Arrow

Convención en cinco actos


0
Pablo Vega

Periodista por la Universidad de Navarra. Master en Comunicación Politica y Corporativa por la misma universidad. He realizado practicas en medios como Diario de Noticias y Expansión. También formé parte del departamento de comunicación de la Fundación La Caixa. Centrado y apasionado en temas politicos, económicos y culturales


Escrito el 11 de febrero de 2014 a las 8:49 | Clasificado en Nacional

La escenografía, el cierre de filas, las críticas a la oposición, el “aún no toca” y la mirada al futuro, las cinco claves del PP en su Convención Nacional.

Mariano Rajoy en la clausura de la Convención Nacional en Valladolid. (Flickr: Partido Popular)
Mariano Rajoy en la clausura de la Convención Nacional en Valladolid. (Flickr: Partido Popular)

Puede que en Valladolid no haya cambiado nada este pasado fin de semana. Puede que las convenciones nacionales de cualquier partido sean siempre más sobre la forma que sobre del fondo. Pero, aun aceptando esta hipótesis, se puede afirmar que el PP sabe lo que está en juego durante los próximos meses. Y ha decidido jugar sus cartas.

Escenografía adaptada al mensaje

Aquí entra el aspecto visual, escenográfico, que pudo verse estos días en prensa y en televisión, además de las ediciones digitales de los medios. Tenemos un entorno austero, pero que recalca los dos ejes del mensaje que el PP ha “machacado” durante estos días: la unidad de España (y por ende, del partido que la gobierna) y el rumbo correcto que está adoptando el país gracias a las medidas gubernamentales.

La representación del cierre de filas: no hay alternativas

El electorado del PP puede llegar a estar descontento, decepcionado o resignado en gran parte por lo sucedido en los dos últimos años, pero dentro del partido saben que aún puede recuperar gran parte de lo perdido. El PP es un factor fiable, lo conocido; mientras que otros partidos o formaciones alternativas carecen de experiencia de Gobierno o de sentido de la responsabilidad. Sin mencionarles en ningún momento… ¿era esta una crítica encubierta contra formaciones de nuevo cuño, dentro del espacio de la derecha, como Vox? Parece que sí. Dos intervenciones de Cospedal lo ilustran, la segunda con mención a Aznar incluida.

La oposición no trabaja por el bien común

Esta afirmación es propia siempre del partido en ejercicio del poder. Pueden habérsela oído a González, Aznar o Zapatero, que a buen seguro la usaron. Hacerle la oposición a la oposición, es decir, descalificar las críticas por venir de quien pretende reemplazar al Gobierno. Suelen reflejarse con llamadas a la responsabilidad y al interés común. Además, es fácil criticar a tu mayor adversario si, a la vez, formó parte del denostado Gobierno previo.

Rajoy al ataque, golpeando donde más duele y levantando los ánimos de los asistentes.

Los temas controvertidos se quedan fuera

Otra clave del éxito político, tal y como recuerdan los gurús especializados, es saber medir los tiempos y controlar los temas de los que se quiere hablar. Y, en una convención como la de Valladolid, no había tiempo ni ganas de tratar ciertos asuntos que están en la calle.

Especialmente, porque el partido aún no ha fijado una postura unánime sobre ellos o porque, ahora mismo, no le benefician: la nueva financiación autonómica, la mayor participación de los militantes en la toma de decisiones internas (sin llegar a hablar de primarias), los escándalos de corrupción o la nueva ley del aborto.

Ni se esperaba debatir de ellos ni, en consecuencia, se hizo durante la convención. Al menos, públicamente. Aún no toca.

Mirando al futuro

Y, ya establecido el mensaje de la recuperación, gracias a los sacrificios del ciudadano, el PP pretende recompensar el esfuerzo de todos. Lo peor ya ha pasado, insisten.

El daño que pudo causar en el ala liberal del partido las subidas fiscales de todo tipo con fines recaudatorios todavía puede repararse. Además de premiar el esfuerzo económico de las familias, Rajoy se reserva un balón de oxígeno para las citas electorales de 2015, que puede ayudarle a definir la agenda política a su favor.

Otro tema con el que intentará ganarse a muchos descontentos es la gestión del final del terrorismo. Transmitió un mensaje, al menos públicamente, duro y sin concesiones a ETA. Quizá también como respuesta al abandono reciente de las listas europeas por parte de Mayor Oreja y de las críticas de las víctimas tras el fallo del Tribunal de Estrasburgo sobre la ‘doctrina Parot’.

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>