La prestigiosa consultora norteamericana Decker Communication eligió a Sebastián Piñera como el mejor comunicador del 2010, considerado su “excelencia sobre y bajo la superficie”, en una clara alusión al rescate de los 33 mineros sepultados a 700 metros de profundidad.

Es innegable que en dicha oportunidad el presidente de Chile -y, por defecto, su gabinete y sus colaboradores- supo concretar una puesta en escena que permitió lograr una comunicación política que, probablemente, sea objeto de estudio de quienes ya ven desgastado el ejemplo de Obama.

Ahora bien, el Gobierno de centro derecha que está próximo a cumplir su primer año en La Moneda tiene otro mérito comunicacional de relevancia: ha logrado instalar una política de comunicación 2.0 quizás sólo comparable con la del gobierno norteamericano (de hecho, muchos de sus puntos están impregnados del perfume del DC), lo que tiene logros innegables como que todos los ministros poseen cuentas activas y certificadas de Twitter o la transmisión por streaming de muchos eventos oficiales.

Aunque es cierto también -y aquí reside el desafío que tiene al respecto el gobierno de Chile en los años que vienen- que el ser el primer gobierno de centro derecha en décadas y el pionero en los medios sociales ha traído más de algún dolor de cabeza, como la reciente renuncia de una alta funcionaria gatillada por140 caracteres fuera de lugar.

Publicado por Alberto López-H.

Profesor de Teoría de la Comunicación, Opinión Pública y Comunicación Política. Periodista, filósofo, esposo, padre, chileno, dolicocéfalo y poco más.

Únete a la conversación

6 comentarios

  1. Es decir que los 140 caracteres se consideran declaraciones. Una sala de prensa más.

Deja un comentario

Responder a Jose Luis Orihuela (@jlori) Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.