En los años ’80 la industria aeronáutica china fabricaba el J-7, la enésima variante del caza soviético MiG-21 cuyo prototipo original voló en junio de 1955. Su versión de exportación encontró mercado en países como Namibia y Bangladesh. Pero los líderes del país visitaron Singapur y leyeron ‘La tercera ola’ de Alvin Toffler. Entonces cayó el Muro de Berlín.

Si durante la Guerra Fría la Unión Soviética sólo exportaba versiones capadas de sus sistemas de armamento, en tiempos de Yeltsin la necesidad de divisas y la desorganización de la industria de defensa llevó a Rusia a vender su tecnología más avanzada. Primero llegó la fabricación bajo licencia en China, como la del caza Sujoi Su-27 convertido en el J-11. Luego llegaron las copias mejoradas sin autorización, como la versión J-11B.

Hace unas semanas aparecieron por sorpresa en internet las primeras fotos del J-20, el primer caza chino de 5ª Generación. El revuelo ha sido tremendo. Sólo a Estados Unidos (F-22, en servicio) y Rusia (T-50, prototipo) se les suponía capaces ahora mismo de desarrollar un avión así. Ha sido la evolución lenta y constante en una curva de aprendizaje. Habrá más.

Publicado por Jesús M. Pérez

Analista de seguridad y defensa especializado en la transformación de los conflictos armados.

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9 comentarios

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  2. Eso de que el j-11b es una versión mejorada….. Hay muchos expertos que lo discuten. Parece que algunas tecnologías, como los motores, aún se le resisten a China. También decian que la capacidad de aguantar g’s del j-11b se había reducido.

    1. Eso de “muy bien, pero los chinos les queda un largo camino en la tecnología de…” lo llevo escuhando muchos años y esos peros han caído por el camino. Lo importante no es dónde están. Es a dónde van. Y a qué ritmo.

      1. ¿Y cuánto aguantará el ritmo? Esa es la pregunta…claro imposible de contestar.

      2. Más o menos esas son las dos grandes corrientes de “pensamiento” que han aparecido tras la noticia. El terror amarillo de toda la vida, y la tranquilidad ante la progresión de una fuerza imparable.

        La ironía del asunto es que, en condiciones normales, un anuncio de este tipo hubiera sido debidamente ventilado por las prensas interesadas para justificar todo tipo de aumentos presupuestarios militares norteamericanos. Pero ahora, con la que está cayendo

        El ritmo no me preocupa tanto como las posibilidades reales de invertir la tendencia, y a la fecha, tanto EUA como nosotros estamos muuuuy lejos de conseguirlo.

        Si la Guerra de las Galaxias destruyó al Imperio Maligno, las presiones de una carrera de armamento convencional de alta tecnología bien podrían acabar con el Imperio Benigno. Sería una bonita ironía de la historia, ya sabemos que China sigue siendo, aunque sea en un plano teórico más o menos abstracto, una potencia comunista. Nos saludan desde el cubo de basura de la Historia el fantasma de los planes quinquenales? Ya veremos, pero la ironía de todo el caso es deliciosa.

        1. El segundo párrafo debería terminar así:

          Pero ahora, con la que está cayaendo, el anuncio ha coincidido precisamente con otra ronda de recortes de defensa de Gates.

          Perdón por el lapsus.

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