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Cortina de humo


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F. Navarro Sordo

Surgido de la escuela de cafebabel.com, de donde fui jefe de las secciones Internacional, Política europea, Economía y EUdebate2009.eu, soy un periodista bilingüe especializado en asuntos europeos. He colaborado también con medios como Slate.fr, MyEurop.info o France24TV. Soy cofundador del blog Europa451. En la actualidad trabajo como relaciones públicas en Bruselas.


Escrito el 15 de enero de 2013 a las 17:37 | Clasificado en Europa

Los europarlamentarios tienen su informe jurídico. La OLAF sólo puede enviar su informe a quien se lo ha pedido, es decir, la Comisión Europea, pero nada impide que esta lo tramite, confidencialmente, a la Eurocámara. Todo está en manos de Durão Barroso.

Durão Barroso antes de una de sus comparecencias ante el Parlamento Europeo de diciembre de 2012 (fienye: EC Audiovisual Service / Flickr).
Durão Barroso antes de una de sus comparecencias ante el Parlamento Europeo de diciembre de 2012 (fienye: EC Audiovisual Service / Flickr).

Erre que erre, los eurodiputados quieren saber qué esconde el informe de la OLAF. Intrigados por lo que contiene el informe que sirvió de base para forzar la dimisión del Comisario Europeo de Sanidad John Dalli, los eurodiputados han solicitado un informe a los servicios jurídicos del Parlamento Europeo para saber si tienen derecho a que la OLAF –la oficina antifraude de la Unión- les remita el informe de la investigación.

Ya con anterioridad, Durão Barroso, el presidente de la Comisión Europea y protagonista de la encerrona realizada aDalli el día de su eyección fuera del Ejecutivo comunitario, se negó a compartir su contenido alegando que las autoridades judiciales maltesas habían abierto una investigación aún en curso.

Por fin, el 10 de enero, los europarlamentarios han obtenido su informe jurídico. Y éste dice que la OLAF sólo puede enviar su informe a quien se lo ha pedido, es decir, la Comisión Europea, pero nada impide que a su vez el Ejecutivo comunitario se lo remita a la Eurocámara. Es decir, que fuera de la cuestión jurídica, si hay voluntad política por parte de Durão Barroso, podrá haber transparencia sobre este oscuro asunto.

La única condición es proteger la confidencialidad del informe y los derechos individuales de la persona concernida, es decir John Dalli, quien desde el primer día se manifestó interesado en que se conociera el contenido del informe.

Acceder a la petición

Los informes de la OLAF pueden ser utilizados como prueba en los procesos judiciales nacionales pero no son necesariamente una prueba condenatoria que no pueda ser comunicada al Parlamento Europeo siempre que la confidencialidad se respete.

El reciente acuerdo marco del 10 de octubre de 2012, sobre las relaciones entre el Europarlamento y la Comisión Europea, prevé precisamente normas sobre la transmisión de informaciones confidenciales: basta con que la investigación haya concluido y la transmisión no amenace la independencia de la OLAF. Es más, la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Justicia tampoco se opone a la transmisión, según subraya el informe de los servicios jurídicos del Parlamento Europeo.

De hecho, en relación con asuntos sensibles en el pasado, más de un eurodiputado pudo consultar documentos confidenciales en formato papel y en una habitación a puerta cerrada. Barroso tiene sobre la mesa argumentos de sobra para acceder a la petición de la Cámara Europea. Pero si sigue en sus trece, el asunto promete calentarse aún más, pues el grupo parlamentario de Los Verdes acaba de solicitar la constitución de una comisión de investigación especial sobre el ‘caso Dalli’.

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