La democracia está enredada. O más bien una circunstancia extrema y una gestión inadecuada, protagonizada por líderes perdidos, ha hecho que sea así. Ante tal situación, brotan movimientos cuya actuación invita a preguntarse una y otra vez si necesita un cambio el sistema. Curiosamente, muchos de los actores protagonistas por no decir todos, son hijos de la crisis. No nacen del seno de los partidos políticos. Y los partidos, en España, siguen perdidos intentando buscar la forma de encontrarse a sí mismos.

A partir de aquí surgen otras formas de debate, otras formas de participación, otras ideas políticas para hacer las cosas de una manera diferente. Más participativa, más democrática, más… en Red. Empiezan a aparecer nuevos conceptos para hacer cosas diferentes. Y, cómo no, empiezan a vislumbrarse nuevos discursos formados por otras palabras que no son las tradicionales y “mitineras”.

[do action=”ladillo”]Democracia líquida[/do]

No son pocos los que ya han empezado a emplear este concepto. Curiosamente nace de los más jóvenes. Pero… ¿y qué es? En resumidas cuentas, y tal y como describe esta web, la democracia líquida es aquella democracia directa con delegación de voto. Es decir, el ciudadano es libre de implicarse en política y en el grado en el quiera.

Aquellos que prefieren mirar para otro lado tienen la opción de delegar el voto en otra persona que sí quiere participar de manera directa. Hablamos, en este sentido, de un parlamento virtual y de participación sin esperar cuatro años para cambiar de representante.

El que era presidente del Partido de Internet, Héctor Pérez, ya dijo en su día que tenía por vocación “crear y mejorar las cosas”. No hablaba de liderazgos, hablaba de creer en la inteligencia colectiva. Este partido nació con esa intención, ser una herramienta cuyo objetivo sea trasladar las decisiones del Parlamento Virtual al Parlamento físico y real.

[do action=”ladillo”]Democracia en Red[/do]

La democracia en Red requiere de otros discursos, y por tanto de otros formatos y otras formas de hacer las cosas. En este sentido, ya se ha empezado a trabajar partiendo de ideas colectivas y compartiéndolas con otras personas en talleres y en laboratorios, como en el de MediaLab Prado. Esta democracia en Red no sería posible sin internet y sin el surgimiento de las TICs. Con todo ello, nacen herramientas que hacen posible cosas que hasta el momento no imaginábamos.

Un ejemplo es Agora Voting, donde podemos experimentar los principios básicos de la democracia líquida. Voto tradicional, toma de decisiones, delegación de voto y discusiones sobre temas en concreto. Otro ejemplo es Loomio, foro de debate a un nivel menor (alrededor de cien personas aproximadamente), como por ejemplo agrupaciones de partidos políticos o simplemente grupos de personas con intereses comunes que debaten una misma cuestión. Hablamos de asambleas de la calle que se convierten en asambleas de la Red cuyo objetivo final es el consenso.

En el caso de Agora, la gran diferencia se refiere al voto y la delegación de voto por niveles de representatividad y participación, o no. Por otro lado, para la redacción de propuestas, ya se habla de Wikis para hacer trabajos colaborativos de manera estable, Pads, para trabajar colectivamente pero de manera dinámica y GitHub para la modificación de versiones y participaciones ya iniciadas o fusión de versiones de unos usuarios con otros.

[do action=”ladillo”]Más democracia[/do]

Además de las herramientas para empezar a cambiar las formas y los fondos, surgen iniciativas con objetivos claros para influir en determinados aspectos concretos en política. Ese es al caso del Foro +Democracia (@mas_demo). Su discurso es el cambio, su intención el consenso y su ilusión la mejora. Su descripción puede resultar utópica, pero, ojo, van en serio: se trata de una iniciativa ciudadana impulsada por personas como Jordi Sevilla o Josep Piqué, Antoni Gutiérrez-Rubí o Adela Cortina, Joan Navarro o Rafa Rubio, pero hay muchos promotores más que se han sumado y se van sumando en este tren para un viaje, a priori, sin fin.

Su primer destino es reformar la Ley de Partidos. El siguiente… ya veremos. El viernes 24 de mayo decidieron explicar a los medios qué era y qué intenciones tenían. Y lo presentaron en La Central, lugar también intencionado con una doble lectura.

Publicado por Ángela Paloma Martín

Documentalista y Periodista. Máster en Comunicación Política por la Universidad de Navarra & The George Washington University. Asesora de comunicación en Ideograma y editora de C&E en español. Doctoranda en Análisis y Evaluación de Procesos Políticos y Sociales en la U. Carlos III de Madrid cuya tesis está enfocada al liderazgo femenino.

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