Arrow

Reforma, que algo queda


0
F. Navarro Sordo

Surgido de la escuela de cafebabel.com, de donde fui jefe de las secciones Internacional, Política europea, Economía y EUdebate2009.eu, soy un periodista bilingüe especializado en asuntos europeos. He colaborado también con medios como Slate.fr, MyEurop.info o France24TV. Soy cofundador del blog Europa451. En la actualidad trabajo como relaciones públicas en Bruselas.


Escrito el 29 de marzo de 2013 a las 9:03 | Clasificado en Europa

Ahora resulta que Hungría saca buenas notas en derechos y garantías judiciales, al menos según una clasificación elaborado por la UE. Y eso a pesar de las críticas suscitadas por su reforma polémica constitucional y judicial.

Viktor Orban en la Eurocámara durante el debate sobre las reformas en Hungría (Fuente: Flickr Parlamento Europeo)
Viktor Orban en la Eurocámara durante el debate sobre las reformas en Hungría (Fuente: Flickr Parlamento Europeo)

Desde que el primer ministro Viktor Orban ganara las elecciones en 2010, todo son tirones de orejas de sus socios europeos. Tras una reforma constitucional que amordaza a la prensa y somete el poder judicial a los dos otros, controlados por el partido conservador Fidesz, el presidente del Consejo Nacional del Poder Judicial puede, por ejemplo, designar qué tribunal se encarga de qué casos, o también cambiar de juzgado a los jueces sin su consentimiento. Y eso sin contar que ha introducido una posibilidad de prejubilación obligatoria de jueces y magistrados sin más criterios que los de la gestión del poder judicial por parte de sus mandatarios.

Entonces, ¿por qué aparece entre los mejores alumnos en la nueva clasificación difundida por el ejecutivo de la Unión? Pues porque no es tan nueva esta clasificación. Desde la Comisión Europea se ha aclarado que los datos corresponden a 2010, justo antes de que Orban y los suyos reformaran sin cuartel el Estado húngaro.

Bueno, pero entonces ¿de qué sirve un estudio como este si los datos se han quedado obsoletos? Viviane Reding, la Vicepresidenta de la Comisión Europea, y responsable de la cartera de Justicia contesta:

“Esta clasificación demuestra que en 2010 la justicia húngara funcionaba muy bien desde el punto de vista de la eficiencia, por lo que quizá no estuviese justificada la reforma posterior”.

De hecho, Hungría, allá por 2010, se encontraba en la parte alta de la tabla en cuanto a cantidad y tiempo de resolución de juicios o a número de juicios pendientes. Además, en relación a la percepción sobre la independencia de su sistema judicial aún superaba a países como Chequia, Lituania, Grecia, Rumania, Bulgaria o Eslovaquia.

El ardor transformador del partido conservador Fidesz se manifiesta de forma transversal en la esfera húngara, y hoy Hungría es un país muy distinto del de hace años.

Existe la obligación de permanecer en Hungría al menos 6 años si se han
recibido becas del Estado para ir a la universidad.

Como botón de muestra del cambio de rumbo radical –y muy nacionalista- impreso al país, baste describir que la reforma de universidades incluye la obligación de permanecer en Hungría al menos seis años si se han recibido becas del Estado para estudiar. En caso contrario, hay que devolver el dinero.

Se trata de una limitación de la movilidad incompatible con los tratados de la UE y con la totalidad de las constituciones de los demás miembros de la UE. Por casos como este, la Comisión Europea está poniendo toda la carne en el asador con tal de paralizar y desbaratar la obra de Orban.

A pesar de todo, éste último ha aprobado el 11 de marzo nuevas reformas constitucionales que debilitan aún más el control que ejercía el Tribunal Constitucional sobre el poder legislativo. “La reforma ha sido debatida durante semanas y Constitución es sólida como el granito”, justifica Orban en su cabalgada hacia una sociedad granítica.

Su partido político conservador y nacionalista domina dos tercios del Parlamento, y en la oposición se hallan representados también los ultranacionalistas y xenófobos del partido Jobbik, cuyas juventudes desfilan en uniforme por las calles de Budapest cada mes.

La Comisión Europea concibe, por primera vez en la historia, la posibilidad de retirar a Hungría sus derechos de voto en el Consejo de la UE, como prevén los Tratados de la Unión si se los contraviene de manera repetida y grave.

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>