La polémica ya viene de lejos y, en pleno 2014, con el contexto de un posible referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña, sigue avivándose desde las instancias políticas. La historia del archivo de Salamanca y las reivindicaciones al respecto de la Generalitat de Cataluña.

El Ayuntamiento salmantino, gobernado desde hace casi dos décadas por el PP, ha mantenido una postura tajante. Conocidos fueron los tiras y aflojas en la época de Zapatero y el tripartito, y ahora también el Gobierno de Castilla y León apuesta públicamente por el menor número de traslados posible.

Así lo comentó la responsable de Cultura y Turismo, Alicia García, afirmando que es muy positivo que sólo se envíen el 11% de los documentos pedidos por la Generalitat, porque a su juicio implica que “las cosas se han hecho bien”.

Según García, esta será “la última” salida de cajas, según lo comunicado por el Ministerio de Cultura: “No vamos a permitir una salida más”, ha señalado. Por este motivo, la Junta votará en contra de una nueva salida de documentos.

El Ejecutivo de Juan Vicente Herrera pretende, incluso, recuperar ciertos documentos que ya se trasladaron a Cataluña en esta última década, según su criterio, de forma indebida. No obstante, una sentencia del año pasado del Tribunal Constitucional ya desestimó el recurso de inconstitucionalidad que había presentado Castilla y León contra varios artículos de la ley de 2005 (que contemplaba la restitución de los documentos incautados en Cataluña durante la Guerra Civil).

Aunque el actual alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, consideró en su momento que el traslado de documentos suponía un incumplimiento de ley, al final el consistorio se vio obligado a acatar la decisión judicial. Por lo tanto, el margen de maniobra para las actuaciones y reclamaciones de la Junta ha sido cada vez más reducido desde entonces.

Además, ya existían resoluciones judiciales previas que dejaban vía libre al envío de más documentos desde el antes conocido como Archivo de la Guerra Civil (hoy Centro Documental de la Memoria Histórica). El retorno de papeles se hizo bajo la supervisión de una comisión y en varias entregas. Aun así, de todo el material se conservan copias digitalizadas en el Centro Documental de la Memoria Histórica en Salamanca.

El argumento más repetido para evitar el denominado “expolio” y “desmantelamiento” del archivo ha sido mantener la integridad del mismo en un único lugar. Pese a todo, poco pueden hacer Ayuntamiento y Junta frente a la decisión del Ministerio de Cultura, quien mantiene la última palabra en estos asuntos.

Publicado por Pablo Vega

Periodista por la Universidad de Navarra. Master en Comunicación Politica y Corporativa por la misma universidad. He realizado practicas en medios como Diario de Noticias y Expansión. También formé parte del departamento de comunicación de la Fundación La Caixa. Centrado y apasionado en temas politicos, económicos y culturales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.