El Partido Socialista ha vivido estos días intensamente su batalla particular por encontrar a su secretario general. Pero no sólo eso, este paso se ve como un peldaño más en el camino que les lleva a refrendarse, a recuperar la cercanía con su electorado y a volver a ser lo que eran, tras los duros resultados que han cosechado desde que dejaron el poder en 2011. Una batalla que pasa por unas primarias, por primera vez abiertas a los militantes.

Da la sensación de que esta fórmula, altamente democrática, termina siendo una brecha más por la cual el partido muestra de alguna manera sus debilidades. Las luchas por llegar a ser el ‘número uno’ de Ferraz sacan a relucir las tensiones que se viven entre los candidatos y todos los que están detrás de cada uno de ellos.

Son tres hombres, tres caras visibles y sus equipos. Los de Madina pelean para que su candidato sea el elegido, a pesar de haber presentado menos avales que su principal competidor, Pedro Sánchez, al que ven como una continuidad del pasado, ya que dicen que es el candidato respaldado por el aparato. A Madina los suyos le atribuyen la posibilidad de haber abierto las primarias a los militantes, de ser el candidato de la coherencia y en el que ven el futuro de un PSOE grande.

A pesar de ser la cara menos conocida de los candidatos, Pedro Sánchez ha irrumpido con fuerza en la lucha por liderar el partido. Apareció de perfil, sin hacer mucho ruido, con muchos kilómetros a las espaldas y con la actitud en firme de cambiar las cosas. En poco tiempo ha conseguido meterse en el bolsillo a las grandes agrupaciones socialistas y a muchos de los barones, y consiguió presentar más de 41.000 avales.

El tercero es José Antonio Pérez Tapias, profesor universitario y diputado entre 2006 y 2011. Pérez Tapias es de los tres el que ha pasado más desapercibido. Él mismo señala que no es un político de grandes titulares, pero sí de ideas y de cambios. Asegura que de ser elegido secretario general del partido no se presentará a candidato a las elecciones generales, con lo que garantiza otras primarias para ello.

Entre las filas socialistas da la sensación de que Tapias no es el problema, no le ven como un rival a combatir, aunque de los tres es el que se ha mostrado menos ‘bélico’ y más próximo a tender puentes entre todos. La batalla más intensa se lidia entre los otros dos aspirantes.

Primero fue Madina el que solicitó que se supieran los orígenes de los avales, tras algunas diferencias con la agrupación socialista más fuerte, la andaluza. A partir de ahí lleven las informaciones sobre Sánchez y Madina. Del primero señalan que fue miembro del consejo de administración de Caja Madrid entre los años 2004 y 2009, cuando era concejal del Ayuntamiento de la capital, poniendo un punto negro en su limpio expediente y señalando que aunque se diga lo contrario lleva mucho tiempo en la política activa. A Madina le han llegado a acusar de ser él y su equipo los que filtran las informaciones, algo que por cierto ha negado.

Y así sucesivamente día tras día hasta el domingo. Entre las informaciones, las declaraciones y las acusaciones, algo de los programas, sobre todo Cataluña y alguna cosa más, entre el ‘juego sucio’ y el ‘fair play’. Hoy soy contrincantes, mañana serán forzados a ser amigos, por lo menos de puertas para afuera.

Publicado por Cristina Puebla

Periodista, en la actualidad en la web de elEconomista, antes en la Cadena Ser (Hora 25) y en política en Europa Press

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