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Las fases del escándalo


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Alfredo Berini

Licenciado en Periodismo, máster en Investigación Aplicada a la Comunicación y Técnico Superior en Producción. He producido cientos de directos para Telemadrid y Castilla-La Mancha televisión, una película y presentado informativos para Radio Voz Ferrol. Actualmente ejerzo la investigación y preparo mi tesis doctoral.


Escrito el 6 de abril de 2013 a las 9:50 | Clasificado en Galicia, Regiones

Alberto Núñez Feijóo, Presidente de la Xunta de Galicia, se ha topado de bruces con los fantasmas del pasado. La publicación de unas fotografías en la portada del diario El País, en las que se ve al popular en compañía del narcotraficante Marcial Dorado, han generado críticas en la oposición y dudas en buena parte del electorado gallego.

Alberto Núñez Feijóo en un mítin en Viveiro . (Flickr: PP de Galicia)
Alberto Núñez Feijóo en un mítin en Viveiro . (Flickr: PP de Galicia)

A Núñez Feijóo le gusta vivir cerca de los medios de comunicación. Desde el pasado mes Octubre, tras revalidar con mayoría absoluta su puesto de máximo dirigente de la Comunidad Autónoma de Galicia, su presencia en radios y televisiones estatales se ha ido multiplicando. En las entrevistas que otorgaba, sabedor de la importancia generada en torno a su figura, se pronunciaba con naturalidad sobre temas de actualidad que tratan de evitar otros políticos de menor envite.

Este afán por darse a conocer fuera de las fronteras “celtas” le valió para convertirse en supuesto delfín y principal candidato en la línea sucesoria del Partido Popular.  Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, tras la publicación de unas imágenes en la que aparece navegando junto a uno de los principales narcotraficantes de este país, ese futuro por el que muchos apostaban puede quedarse en simples ilusiones.

Cuanto más ha crecido políticamente Feijóo, más valor han cosechado estas fotos. Como el buen vino, que sólo se sirve en las grandes ocasiones, estas instantáneas han ido generando matices en alguna barrica hasta convertirse en un codiciado gran reserva. El País descorchó la botella, no sin antes avisar al principal comensal, y, desde ese momento, no han parado de surgir sumilleres dispuestos a paladear la información y a compartir sus experiencias.

¿Perderá fuerza el efecto Núñez Feijóo? Es difícil saberlo. Los académicos llevan años estudiando cómo influyen y qué tipo de consecuencias suelen acarrear este tipo de escándalos políticos. Multitud de artículos científicos abordan esta problemática y, seguramente, sirvan para explicar mejor las actuaciones que está llevando a cabo el Presidente de la Xunta asesorado por sus colaboradores.

Jiménez Sánchez, profesor de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Santiago de Compostela, mentaba en un artículo sobre estas situaciones las seis etapas definidas previamente por el también académico Lawrence Sherman:

  • Revelación: “Una información noticiosa revela algo que anteriormente era desconocido”. En este caso concreto sí que hubo publicaciones anteriores que vinculaban a Alianza Popular con empresarios relacionados con el narcotráfico, pero era la primera vez que Feijóo se veía salpicado por este tipo de compañías.
  • Publicación: Según el profesor, “aquí entra en juego el interés que tengan los medios a la hora de publicar esta noticia y la relevancia que le quieran atribuir. No es lo mismo ir en páginas interiores que en una portada, ni el tamaño que se le conceda”. En esta situación, dada la relevancia de las imágenes, el diario El País avisó al interesado para que preparase su estrategia defensiva, algo que no sucede en todos los casos.
  •  Defensa: Esta etapa es de sobra conocida y va, dependiendo del caso, “desde la negación de la información hasta el ataque a los motivos o fiabilidad de los que revelaron la información”. Feijóo ha optado por no negar los hechos; difícilmente podría hacerlo. Se ha centrado en minimizar la situación y cargar contra la oposición como uno de los principales artífices de que esto salga a la luz pública. También ha optado por adelantarse con un comunicado y concediendo entrevistas a emisoras relevantes, mostrando una forma de actuar diferente al patrón seguido por su partido en los últimos tiempos.
  • Dramatización: Jiménez define esto en su artículo como “causa muy seria de preocupación social”. Tanto los medios tradicionales como los más novedosos se han hecho eco de este caso. Mientras Feijóo intenta defenderse, cada vez son más –medios, opinión pública, oposición- los que ponen en entredicho su imagen.
  •  Procesamiento: El profesor titular de la Universidad de Santiago, mentando a Sherman, introduce aquí la figura de los “jueces o de la Administración como garantes de un proceso que derive en ‘responsabilidades políticas'”. A esta fase todavía no hemos llegado y puede que no llegue a realizarse. Están por demostrar hasta dónde llegan las vinculaciones existentes entre los dos protagonistas y si se realizó alguna actividad delictiva.
  •  Estigmatización: Jiménez nos advierte de que, “desde el comienzo del proceso, ya se generan estigmas”. Desde que salió el Comunicado, existen voces que se refieren a Feijóo como “corrupto” o que exigen su dimisión. El problema que puede tener es si este estigma se generaliza y acaba formando parte del ideario colectivo. La táctica del Partido Popular de Galicia está siendo tratar de minimizar los daños, presumir de transparencia e intentar dar la cara. La semana que viene Feijóo acudirá al Parlamento Gallego a seguir dando explicaciones, siguiendo en esa línea que se han marcado para paliar esta crisis. Habrá que ver, con el tiempo, si su figura queda manchada y hasta qué punto le afecta para desempeñar tanto los cargos actuales como los que pudiera llegar a ostentar en el futuro.

Durante esta semana la información se ha ido multiplicando hasta que la aparición de una de mayor calado, la imputación de la Infanta Cristina. Ahora, al pasar a un segundo plano informativo, Feijóo tendrá un momento para coger aire y continuar diseñando los pasos a seguir.

Las consecuencias están todavía por clarificarse. El catedrático Manuel Castells, en un artículo titulado Comunicación y Poder, resaltaba dos de los efectos que conllevan este tipo de escándalos políticos. Según este sociólogo, debilitan la credibilidad de los sujetos afectados por el escándalo y generan una crisis de legitimidad en la clase política. La desafección suele repuntar con situaciones como las analizadas en este artículo. Sin embargo, la credibilidad que mantenga el líder del PP de Galicia, tras este proceso, dependerá de cómo gestione las diferentes fases comentadas. Las habilidades que muestre el equipo de asesores y el propio Presidente influirán en su presente y futuro dentro de la agrupación que representa.

Los votantes dicen...
  1. […] a dudas, la aparición de estas instantáneas junto a un conocido narcotraficante se convirtió en uno de los momentos más complicados de la nueva legislatura de Alberto Núñez Feijóo. Avisado de su publicación inminente por el diario El País, el […]

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