De forma discreta ha pasado por el panorama mediático la filtración a algunos medios de la ‘Estrategia de política económica y programa de financiación del Reino de España’, documento con datos y cifras que el Tesoro utiliza para atraer el interés de los inversores internacionales y que estos compren deuda pública. Allí se dibujan los futuros recortes del Gobierno.

Durante los últimos años, la banca española, financiada a bajo coste por el Banco Central Europeo, era la que por “sentido de Estado” se lanzaba en masa a comprar los bonos del Estado. Pero con el tiempo, la diversificación de compradores ha sido fundamental y para reducir la aversión al riesgo de los mercados son necesarios los argumentos y los datos.

El Tesoro trata de convencer a estos inversores dibujando un escenario controlado, en el que el Gobierno continúa sin problemas con el adelgazamiento gradual del gasto público, como si el camino hacia la anorexia fuera síntoma de tranquilidad y buenas expectativas.

En el documento del Tesoro se informa a los posibles inversores que en los próximos años el Gobierno espera recortar 50.000 millones de euros de gasto público. Sólo para el balance del año presente en curso, 2014, se cerraría con un recorte de 9.400 millones con respecto al año anterior.

Sin esperar a la tradicional presentación de septiembre que protagoniza el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro para el año electoral 2015, Rajoy afrontaría un recorte de gasto de 10.500 millones de euros.

[do action=”ladillo”]Unos 4.000 millones de gasto social[/do]

El documento, que es clave para enmarcar el contexto de inversión que rodeará las expectativas de reelección del PP, señala que de esos 10.500 millones, 4.000 corresponderían a gasto social y subsidios, fundamentalmente a la caída de la prestación por desempleo. Con el paso del tiempo, cada vez es mayor la proporción de personas que pierden el derecho a prestación con el de nuevos parados con derecho a ella.

Por tanto, poco de la cita electoral de las próximas elecciones se fundamentará en el reparto territorial de dinero en forma de inversión, dinámica que hasta las últimas generales en 2011 era la dominante a la hora de planificar y ejecutar las campañas. Con el Gobierno de Zapatero en esa última elección, los recortes fueron los protagonistas. Algo que seguirá ocurriendo.

Pero el presidente del Gobierno, que tampoco es tonto, ha preferido guardar para los años 2016 y 2017 lo más sustancial de los sacrificios, que son inevitables, por mucho año electoral que medie. Tras el MoU que permitió rescatar al sistema financiero español, Bruselas no es flexible, y la austeridad es inaplazable. El ‘patapúm pa´lante’ para esos años establece un ajuste de 15.000 millones en 2016 y otros tantos en 2017. En total, otros 30.000 millones.

[do action=”ladillo”]Regalo envenenado[/do]

El documento distribuido a posibles compradores de deuda pública española contiene el regalo envenenado para un hipotético gobierno de izquierdas, en caso de que las encuestas se cumplan. Hoy pronostican una pérdida de la mayoría popular y un posible gobierno bipartito, tripartito o cuatripartito. Y con la más que probable posibilidad de que Podemos forme parte del mismo, o, al igual que ERC hace con CiU en Cataluña, sea sostén desde la distancia.

Sea cual sea ese resultado, la previsión del actual ejecutivo cifra en 6.900 millones el recorte en gasto social (al margen de salarios y ajustes en función pública) para el presupuesto que diseñe ese primer gobierno para el año 2016, ya sea liderado por Rajoy o, lo más probable según los sondeos, por otro del ámbito de la izquierda. Y otros 7.100 al año siguiente.

En caso de que el Gobierno cambie de color, será muy interesante observar la forma en que el nuevo Ejecutivo resultante evite el estigma de sacar la tijera de los recortes sociales en su primer presupuesto. Tuvo que hacerlo el presidente Hollande en Francia.

En Europa, la austeridad se ha convertido en la única religión monoteísta. ¿De dónde sacar el dinero? ¿Veremos esa polémica auditoría de la deuda para no pagar la que se califique como “ilegítima”?

Publicado por Joaquín Ortega

Periodista. Participé en el arranque de varios medios digitales informativos y estuve en el mundo de la comunicación y la política, pasando por dos ministerios. También colaboro en la revista GQ.

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