El pasado 28 de febrero, la Comisión de Investigación del Parlamento determinaba que sí hubo responsabilidad política por parte de la presidenta foral y de su consejera de economía. Esta resolución originaba la solicitud de dimisión de ambas y la apertura de elecciones anticipadas para el domingo 25 de mayo. El informe aprobado por todos los grupos, salvo UPN y PP, exigía que se tomaran las “medidas pertinentes para la devolución de la palabra a la ciudadanía y poner fin a la crítica situación actual”.

Desde la Comisión aseveraban que se habían producido “injerencias e interferencias” por parte de la consejera de Economía, Lourdes Goicoechea, sobre la exdirectora de la Hacienda foral, Idoia Nieves, para intentar recoger “ilegalmente” datos fiscales protegidos y ayudar a determinados contribuyentes”. En definitiva, que hubo “corrupción”, y pedían la dimisión de ambas “cuanto antes mejor”, según explico Juan José Lizarbe, presidente de la Comisión de Investigación.

El Parlamento recogía que ambas habían infringido hasta en 13 artículos la legalidad vigente y exigían responsabilidades políticas con su dimisión o la palabra a los ciudadanos con las elecciones anticipadas.

Rezadas las conclusiones, el foco de atención se ha centrado en la actuación del PSN, muy crítico con la gestión de Yolanda Barcina. Ya anunciaron, desde el seno socialista navarro, una moción de censura si las conclusiones de la Comisión apuntaban a ello y Barcina no dimitía.

[do action=”ladillo”]Barcina replicó[/do]

La presidenta del Gobierno de Navarra se mostró convencida de que “toda navarra sabe la verdad y sabe que esta comisión ha sido una excusa para lograr un objetivo político”. Insistió en “una idea prefijada” sobre la crisis de la Hacienda foral, que tiene un principal denunciante, el PSN-PSOE, al que acusó de estar “pasando la línea roja que dijo que no iba a pasar” y cree que “la comisión es el pretexto”. El trato de favor, que argumentaron desde la Comisión, “está sacado de contexto, era una cuestión humanitaria”, respondió. ¿La poltrona navarra o la ausencia de delito? En todo caso, se mostró firme y contundente en sus palabras, tanto en rueda de prensa como en las diferentes entrevistas que concedió esa semana.

[do action=”ladillo”]El PSN en reunión con los grupos parlamentarios[/do]

El PSN, con una idea clara -en la convocatoria de las elecciones anticipadas-, mantenía esos días una ronda de contactos con los grupos parlamentarios, salvo Bildu. Después de estas reuniones, su Comité Regional podría decidir definitivamente si presentarían una moción de censura.

[do action=”ladillo”]El PSOE tumbó la decisión[/do]

Desde Ferraz y, propiamente, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya avanzaba que la moción de censura no estaba entre sus planes. La maniobra de desalojar a la presidenta foral con los votos de Bildu no gustaba en el seno socialista porque sería un revés en la campaña de Elena Valenciano hacia las elecciones europeas. Podría perjudicar al electorado la irrupción de Bildu en una postura conjunta para derrocar a Yolanda Barcina. Decisión a la que se agarró la presidenta foral: “Sigo creyendo en el señor Rubalcaba y en la señora Valenciano, que han dicho que no iban a traspasar la línea de pactar con Bildu”.

Un día antes de que se reuniera la dirección regional del PSN, que concluía su ronda de contactos con el resto de partidos de la oposición para analizar qué camino seguir, la Ejecutiva Federal del PSOE prohibía al PSN presentar una moción de censura contra la presidenta de Navarra o votar a favor de ninguna avalada por otro partido. Decisión que gustó al arco político de la derecha –el PP afirmó que tal decisión estaba “llena de coherencia y cordura, porque pone freno a las intenciones de presentar una moción basada en las conclusiones falsas y malintencionadas” de la comisión de investigación- y no al de izquierdas  -Geroa Bai e Izquierda Ezkerra lamentaron la resolución, y este último, le retó a que desobedeciera la decisión de la dirección general del PSOE-.

En una reunión tensa por la fuerte división del Partido Socialista navarro, el Comité Regional acató la decisión de no presentar una moción de censura contra Barcina. En un comunicado indicaron que el acuerdo se adoptó por 80 votos a favor, 47 abstenciones y 7 votos en contra. Un comité dividido, donde se ha impedido que un sector crítico del partido pudiera formalizar la moción de censura, a lo que Roberto Jiménez reiteraba la necesidad de una convocatoria electoral “para poner fin a una situación de desgobierno”.

Este sector condenó la actitud de la dirección general del PSOE. Aún así, el propio secretario general recibió críticas desde el seno de su partido. No gustaron las declaraciones de Jiménez al manifestar que iba a echar a la presidenta de Navarra. Interpretaron estas palabras como “un acto de caudillismo extemporáneo y antidemocrático” al entender que “se atribuía el personalismo de que él era el PSOE en Navarra. Son unos términos completamente inaceptables en un régimen democrático”, resumieron.

[do action=”ladillo”]No habrá elecciones anticipadas[/do]

Hace una semana, la presidenta foral, en el último día que tendría la posibilidad legal de adelantar las elecciones, confirmó que no iba a hacer uso de esta “excepcionalidad”. Agotará la legislatura -14 meses-, un hecho, que según ella, “dará confianza, estabilidad y seguridad a Navarra”. La ética política en entredicho. ¿Cree la ciudadanía que todo el revuelo político no ha causado pérdida de confianza en su persona? ¿Estabilidad o desgobierno?

Barcina se agarra a las expectativas de una mejora de la situación económica, que hoy por hoy, harían muy difícil su continuidad con su maltrecha situación política personal. Siempre a la espera de la reforma fiscal y con la polémica reforma de la ley electoral para facilitar la formación de “mayorías”.

Pero ante esta situación, con el desgaste de las diferentes crisis económicas, sociales y políticas, nos preguntamos, la ciudadanía, ¿qué necesita? Las preocupaciones, hoy en día, residen en el empleo y las acusaciones vertidas por parte de Idoia Nieves no dejan en buen lugar la gestión de Yolanda Barcina. Quién comete un error, debe pagarlo, más si cabe si incurre en la ilegalidad.

Pero, ¿por qué Idoia Nieves no denuncia en los tribunales? La acusación ante el juez cambiaría las cosas porque entraríamos en terreno judicial y no implicación política. Aún así, ¿existe alternativa real? ¿Las elecciones anticipadas mejorarán la situación? La voz cantante, en estos casos, debería llevarla la ciudadanía, que son los que deciden quién debería gobernar. El futuro responderá.

Publicado por Iñigo Gómez Zubeldia

Periodista. Máster de Comunicación Institucional y Política. Aprendiendo en Inforpress. Antes en Torres y Carrera, consultora de comunicación. Ex Radio San Sebastián y Punto Radio Gipuzkoa. Apasionado de la política y todo lo que la rodea.

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