Reformas en México

País con grandes riquezas naturales, y con una posición estratégica en el hemisferio, ubica a la República Mexicana, en un tiempo de decisiones urgentes y necesarias para poder crecer de manera ordenada, digna y global.

Nos enfrentamos a una urgente reforma laboral que dignifique y proteja la mano de obra del trabajador, pero que garantice certeza y competitividad para el patrón. Reforma laboral que ya se dio a finales de 2012, pero que va de la mano de cambios institucionales de gran calado, y que, al menos hasta el momento, no se ha visto reflejada en la generación del empleo que prometía. Cabe destacar que uno de los cambios institucionales tiene que ver con la Reforma Hacendaria y Financiera.

La Reforma Financiera ha sido presentada hace apenas algunos días. En ella se plasma la necesidad de incrementar la recaudación del gobierno. Se ha planteado eliminar el  impuesto a los Depósitos en efectivo (IDE) y el Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU). Incrementa el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 11% al 16% en zonas fronterizas y no contempla agregar este último impuesto a medicinas y alimentos, así como al transporte público y a los libros y revistas. Por su parte, grava con una tasa del 16% a las importaciones, a los servicios de exportación, a los créditos de vivienda (hipotecarios), al alimento para mascotas y a los servicios educativos privados.

Además, mantiene el Impuesto sobre la Renta (ISR) en 30% general, pero incrementa la tasa al 32% de los que perciben ingresos superiores a los 500.000 pesos anuales (28.700 euros aproximadamente). Esta reforma pretende incrementar en 2014 hasta 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB) y llegar al 3% en 2018. Esta propuesta de reforma ha sido duramente criticada, porque en lugar de buscar incrementar la base de contribuyentes, apuesta por que los que sí pagamos impuestos paguemos más, y sean los que están en la informalidad, quienes además de no contribuir, sean susceptibles de apoyos y subsidios.

Esperemos que el legislativo revise a profundidad esta iniciativa, la cual es positiva en muchos aspectos, pero requiere de un análisis justo, en donde no sea solo la clase media la que aporte más.

La próxima entrega, hablaremos del impacto de las reformas energética y educativa.

Luis Miguel Santibáñez

Politólogo mexicano con formación variada en políticas públicas y campaña, ha ocupado cargos en los gobiernos estatal y municipal en Oaxaca. En la vertiente política ha trabajado en comunicación de campaña tanto con el PAN como con el PRI, los dos grandes partidos mexicanos.

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