedo que persiste.

Juan Orlando Hernández, candidato 'azul' en Honduras (Fuente: Flickr)
Juan Orlando Hernández, candidato 'azul' en Honduras (Fuente: Flickr)

Autora: Fany Alvarenga
Periodista hondureña radicada en Tegucigalpa especializada en Economía. Redactora de Mercados & Tendencias
 
En Twitter: @FanyAlvarengaA

“Mejor elegir un pícaro conocido, que un pícaro por conocer”, frase que despertó la atención de mi oído a las seis de la mañana del 24 de noviembre, con canciones de propaganda política en una vivienda cercana a mi domicilio.

Los barrios de Tegucigalpa desde hace mucho que no lucían así, con banderas multicolores, no solo rojo y azul; este año había un arco iris, los colores verde y amarillo coinciden con nuevas figuras políticas y la primera posibilidad de romper el bipartidismo iniciado en Honduras desde hace décadas.

La gente tenía miedo, recuerdan los hechos del 28 de junio de 2009 en Honduras, la profunda crisis política que inició el presidente Manuel Zelaya.

La divulgación de la encuesta a boca de urna ya anticipaba que la tendencia era hacia el azul; el Partido Nacional que representa el candidato oficialista Juan Orlando Hernández. “No quiero que gane Juan Fogón, pero tampoco que gane la esposa del Comandante Vaquero” -escuché-; “aquí todo va a ser igual, queremos un cambio”, dice don Mario Ochoa, sexagenario residente en una populosa colonia de la ciudad.

La carta de ‘la resistencia’

El Comandante Vaquero, José Manuel Zelaya Rosales, bautizado así por el finado Hugo Chávez, presidente de Venezuela, ahora es coordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular y su esposa, Xiomara Castro, participó como candidata presidencial por el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) en esta elección.

Con más de 600.000 votos, LIBRE demuestra que es la segunda fuerza política de Honduras y muchos comentan que mandó a la tumba en estos comicios al que una vez fuera el rojo rey; el Partido Liberal. Se hacen llamar ‘la resistencia’.

Los periodistas nacionales e internacionales anticipan la declaratoria de fraude como argumento. Después de casi una hora, el volumen de los aplausos sube, se agitan las banderas rojas con la palabra LIBRE en el centro, y una estrella blanca en el corazón, se espera con ansias ver a la pareja que porta los dos sombreros blancos y la entrada triunfal de los representantes de la ‘dizque’ izquierda centroamericana, hija del socialismo del siglo XXI.

Solo se mira en la conferencia al ex presidente derrocado, enfundado en una camisa blanca, mostacho negro crecido y cabellos despeinados parecidos a los de Sadam Husein, pues Xiomara, la candidata que logra el segundo lugar, no vino, o no la dejaron venir, y al menos hasta el 27 de noviembre no había aparecido.

El temor de la prensa

“Dejemos que él se exprese, aunque esté manipulando la pregunta”, dice el Comandante Vaquero después de señalar que hubo fraude en los comicios y al referirse a una interrogante de un periodista mexicano, que le había cuestionado si pediría que el ALBA reconociera al Juan Orlando Hernández hasta ahora mencionado como ganador de los comicios.

En medio del temible griterío dirigido hacia el comunicador, “¡Fuera! ¡Fuera!”, el temor de los periodistas nacionales era evidente, especialmente cuando se sabe que en Honduras han asesinado a 27 periodistas desde la crisis política del 2009, de acuerdo a los datos de la organización Reporteros sin Fronteras.

Y por ofrecer reducir indicadores como este a través de la creación de la Policía Militar, Juan Orlando Hernández pronuncia el conocido “voy a gobernar para todos los hondureños” y bajo el lema “voy a hacer lo que tenga que hacer para lograr la paz”.

Al contar ahora con 34,13% de los votos sobre los 28,89% de la candidata de LIBRE, el virtual mandatario de 45 años celebraba el reconocimiento de la comunidad internacional y el respaldo del Tribunal Supremo Electoral.

“No hay peor ciego que el que no quiere ver, no hay partido político que sea limpio”, remató durante el acto fallido para los periodistas la señora Sandra Mejía, vecina de un barrio dolido por la pobreza en Tegucigalpa.

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>