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Carpetazo a las dietas de la CAN


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Iñigo Gómez Zubeldia

Periodista. Máster de Comunicación Institucional y Política. Aprendiendo en Inforpress. Antes en Torres y Carrera, consultora de comunicación. Ex Radio San Sebastián y Punto Radio Gipuzkoa. Apasionado de la política y todo lo que la rodea.


Escrito el 29 de julio de 2013 a las 1:49 | Clasificado en Navarra

La decisión del Supremo de archivar el caso abierto contra la presidenta navarra supone una victoria para ella. La cuestión es si el daño hecho por el cobro desorbitado se reducirá o no por la decisión.

Fachada de las oficinas de Caja Navarra (Fuente: Wikipedia)
Fachada de las oficinas de Caja Navarra (Fuente: Wikipedia)

Esta semana se conocía la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso de las dietas de Caja Navarra. Los cinco jueces del Supremo decidieron archivar la causa instruida durante cinco meses por la juez María Paz Benito contra la aforada presidenta del Gobierno foral, Yolanda Barcina. Incluso ni la citaron a declarar, a pesar de que la juez sostuvo la oportunidad de que fuese imputada porque sus argumentaciones eran concluyentes para avanzar la causa que se mantenía, en ese momento, en Pamplona.

Esta decisión beneficiaría al resto de imputados por la misma sentencia: el expresidente del Gobierno, el exvicepresidente económico del Gobierno actual, el exdirector general de la CAN, hoy directivo de la entidad compradora, y el alcalde de Pamplona.

La juez María Benito sugirió la presencia de indicios de delito de cohecho en el cobro de esas dietas, aunque omitía otro asunto embarazoso, aún por investigar: las extras y triples dietas en una Comisión Permanente de esa Junta.

El Supremo corrige a la juez

El Tribunal Supremo ha sido tajante al afirmar que es un juicio de valor -el de la juez-, es decir, no hay prueba fehaciente sobre los hechos imputados. Otro punto destacable es que el Supremo no asume la responsabilidad de la pesquisa suscitada en Navarra y sostiene la exigencia de mayores motivos y pruebas que el cobro de dietas.

Aquí se entraría en un nuevo debate: ¿Los cinco jueces encargados del caso han profundizado en la investigación o se han “lavado las manos” por la dificultad política que conllevaría tal decisión, al no citar a declarar a la presidenta?

En cualquier caso, Yolanda Barcina gana la batalla y queda libre, a pesar del descrédito político que deja a la ciudadanía. Eso sí, el Supremo no evade de la ética en su conducta política. Barcina y el resto de imputados devolvieron las dietas, con el objetivo de saldar cuentas con la ciudadanía, que no han hecho más que enturbiar la situación.

Pero la transcendencia de este caso, dejando de lado el escándalo de la CAN, es la facilidad de entrada de políticos en entidades financieras, que perjudican en su gestión por su inoperancia o ignorancia. El Tribunal Supremo argumenta que el cobro de dietas no es ilegal ni ilícito, aunque sí sus comportamientos, hecho que no es juzgable y que incurre en la moral de los imputados.

La deontología profesional del político que la Justicia no irrumpe. Así lo aseveraba el órgano judicial que “enjuicia causas penales, no comportamientos éticos”, un toque de atención a la juez para no desviar sus acusaciones.

La reacción política

Exultante se hallaba la presidenta tras conocer la sentencia, aunque nunca cedió en sus respuestas ni en su entonación a la hora de defenderse. Ella nunca dejó de repetir que “UPN es un partido de personas honradas”, aunque más que de honradez en este caso se trataría de una injusticia por el uso de dinero público, un exceso alarmante en los tiempos de crisis que nos encontramos.

La defensa de su partido era previsible. El secretario de Organización y Comunicación de UPN, Sergio Sayas, aseguraba que la formación regionalista está “más fuerte que nunca” y “puede seguir enarbolando la bandera de la honradez”. Sayas manifestó que UPN ha protegido siempre la actuación “ética, moral, honrada y legal” de sus representantes en Caja Navarra, aunque reconoció que algunas decisiones tomadas en la entidad han podido ser erróneas, como el sistema de dietas.

¿Es honrado y ético el sistema de dietas? Quizá sea el momento de replantearse el cobro de cantidades abusivas por parte de los políticos.

La oposición no cree en su inocencia. El PSN aseveró que el auto diferencia “claramente entre los planos judicial y político” y al no existir delito no le exime “de la asunción de responsabilidades políticas y de la crítica a un comportamiento de dudoso sustento ético”. Sortu insistía en que dimitiera Barcina y anunciaban que la sociedad ya le ha juzgado. UPyD denunciaba que el auto que archiva las dietas de CAN “es jurídicamente absurdo”.

La sentencia no ve indicios de delito en el cobro de las dietas de la CAN, pero no devuelve el honor, el respeto y la dignidad política a la presidenta. Ni soluciona la crisis política que vive Navarra sin un rumbo claro. Al contrario, la desconfianza del Supremo en su comportamiento lastima su imagen y su honorabilidad. Si no lo hace la justicia, la sociedad no calla y decide.

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