El Senado de EEUU descalifica las técnicas de la CIA por “brutales”

“La publicación de este resumen de 500 páginas no puede limpiar la mancha, pero puede decir a nuestro pueblo y al mundo que Estados Unidos es lo suficientemente grande para admitir cuándo está equivocado y confiado de que aprenderá de sus errores”. Así se manifestó la senadora demócrata Dianne Feinstein tras dar a conocer el informe del Comité de Inteligencia del Senado sobre las técnicas de interrogatorio que la CIA empleó después del 11-S.

El informe, publicado tras cinco años de recopilación de documentos e investigaciones, establece que los agentes de la agencia de inteligencia norteamericana actuaron de manera “brutal” y “profundamente errónea”. De hecho, el documento sostiene que ninguna de las prácticas de tortura sirvió para identificar una amenaza a Estados Unidos (como la localización de Osama Bin Laden). También afirma que fue la CIA quien descartó informar al presidente George W. Bush acerca del programa de interrogatorios.

Al conocer las primeras informaciones, el presidente Obama ha señalado que el programa de interrogatorios ha causado un daño “significativo” al país. El documento “refuerza mi opinión de que estos duros métodos no solo fueron incoherentes con nuestros valores como nación, sino que no fueron de servicio a nuestros esfuerzos generales contra el terrorismo ni nuestros intereses de seguridad nacional”, indicó.

Aunque el informe consta de más de 6.700 páginas, solo un 10% de las mismas se han hecho públicas, mientras que el resto no se ha dado a conocer ya que podría afectar a la seguridad nacional de EEUU y de sus ciudadanos, según las autoridades del país. Existe una especial preocupación por las reacciones del mundo islámico ante la publicación de este informe. Feinstein dijo que “nunca hubiera sido un buen momento para publicarlo”, dado su contenido y la inestabilidad internacional en zonas como Oriente Medio, pero ha insistido en la necesidad de que sea utilizado “para restablecer los valores del país”.

Entre otras cosas, el texto indica que, con la aprobación del personal médico de la CIA, algunos de los sospechosos fueron sometidos a procedimientos “médicamente innecesarios” de “alimentación rectal”, además de baños de hielo, la privación de sueño o las amenazas de muerte para obtener información. En total, se documentan 119 casos de presos –al menos 39 de los cuales sufrieron las torturas consideradas como Técnicas de Interrogatorio Reforzadas (EIT, de ‘Enhanced Interrogation Techniques’, por sus siglas en inglés)-. Por otra parte, también se ha filtrado la lista de los países extranjeros que fueron colaboradores o, al menos, cómplices de dichas prácticas.

Sin embargo, el director de la CIA, John Brennan, ha defendido en un comunicado que la información extraída con las torturas durante la década pasada fue “crucial” para entender a Al Qaeda y que sigue siendo útil en la actualidad para sus esfuerzos contra el terrorismo.

Pablo Vega

Periodista por la Universidad de Navarra. Master en Comunicación Politica y Corporativa por la misma universidad. He realizado practicas en medios como Diario de Noticias y Expansión. También formé parte del departamento de comunicación de la Fundación La Caixa. Centrado y apasionado en temas politicos, económicos y culturales

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