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El ciudadano responsable


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Christian Cancino

Profesor del área Negocios en la Universidad de Chile. Doctor en Economía y Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid. Asesor y consultor de empresas públicas y privadas


Escrito el 20 de junio de 2013 a las 8:34 | Clasificado en Chile

Una mirada sobre las Administradoras de Fondos de Pensiones en Chile.

Plazuela junto a la estación de metro de Irarrázaval, Santiago de Chile. (Flickr: semillagitano)
Plazuela junto a la estación de metro de Irarrázaval, Santiago de Chile. (Flickr: semillagitano)

Actualmente es común ver cómo distintas organizaciones sociales, y el público en general, solicita que las empresas y corporaciones del mundo privado tengan un comportamiento responsable, donde sus actividades productivas y comerciales no sólo velen por resultados económicos particulares, sino también por un derrame de beneficios sociales que generen un impacto positivo mucho mayor sobre bienestar y estabilidad social.

A toda esta discusión, las empresas han respondido con algunas prácticas de responsabilidad social corporativa (RSC) que buscan explicitar cómo desarrollan sus actividades y evidenciar que su pertenencia a una economía trae beneficios económicos para todos.

En Chile, esta práctica y exigencia de RSC también ha entrado con fuerza en las organizaciones. La sociedad civil observa qué están haciendo las empresas y qué externalidades, positivas y negativas, están generando. Aún lo anterior, llama la atención que siempre la mirada de la responsabilidad social es principalmente analizada desde el punto de vista de “¿qué están haciendo las empresas?” y pocas veces miramos desde la vereda de enfrente como para decir “¿qué están haciendo los consumidores?” para mejorar los resultados de una economía. Así podríamos llamarlos ciudadanos o consumidores responsables.

Uno de los temas que más se debate hoy en Chile es sobre el funcionamiento de las administradoras de fondos de pensiones, también conocidas como las AFP, donde está en el tapete de la discusión si es por la irresponsabilidad de las AFP que los chilenos están obteniendo bajas pensiones o es por una falla en el diseño del modelo de las AFP. Me pregunto si el problema de los resultados de las AFP es sólo un tema de un mal comportamiento de los privados, o también los ciudadanos, clientes de las AFP también, tienen algo de culpa en todo el problema.

¿Qué es una AFP?

Las AFP (administradoras de fondos de pensiones) son instituciones financieras privadas encargadas de administrar los fondos y ahorros de pensiones. Fueron creadas en Chile en 1980 para cambiar su sistema de pensiones desde un sistema de reparto a cargo de cajas previsionales a un sistema de capitalización individual, donde cada individuo junta dinero para su vejez. Cabe mencionar que el sistema ha sido adoptado por muchos países del mundo.

Las AFP son sociedades anónimas cuyo objeto social único y exclusivo es la administración de un fondo de pensiones. Algunas de las características del sistema son:

  • Es obligatorio para trabajadores dependientes y opcional para independientes (los que no siempre quieren hacerlo).
  • La cotización es un 10% de las remuneraciones y rentas imponibles mensuales.
  • La imposición de trabajadores dependientes las efectúa el empleador (sin aportes del empleador), mientras que en los independientes es individual y voluntaria.
  • Hasta hoy funciona un máximo imponible mensual sobre una renta de 70,3 UF, aproximadamente 3.200 dólares. Por ende, la cotización máxima mensual es de 7,03 UF, aproximadamente 320 dólares, todo monto superior es un ahorro previsional voluntario.
  • Capitalización individual: cada trabajador tiene una cuenta individual única en la cual deposita sus cotizaciones. Estos depósitos se capitalizan de acuerdo con el rendimiento del Fondo de Pensiones de la AFP. Al final de su vida laboral, el monto de la cuenta, las expectativas de vida del trabajador y sus cargas familiares son utilizados para calcular la pensión.

Las AFP administran las cuentas individuales por medio de un Fondo de Pensión. Se efectúa un cobro de una comisión de parte de la AFP que varía entre un 1,14% y 2,36% de la remuneración imponible, lo que se suma al descuento realizado por el empleador de 10% de la remuneración imponible.

La AFP realiza todas las acciones financieras en el mercado de valores que estime conveniente (ver rentabilidad de los fondos en mayo de 2013). Estas operaciones se enmarcan dentro de la ley y normas para incrementar el valor de la cotización de sus afiliados. Además contratan un seguro para financiar las pensiones de invalidez y sobrevivencia. Su patrimonio es independiente del Fondo de Pensión. Es decir, en caso de quiebra, los montos de sus afiliados no están afectados y pueden ser transferidos a otra AFP.

