Lima y sus partidos


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Martín Hidalgo

Periodista. La Encuesta del Poder en el Perú (2012) me pone como uno de los hombres de prensa con mayor influencia en la Red en Perú. Desde hace cuatro años en La República, primero en la web y ahora en la sección Política. Especializado en temas congresales.


Escrito el 30 de enero de 2013 a las 13:14 | Clasificado en Perú

El inicio del 2013 ha traído consigo el feroz inicio de la campaña a favor y en contra de la revocatoria contra la alcaldesa de Lima, Susana Villarán. La batalla ha cogido a los partidos políticos peruanos que ya miran de reojo a las elecciones del 2016.

Susana Villarán, alcaldesa de Lima (Perú).
Susana Villarán, alcaldesa de Lima (Perú).

La capital del Perú se ha visto envuelta bajo el manto de una batalla de monosílabos: “Si” versus “No”. El próximo 17 de marzo, los cerca de 6 millones de limeños deberán asistir a las urnas para marcar 40 casilleros (1 alcaldesa y 39 regidores).

La campaña ha iniciado de manera voraz con dos bandos liderados por los partidos políticos, que han aprovechado la coyuntura para, con miradas estratégicas, comenzar a jugar sus cartas con miras a las elecciones presidenciales del 2016.

Fuerzas opositoras

En el bando del ”Sí” –a favor de revocar a Villarán-, la posta partidaria la tiene Solidaridad Nacional, el partido del antecesor en el sillón municipal, Luis Castañeda, de quien se dice aspira a retomar el poder en la Municipalidad más importante del país. Pese a su postura política definida, en esta última semana han salido a decir que aún no deciden si participarán activamente en la campaña para promocionar el “Sí”. Esto a pesar de que el logo de ese monosílabo es el amarillo, color representativo del partido solidario.

A ellos se ha sumado la maquinaria partidaria del Partido Aprista Peruano, quien colocó en un inicio a su ex parlamentaria y ex ministra Nidia Vílchez como vocera de la revocatoria. Además, al igual que los solidarios, han usado a sus representantes en el Congreso de la República.

Izquierdas unidas

La vocera del “No” es Anel Townsend, una ex ministra de la gestión de Alejandro Toledo. Si bien ella es la cara visible en la defensa de la alcaldesa Villarán, atrás se mueve una maquinaria de izquierdas que fue la que llevó a Ollanta Humala a la presidencia peruana. La misma Townsend ha revelado que Salomón Lerner Guitis es uno de los financistas de la campaña de “No”. Precisamente Lerner fue quien propuso contratar al estratega político Luis Favre. Lerner, quien fuera el primer premier del actual gobierno, ya había recurrido a los servicio de Favre cuando fungía de financista de la campaña del entonces candidato Humala.

Otros partidos que se han sumado al “No” son Perú Posible, de Alejandro Toledo, y el oficialista Gana Perú. Ambos con fuerte presencia en el Congreso. Últimamente, aunque con menor fuerza congresal y partidaria, se ha juntado Acción Popular, grupo político del ex presidente Fernando Belaunde.

La más reciente alianza de izquierda llamada Fuerza Ciudadana (Partido Socialista, Fuerza Social, Partido Comunista y Ciudadanos por el Cambio) ha postergado su proceso de inscripción formal que implica la recolección de firmas, para dedicarse exclusivamente a apoyar el “No”. Esta victoria podría ser un buen aliciente para la campaña del 2014 y 2016.

Sin embargo, el gran problema de esta izquierda es que manejan muchos frentes. Por un lado está Fuerza Ciudadana, por el otro Patria Roja-MAS, y una denominada Confluencia por Lima, que congrega algunos partidos del primero y otros como Tierra y Libertad. Es decir, las alianzas de izquierda no están definidas, sino mas bien dispersas. Y eso no es un punto a favor de sus intenciones para las elecciones municipales y presidenciales que se vienen.

Juegan su partido

Aunque indirectamente, el fujimorismo –partido del hoy preso ex presidente Alberto Fujimori- también se ha sumado a las críticas de la gestión de Susana Villarán. Pero no han querido tomar postura definida, por lo que anunciaron dejar en libertad a su militancia de elegir lo que consideren más conveniente para la capital.

El problema del fujimorismo es que no ve con buenos ojos la alianza ya establecida entre Solidaridad Nacional y el Apra. Pues esta unión ha sido entendida como una estrategia de apoyo mutuo para el solidario Luis Castañeda en las elecciones municipales del 2014, y para el líder aprista Alan García para las presidenciales del 2016. En ese marco, Keiko Fujimori corre por su cuenta para los comicios donde tendría de contrincante precisamente al ex presidente García.

La sorpresa de la revocatoria, empero, la trajo el máximo representante de la derecha en el Perú: el Partido Popular Cristiano (PPC). Cuando todos esperaban que se sumen al “Sí” debido a que son la mayor fuerza opositora en el concejo municipal, ellos optaron por hacer campaña por el “No”.

En un principio barajaron la idea de solo defender a sus regidores que buscan ser revocados, pero al final decidieron extenderle una mano a la alcaldesa. Al igual que los anteriores partidos citados, buscan sus réditos políticos para el 2014 y 2016. Mientras tanto, Susana Villarán juega su propio partido entre frases desafortunadas, cifras falsas y encuestas que le anticipan un futuro nada alentador. La campaña recién empieza.