Desde que la crisis económica comenzó en 2008, la UE no acaba de concluir con éxito su unión política. El Tratado de Lisboa se ratificó a finales de 2009 con un sólo referendo en Europa, el de los irlandeses, que además tuvieron que repetirlo hasta conseguir un sí. Sin embargo, el Tratado es mucho más ‘democrático’ que los anteriores y posibilita el trabajo en una Europa ampliada concediendo unos poderes también ampliados al Parlamento Europeo, entre ellos la ratificación de cualquier cambio en el mismo.

Esta conformidad ha sido necesaria para aprobar la propuesta del Consejo Europeo de modificar el Tratado de la UE “para crear un mecanismo permanente de estabilidad en la zona euro”, algo que ha sucedido en el Parlamento esta semana. Si los Tratados se asemejan de cierta manera a nuestra Constitución, puesto que son la fuente primaria de derecho de la UE, con este cambio –realmente necesario para ‘rescatar’ a países como Grecia y Portugal- cabe pensar que quizás nuestra Constitución sea demasiado inamovible o que el Tratado se modifique con demasiada facilidad a pesar de necesitar la unanimidad de los 27 países. ¿La crisis es la excusa para todo o quizás el Tratado cojea más de lo que pensamos?

Publicado por Macarena RG

Periodista especialista en asuntos europeos y bloguera comprometida, además de colaboradora de Radio Alma, frecuencia mediterránea de Bruselas

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