Arrow

Reforma laboral a la mexicana


0
Luis Miguel Santibáñez

Politólogo mexicano con formación variada en políticas públicas y campaña, ha ocupado cargos en los gobiernos estatal y municipal en Oaxaca. En la vertiente política ha trabajado en comunicación de campaña tanto con el PAN como con el PRI, los dos grandes partidos mexicanos.


Escrito el 6 de noviembre de 2012 a las 17:45 | Clasificado en Internacional, México

Esta reforma aprobada contiene mecanismos para medir, evaluar e incrementar la productividad y para distribuir sus beneficios, acordados entre patrones y trabajadores, estableciendo criterios de productividad y no solo de antigüedad para el crecimiento laboral de los trabajadores. Han quedado pendientes los temas de Transparencia y Democracia sindical.

Cámara de los Diputados de México (Fuente: Wikipedia)
Cámara de los Diputados de México (Fuente: Wikipedia)

La necesaria reforma laboral en México no es un tema nuevo. Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio, se estableció la enorme necesidad de modificar la Ley Federal del Trabajo en vigor -misma que data de 1931- y que ha sufrido modificaciones mínimas desde la década de 1970.

No podemos dejar pasar que desde el surgimiento al derecho del trabajo en el siglo XIX, se caracterizó por ser un derecho reivindicatorio, cuya intención radica en dotar a los trabajadores el pleno goce de sus derechos, en el supuesto de que la clase trabajadora se ha ubicado tradicionalmente en la vulnerabilidad y han adoptado además el calificativo de “explotados” por la clase patronal, históricamente fuerte y poderosa.

Según registran los archivos de la Cámara de Diputados, “el escenario en el que se inscribe el más reciente proceso de reformas al marco jurídico en materia de trabajo en nuestro país, inicia en los últimos días de noviembre del 2002″ cuando la diputación obrera del PRI presentó ante la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados el proyecto de nueva Ley Laboral acordada entre las organizaciones patronales y las del Congreso del Trabajo con la mediación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS). Unas semanas antes otro tanto hicieron el PRD y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT). Culminaba así un largo proceso que se inició en 1988, cuando la Concanaco y la Coparmex iniciaron el debate sobre la reforma laboral.

Más de una década

Desde entonces estas organizaciones definieron los aspectos centrales que los empresarios demandan como reforma de la Ley: la flexibilidad del trabajo para aumentar la competitividad de las empresas, favorecer la modernización de las mismas y propiciar la confianza de los inversionistas frente a la apertura económica y la globalización. La polémica acerca de la reforma laboral iniciada en 1988 se continuó en 1989 cuando el Senado hizo una consulta popular. Posteriormente, en 1994, la Coparmex, la Concanaco y la Canacintra presentaron un documento más detallado que el de 1988 de sus demandas de reforma laboral al entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República, Ernesto Zedillo.

En 1995, la Coparmex y la CTM iniciaron la negociación por una nueva cultura laboral y el PAN presentó su proyecto de reforma ante la cámara de senadores. En 1996, el PRD por su parte elaboró un anteproyecto. En 1999, el Gobierno de Ernesto Zedillo propició nuevamente el debate y se elaboró un anteproyecto de nuevo Código Procesal del Trabajo y, finalmente, la Secretaría del Trabajo del gobierno de Vicente Fox convocó e instaló en julio del 2001 la llamada Mesa Central de Decisión para la elaboración de un nuevo proyecto de Ley Federal del Trabajo. En la Mesa Central de Decisión participaron las organizaciones empresariales, el Congreso del Trabajo y la Unión Nacional de Trabajadores, coordinados por la Secretaría del Trabajo.

Claro está que el entorno económico, político y social que vive el país es distinto al que se veía en 1970, cuando teníamos una economía cerrada, que no exigía mano de obra capacitada y competitiva. Mano de obra, además, que se requiere en un entorno de completa renovación tecnológica que reclama preparación, calidad y además respeto a la dignidad del trabajador.

Originalmente, la política laboral había sido vista sólo desde la óptica de los derechos de los trabajadores. Sin embargo, el entorno global exige una visión también desde la producción industrial y permitir así un equilibrio entre derechos laborales y certeza jurídica para la inversión.

La propuesta de Calderón

Por eso, la propuesta de reforma a la Ley Federal del Trabajo propuesta por el presidente saliente de México, Felipe Calderón, propone fortalecer la flexibilidad laboral y hacer el mercado más competitivo.

Utilizando su derecho de “iniciativa preferente” Calderón propuso la modificación a 357 artículos de la Ley Federal del Trabajo. Hay que resaltar que en la Cámara de Diputados se lograron importantes avances, entre los que destacan: incorporar el concepto de trabajo digno o decente, regular nuevas modalidades de contratación, y considerar al teletrabajo como trabajo a domicilio. Se aprobó el pago por hora, que facilitará la incorporación laboral para estudiantes y amas de casa. Además, incrementa los montos de las sanciones a patrones que incumplan la normativa, y fortalece esquemas de seguridad laboral en centros de trabajo, imponiendo penas muy severas para los patrones que no garanticen seguridad, posibilitando la clausura inmediata de centros de trabajo en caso de peligro inminente para la vida, la salud o la integridad física de los trabajadores.

Además, se mejoran las condiciones laborales para empleados domésticos y trabajadores del campo, prohíbe que se soliciten certificados de no embarazo o que se despida a una trabajadora por embarazo, y prevé licencias de paternidad o por adopción con goce de sueldo. Se regula el trabajo para menores de edad, y se tipifica como delito la utilización del trabajo de menores de 14 años que no sean familiares del patrón.

Se obliga a las medianas y grandes empresas, para que adecúen sus instalaciones para el acceso y desarrollo de personas con discapacidad, y prohibir tanto el acoso como el hostigamiento sexual en los centros de trabajo.

También, esta reforma aprobada contiene mecanismos para medir, evaluar e incrementar la productividad y para distribuir sus beneficios, acordados entre patrones y trabajadores, estableciendo criterios de productividad y no solo de antigüedad para el crecimiento laboral de los trabajadores.

Desgraciadamente, han quedado pendientes los temas de Transparencia y Democracia sindical. Esperemos que la revisión que hace el Senado de la República contenga estos puntos tan importantes para elevar la competitividad de la economía mexicana.

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>