Ni la remodelación de gobierno, ni la crisis de los controladores, ni la omnipresencia de Rubalcaba. No hay efecto balsámico. Según las últimas encuestas publicadas esta semana, el PSOE sigue perdiendo confianza. Y lo que es un problema añadido: la marca Zapatero ya no tira. Solo resta.

Sobre todo por la izquierda. Votantes progresistas, nos dicen las encuestas, desenganchados y descontentos por la pérdida de derechos y coberturas sociales -claves en el relato político y comunicativo de Zapatero- y por el resultado más notorio de sus políticas económicas, el desempleo, principal baza ahora de quienes están cómodamente (muy movilizados y esperando su momento) a la derecha del gobierno.

Después de tanta hipótesis, rumores y sucesiones… ¿había pues efecto Rubalcaba? Más interno que externo, más motivador que movilizador, según se aprecia, lo cierto es que la sobreexposición del vicepresidente plenipotenciario de momento no hace sumar apoyos electorales. Veremos qué dice ETA.

Sea como fuere, cuando casi todo lo que hay que comunicar es negativo, no se trata de un problema de comunicación -como suele achacarse- sino de gestión. Y de no jugar con las expectativas económicas.

Cuestión de políticas, dicen los ciudadanos. No de caras.

Publicado por Yuri Morejón

Asesor de comunicación pública y política. Ayuda a políticos y empresarios a que les conozcan, les entiendan mejor y les quieran más.

Únete a la conversación

3 comentarios

  1. Pingback: Bitacoras.com
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.