No todo es culpa de EEUU

“Los gobiernos centroamericanos no están ni cerca de estar preparados para tomar algunas de las decisiones que tomaron los colombianos”. Esa fue la respuesta la semana pasada del vicepresidente de EEUU Joe Biden a los mandatarios de Guatemala, Honduras y El Salvador.

La intención de los jefes de Estado era emular lo que se hizo con el Plan Colombia de 1999 entre los presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana, pero adaptado a Centroamérica. La iniciativa establecía la cooperación para combatir el narcotráfico y fortalecer el desarrollo institucional. A la fecha se destinaron ocho mil millones de dólares, con resultados favorables para los colombianos.

Los presidentes Otto Pérez Molina (Guatemala), Salvador Sánchez Cerén (El Salvador) y Juan Orlando Hernández (Honduras) llegaron a Washington preocupados por los casi 60.000 menores no acompañados que llegaron desde sus países en los últimos diez meses a territorio estadounidense. Pero para que un ‘Plan Centroamérica’ funcione a cabalidad, hay cuatro puntos que resolver antes:

  1. Mejorar índices de transparencia. Según Transparencia Internacional, la corrupción en el sector público sigue siendo uno de los mayores desafíos en áreas como la gestión de partidos políticos, la policía y los sistemas judiciales. Si un sistema padece estos síntomas no está en posición de negociar cooperación. Honduras, por ejemplo, es el país más corrupto de Centroamérica, al aparecer la 140 de 177 naciones, con niveles comparables con los de Laos o Nigeria. 
  1. Convertir a los jóvenes desempleados en población útil. Que unas 57.000 familias prefieran enviar a sus hijos a los peligros de la aventura norteamericana habla de desconfianza en las oportunidades laborales de donde viven. El gran reto es impedir que los jóvenes sigan abandonando la primaria. El informe ‘Juventud y trabajo decente’, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dictaminó que el 45% de las personas desempleadas en Centroamérica son jóvenes entre 15 y 24 años.
  1. Madurar la institucionalidad y la democracia: Los países en cuestión son democracias frágiles, que requieren acuerdos al menos en los temas críticos. Aún así, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno constató por cuenta propia que los tres presidentes buscan una iniciativa conjunta y medible ¿El tema pendiente? Solucionar las crisis de credibilidad que cada uno tiene a lo interno, sobre todo con sus opositores. Lo que Biden llamó “asuntos domésticos”.
  1. Ampliar la cobertura de las operaciones antinarcóticos: La Agencia Guatemalteca de Noticias informó que Guatemala ha tenido progresos en el bloqueo del contrabando marítimo, terrestre y aéreo a través de la incautación de drogas ilícitas. En San Marcos, durante 2013, se logró la erradicación de 891 campos de amapola y diez de marihuana valoradas en 168 millones de dólares. Más esfuerzos como estos se pueden poner en el Currículum Vitae de la región para presentarlo a la DEA.

Pero estos compromisos tienen un costo político. A Colombia, los ajustes hechos le han resultado, de lo contrario, el vicepresidente estadounidense no lo hubiera usado de ejemplo.

Hay tareas pendientes, muchas de ellas de larga data antes de hablar de un ‘Plan Centroamérica’.

Juan Manuel Fernández

Periodista. Centroamericano por convicción. Tico de nacimiento. Licenciado en Mercadeo y profesor universitario. Política, Economía y Social Media.

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