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Camino a la prórroga


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Jurdan Arretxe

Periodista. Trabajo en Noticias de Gipuzkoa. También soy profesor universitario en algunos ratos sueltos.


Escrito el 2 de abril de 2013 a las 9:42 | Clasificado en Euskadi

El Gobierno Vasco cumple el periodo inicial de todo nuevo ejecutivo, denominado “de cortesía”, tras presentar su primer anteproyecto de Presupuestos. La oposición, dispuesta a devolver las Cuentas y obligar a la continuidad presupuestaria.

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, junto al consejero de Hacienda y Finanzas en la presentación de los presupuestos de 2013. (Irekia)
El Lehendakari, Iñigo Urkullu, junto al consejero de Hacienda y Finanzas en la presentación de los presupuestos de 2013. (Irekia)

“No ya cien días de cortesía, no han dado ni un minuto”. El máximo responsable del PNV, Andoni Ortuzar, se quejaba durante su discurso del pasado domingo, Aberri Eguna (día de la Patria Vasca), de la actitud de la oposición respecto al Gobierno de Iñigo Urkullu, que tomó posesión a mediados de diciembre. Desde entonces, el nuevo Ejecutivo, además de cambiar todos los cuadros de mando de Lakua dejados por el PSE, ha tenido buena oportunidad para testar cuánto le puede costar sacar adelante la legislatura en un Parlamento en el que las fuerzas de PNV, EH Bildu, PSE, PP y UPyD quedaron repartidas de manera diabólica.

Lo comprobó en la primera votación. En un pleno extraordinario sobre la paga extra, el Gobierno Vasco solo contó con el apoyo positivo de los 27 parlamentarios del PNV para aprobar adelantar la paga de julio a enero. Otras fuerzas como EH Bildu, PSE y PP optaron por criticar y abstenerse. En los que han venido después, los jeltzales no lo han tenido más fácil.

Significativo fue el contratiempo que el PNV tuvo con la designación del nuevo director general de EITB. El Ejecutivo quería sacarlo con buena letra y a la primera votación (por mayoría absoluta), y tras arduas negociaciones con el PSE, que acabó dispuesto a apoyarlo, el candidato decidió a última hora dejar de serlo.

A partir de ahí y mientras tanto, el reto principal que ha tenido el Gobierno han sido los Presupuestos para 2013, que en semanas posteriores han completado con dos pilares que el PNV considera fundamentales: el Plan de Empleo y el Plan de Financiación de Pymes y autónomos.

Los Presupuestos

En prórroga técnica los de 2012, el Ejecutivo se comprometió a aprobar su borrador en el Consejo de Gobierno del 12 de marzo. Ese día, el consejero de Hacienda, Ricardo Gatzagaetxebarria, y el propio Urkullu explicaron ante los medios unas Cuentas que los ocho consejeros han desgranado por departamentos en el Parlamento la semana previa a la Semana Santa. Con un 10,8% menos de ingresos respecto a 2012, el Ejecutivo ha dispuesto de 9.300 millones de euros y se ha topado con el anuncio general de la oposición de que enmendará a la totalidad este anteproyecto.

El principal escollo está en los ingresos. Tanto EH Bildu como el PSE exigen revisar al alza el techo de gasto para pensarse retirar sus enmiendas a la totalidad. Consideran que hay margen para que la CAV cuente con más de los 9.316,7 millones de euros previstos para gastar (un 10,8% menos de los 10.450 millones de 2012). Ambos se negaron a ello en enero.

Los primeros, al frente de la Diputación guipuzcoana, vieron las estimaciones realizadas en el Consejo Vasco de Finanzas de octubre de 2012 “correctas, ajustadas y justas”. En pocas palabras, este órgano (PDF) compuesto por el Gobierno Vasco (seis votos) y las tres diputaciones (dos votos cada una) calcula y determina los ingresos que tendrá cada una de las cuatro instituciones.

El PNV, ya de vuelta al Gobierno, propuso desde Bizkaia en enero recalcular, algo a lo que el PP –desde la Diputación de Álava– y el PSE también se negaron antes de la reunión. Los jeltzales acabaron por retirar su propuesta del orden del día de una cita que llegaba un mes antes de la presentación de unos Presupuestos que recortan el 19,7% en Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, el 25,4% en Desarrollo Económico, el 25,9% en Empleo y Políticas Sociales o el 36,6% en Lehendakaritza.

Con esa caída de casi el 11% de los ingresos, a los jeltzales la única defensa de sus Cuentas que les ha quedado es que “son los más sociales de la historia”. El 73,9% del dinero se dedica a ese tipo de partidas. Supone el porcentaje más elevado para estos fines que han presentado nunca unos presupuestos vascos (1,2% más que los últimos de Patxi López). Sin ningún otro gancho positivo que presentar a la sociedad y condicionados -aseguran- por el techo de gasto, el PNV ha lanzado permanentes invocaciones al diálogo y a la negociación.

Pero si los representantes públicos que habitan en el Parlamento Vasco cumplen la palabra dada hasta el día de hoy, el Gobierno Vasco verá el día 26 de este mes cómo le devuelven la propuesta de Presupuestos con 48 de los 75 votos a favor de las enmiendas a la totalidad. Tras cumplir sus primeros 100 días en Semana Santa, el objetivo del Gobierno Vasco para la ronda de negociaciones que arrancará en los próximos días es claro y único: conseguir desactivar al menos dos de las tres negativas de PSE, PP y EH Bildu y llevar a dos de estas fuerzas a una abstención que permita evitar esa prórroga presupuestaria que el propio Urkullu empieza a manejar en público como opción.

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