Ignacio Diego no se ha tomado muy bien las discrepancias que han mostrado los trabajadores del Hospital Sierrallana (Torrelavega) y el pasado viernes 2 de mayo lo manifestó públicamente, al abandonar el recinto tras la reunión con la dirección del hospital arrancando los carteles que había a su paso.

Visiblemente enojado, no permitió que las discrepancias adornaran las paredes en un claro gesto de censura que no hace sino aumentar su mala imagen hacia los ciudadanos que últimamente se está labrando a pasos agigantados. En sus palabras, llevó a cabo tal acción porque “los hospitales son lugares que tienen una necesidad de limpieza e higiene”, justificando que “lo único que hice fue quitar tres papeles que estaban en sitios que no eran los adecuados”. Sin embargo, es en estas declaraciones donde muestra su verdadera intención: “Las paredes de los hospitales no están hechas para que cualquiera cuelgue cualquier mensaje y menos cuando además contiene mentiras”.

Desde la oposición, este gesto ha sido como un dulce para sus paladares, pues han encontrado un motivo más que justificado para atacarle a él y a su partido. Calificativos como “prepotente”, “soberbio”, “chulesco” o “mafioso” son algunos de los elaborados ataques que han empleado hacia el sonrojante gesto del presidente, que no ha sido el primero ni el último, pues dos semanas antes tuvo otro poco acertado gesto, esta vez hacia los trabajadores de SNIACE, que permanecen encerrados desde hace varias semanas en la empresa, al responder a un trabajador que le preguntó si iba a reírse de ellos, la mezquina frase “a eso vengo”.

Eva Díaz Tezanos, secretaria general del PSOE en Cantabria, ha expresado que “las opiniones discrepantes se pueden debatir, pero no arrancar, pues eso es una total falta de respeto a la libertad de expresión”. Lidia Ruiz Salmón, alcaldesa de Torrelavega, ha pedido su dimisión y le ha calificado de “indigno de llamarse Presidente de Cantabria y en particular de los ciudadanos de Torrelavega», pues a su no erronea opinión, “más allá de su ineficacia y abandono de la ciudad, cada vez que el presidente regional menciona o viene a Torrelavega, es para insultar a sus ciudadanos y provocar más tensión”.

Los Regionalistas por su parte, han valorado este suceso por medio de su populista líder Miguel Ángel Revilla, que le ha calificado de “mala persona que además no admite la crítica y persigue al que no está con él” además de expresar que “esta no es la imagen que debe dar un presidente”.

De estos ataques respondió Ignacio Diego que “puedo haber molestado a alguien. Lo asumo y pido disculpas”, aunque acusó a la oposición de estar manipulando y diciendo mentiras, porque “aquí no se va a privatizar la sanidad”. Unas disculpas que llegan tarde y mal.

Publicado por Pablo Ortega

Estudiante de Derecho. Participé como tertuliano en Onda Cero Torrelavega. Interesado en la actualidad Política y en temas de Cultura.

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2 comentarios

  1. Buen artículo compañero, excepto no de populista que ya sabes que no me gusta… 😉

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