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Escrito el 18 de diciembre de 2013 a las 19:47 | Clasificado en Nacional

Los libros de los ex presidentes y otras figuras políticas desvelan -previo pago- información que ha sido denegada de forma reiterada a los ciudadanos.

Zapatero, junto a Tony Blair, en la presentación del libro 'El dilema'. (Flickr: PSOE)
Zapatero, junto a Tony Blair, en la presentación del libro 'El dilema'. (Flickr: PSOE)

Desde el punto de vista de la transparencia, lo ocurrido con la carta que el Banco Central Europeo (BCE) envió al entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, merece unos renglones aparte: el documento, calificado por el propio Banco Central Europeo como “estrictamente confidencial”, es ahora público previo pago de 21,50 euros, ante un trámite evidente: Zapatero lo ha vendido y Planeta lo ha comprado. Y en este punto, el público pagará por leer una información que, o bien no debería conocer, o bien debería constar entre el resto de documentos públicos de libre acceso para el ciudadano.

La sucesión de hechos comienza con Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, enviando a Moncloa una carta, fechada el  5 de agosto de 2011, para “condicionar” a Zapatero a tomar determinadas medidas macroestructurales ante la desesperada petición de éste para que el Banco Central Europeo comprase urgentemente deuda pública española. Zapatero cumplió algunas órdenes, esquivó la mayoría, y siguió gobernando, aunque prácticamente en la sombra, hasta el final de su mandato.

En ese lapso de tiempo pasaron algunas cosas importantes: se suprimió la restricción a las prórrogas en los contratos temporales, se cambió la Constitución para blindar un techo de deuda. Y seguía sin conocerse el contenido de la carta. En repetidas ocasiones el diputado Gaspar Llamazares pidió la entrega del documento al Parlamento; también Rajoy manifestó, en aquel momento desde la oposición, que la cámara debía conocer su contenido. Según publica el diario El País, un abogado independiente reclamó la carta al Banco Central Europeo y, ante su negativa, recurrió al Defensor del Pueblo Europeo. Tampoco consiguió nada.

 

Zapatero no fue el único que recibió este tipo de misivas. Por la misma época, Berlusconi recibía instrucciones similares, con la diferencia de que en Italia el documento estuvo en tiempo real en manos de la prensa y la opinión pública se mantuvo informada al respecto.

Ahora, dos años después, y previo pago de 20 euros, el expresidente relata sus últimos dos años al frente del Ejecutivo y saca a la luz este documento en “El Dilema. 600 días de vértigo”. Más allá de valorar el objetivo que José Luis Rodríguez Zapatero persigue con la publicación de sus memorias (explicar su gestión, ganar dinero, reflejar la dificultad que conlleva la toma de decisiones en el poder), se impone tratar el hecho de esta irregularidad en el manejo de información pública que debería ser competencia de la recién aprobada Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno.

En la misma línea, el cruce de declaraciones entre las memorias de Zapatero y Pedro Solbes ha hecho trascender la existencia de un informe en el que el exministro de Economía afirma haber advertido al expresidente del gobierno sobre las graves consecuencias de la crisis económica y aportado algunas recomendaciones para suavizarlas. Nada se sabe de ese informe, en parte debido a la falta de control sobre los documentos que deberían ser registrados como públicos y que en multitud de ocasiones circulan sin ser archivados como oficiales por la Administración.

Hay más ejemplos: Aznar acaparaba portadas y titulares al desenterrar documentos secretos relacionados con el 11-M en la segunda parte de sus memorias, presentada el pasado noviembre. El expresidente justificaba con documentos clasificados del Centro Nacional de Inteligencia sus dudas sobre la autoría de los atentados.

La Ley 27/2007, de 16 de noviembre, es la que aún regula la reutilización de la información del sector público, según se extrae de la nueva Ley de Transparencia. Nada dicen, ni una ni otra ley, de cómo puede entenderse la existencia de un informe enviado por un ministro al presidente del gobierno que no conste en los archivos ni de cómo interpretar el hecho de que un documento confidencial en manos de la cabeza del Ejecutivo sea secreto hasta que éste decide venderlo a una editorial. Y más cuando se ha negado a los ciudadanos.

¿Cuánto dinero se ha ganado con este manejo de información pública?

Las grandes editoriales son sumamente celosas de sus datos de ventas y de los pagos por derechos de edición.  Ninguna de las tres consultadas (Editorial Planeta, que ha publicado las memorias de Aznar, Zapatero, Bono y Solbes; La Esfera de los libros, que ha publicado las de Julio Anguita, y Debate, editora de “En busca de respuestas”, de Felipe González) ha accedido a atender a este medio. En concreto la Editorial Planeta, que posee el mayor número de títulos de este género publicados en los últimos años, aclara que no facilita datos  de ventas ni de primas por derechos de autor.

Eldiario.es pudo conocer que José Bono cobró 800.000 euros de Planeta por los derechos sobre su libro “Les voy a contar”, que “según fuentes cercanas” al expresidente del Congreso vendió 72.000 copias y según los datos de Nielsen, consultora que fabrica el análisis de ventas editoriales más amplio en España, fueron solo unas 28.000. Nielsen aporta el mismo dato de venta, unos 28.000 ejemplares, para la primera parte de las memorias de Aznar, y unos 17.000 ejemplares para las de Alfonso Guerra. Estos datos supondrían que el negocio de las memorias políticas es más bien una ruina para las editoriales, pero una mina de oro para los autores si las primas son tan altas como la que supuestamente cobró José Bono.

El dinero generado por la publicación de la carta del BCE es lo que finalmente ha acabado convirtiéndose en “estrictamente confidencial”: antes no conocíamos qué dictados influyeron en las decisiones de Zapatero en su últimos meses y ahora desconocemos cuánto ganará por la “venta” de un documento que se le facilitó en calidad de presidente del gobierno y que ha comercializado prácticamente en calidad de ciudadano.

Fuente: Zapatero, Solbes y Aznar comercian en sus memorias con información confidencial

Autora: Violeta Muñoz

Los votantes dicen...
  1. Cristóbal dice:

    Otro ejemplo: José Bono, unos 800.000 euros. Y otro enfoque: ¿Estos políticos, hicieron contratos mientras estaban en sus cargos con empresas que ahora les pagan esas cantidades desorbitadas “por sus libros”?

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