Tecnología vs habilidad personal

La llegada de la tecnología ha sido para muchos un elemento que lo prometía todo. Más cercanía con la ciudadanía, más transparencia, más participación, mejor representatividad y un largo etcétera. Pero, a la hora de la verdad, disponer de más o menos tecnología, si los que la tienen que utilizar no están por ello, no acaba de dar los resultados esperados.

Apps que engañan a diputados

El refrán dice “la curiosidad mató al gato” y bajo la promesa de decirnos quién nos sigue o deja de seguir, o de promesas milagrosas, nuestros diputados prueban aplicaciones que les engañan y les publican tweets que pueden llegar a ser comprometidos.

Vieja escuela, nueva política

El control de la información fue un pilar básico en la manera de hacer política. Hoy no es posible callar a la ciudadanía si ésta quiere protestar. Y el cierre de herramientas como Twitter no evita las protestas. Todo esto ocurre porque la vieja escuela no se adapta a una nueva manera de hacer política.