Algunas críticas al modelo de las AFP

Es posible esbozar o intentar interpretar al menos tres críticas comunes que se hace al sistema: (1) son muchos los que ven a las AFP como un sistema perverso, que no sirve, pues se cree que los trabajadores que jubilan no lograrían hacerlo con pensiones justas, donde la tasa de reemplazo (pensión/ingreso mientras trabajaba) sea razonable, o al menos cercana a la esperada. (2) La inestabilidad de los mercados financieros, donde las AFP invierten los activos de los trabajadores, ha llevado a que los fondos de pensiones fluctúen mucho, viéndose ganancias en algunos periodos, pero también pérdidas importantes, que afectan fuertemente los recursos que mantienen acumulados los trabajadores.

Lo peor, se dice, es que la inestabilidad afecta sólo a los fondos de los trabajadores, porque las AFP siempre ganan, independiente de si en los mercados se observan perdidas o ganancias. Finalmente, (3) algunos creen que Chile debiera volver a un sistema de reparto como se tenía antiguamente, eliminando por completo el sistema de capitalización individual, o incluso crear una AFP Estatal. Para algunos, debiera ser el Estado que se haga cargo de las pensiones.

Comentarios generales

¿Cuánto hay de acertado o equivocado en las críticas anteriores? Si bien es imposible negar que el actual sistema de AFP en Chile es perfectible y que se requieran ajustes para que el modelo funcione mejor, hay que notar la importancia de que los ciudadanos/trabajadores también evalúen en profundidad qué es lo que está pasando realmente y cómo cada individuo puede ayudar a que su fondo de pensiones mejore.

Primero, déjenme comentar que, según datos de la OCDE, la tasa de reemplazo de un trabajador de ingreso promedio en Chile sería de más de 60%, y aunque en los inicios del sistema de AFP en los años ochentas prometía 70%, el actual indicador de 60% es superior al de algunos países desarrollados como Suiza, Francia y Noruega.

Para aquel grupo de trabajadores que no han presentado lagunas en la acumulación de recursos en su fondo de pensión, el sistema de AFP logra acercarse a lo prometido en sus inicios, siendo un instrumento que permite que los privados se hagan cargo de sus pensiones y no sea el Estado quien deba hacerlo.

Cómo podría un individuo aumentar sus pensiones. Sin dudas, las personas no sólo deberían juntar un 10% de sus ingresos si quieren una tasa de reemplazo mayor a 60%, sino aportar con ahorro adicional voluntario (existen beneficios tributarios en Chile para aquellos que lo hacen) que permitan aumentar los fondos.

Asimismo, debiese existir una presión por aumentar los años en los cuales se jubilan hombres y mujeres.Datos sobre transición demográfica nos muestran que en Chile hombres y mujeres cada vez viven más años, en especial las mujeres, lo que implica que jubilar a los 65 y 60 años respectivamente, es una edad muy temprana. Por tanto, existe la necesidad por trabajar un número mayor de años. Esto ultimo es especialmente importante en mujeres, quienes hoy no sólo jubilan antes, sino que presentan mayores lagunas en sus años de trabajo, donde a veces no imponen por labores en el hogar cuidado de los hijos, entre otras actividades.

Volver a un sistema de reparto, donde el Estado sea actor importante, podría ser una ficción como solución a los problemas de las pensiones en Chile. Me inclino a pensar que lo que requiere el sistema son ajustes, menores o mayores, pero ajustes, que consideren supuestos no incorporados actualmente al sistema, como aumentar edades de jubilación, desarrollar obligatoriedad en el ahorro de independientes, incentivar y apoyar aún más los ahorros voluntarios por sobre las obligaciones con instrumentos tributarios, controlar y fiscalizar más dónde están invirtiendo las AFP los recursos de los trabajadores, generando un contrato en donde las AFP ganen en la medida que los resultados de los fondos son positivos, pero también reciban castigos, si los resultados de los fondos no son óptimos, es decir, compartir parte del riesgo de la industria.

¿Cuán responsable somos los trabajadores para preocuparnos de nuestra pensión? ¿Cuánto ahorramos para obtener la tasa de reemplazo deseada? ¿Cada cuánto nos cambiamos de AFP para castigar o premiar a las que lo están haciendo peor o mejor? Como ciudadanos responsables que también debemos ser debemos informarnos más y aprender a tomar decisiones que nos afectarán en el futuro.

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