El dilema laboral


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Christian Cancino

Profesor del área Negocios en la Universidad de Chile. Doctor en Economía y Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid. Asesor y consultor de empresas públicas y privadas


Escrito el 11 de febrero de 2013 a las 10:53 | Clasificado en Economía, Latinoamérica

¿Qué resulta más preocupante, una alta tasa de desempleo o la ilusión del pleno empleo?

Cola de desempleados (Foto: Flickr Spaarnestad)
Cola de desempleados (Foto: Flickr Spaarnestad)

Llama la atención como los distintos países del globo muestran una situación económica diversa para el año 2012. Mientras algunos parecen mostrar terribles resultados en sus indicadores económicos, otros celebran una situación de potencial bienestar ¿Qué tan cierta es la situación anterior?

Por un lado, durante el 2012 las economías europeas sufrieron, en general, tasas de crecimiento muy bajas, incluso menor que cero, con efectos negativos en empleo, particularmente de los más jóvenes, lo que llevó a que los mercados tuvieran que observar tasas de desempleo por sobre un 20%.

Por otro lado, existen ciertas economías, como algunas latinoamericanas (Perú, Chile y México, por ejemplo) con tasas de crecimiento por sobre 3,8%, los cuales aparecen como los bichos raros de esta crisis. En estos países, sus autoridades han planteado incluso que los mercados se encuentran cerca del pleno empleo, por lo que se augura un crecimiento importante y sostenido, que beneficia a todos sus ciudadanos.

¿Qué significa pleno empleo para una economía? ¿Es real el comentario con respecto a que sus ciudadanos debiesen estar felices?

Primero, debemos explicar que pleno empleo no significa una situación de cesantía nula, sino que es cuando hay tanta gente buscando trabajo como empresas buscando trabajadores, y que el desempleo se da porque toma cierto tiempo que estos se encuentren. En general, las economías presentan una tasa de pleno empleo que se mueve entre 5% y 7% según la realidad de cada país.

Evidentemente, que un país pueda hablar que mantiene bajas tasas de desempleo da mayor tranquilidad e incluso podría ser sinónimo de éxito económico. Aun lo anterior, es importante tener cuidado sobre este comentario, pues en la práctica otras distorsiones del mercado pudiesen estar afectando nuestro análisis.

Por ejemplo, resulta importante mencionar que una situación de pleno empleo no significa que estén mejorando las condiciones para los trabajadores. Si los empleos son mal remunerados y muy dependientes de la temporalidad en la contratación, el sello de pleno empleo en una economía podría distorsionar la real situación que viven sus ciudadanos.

El caso de Chile

Mucho se habla del crecimiento extraordinario que mostró Chile durante el año 2012. De hecho, los últimos datos de su Producto Interno Bruto (PIB) hablan de un crecimiento potencial de 5,6%, el cual está muy por sobre las estimaciones de los economistas quienes creían que Chile crecería al 4,1% durante el 2012. Según estos expertos, el índice estuvo por sobre lo esperado, no sólo por el impulso de la demanda interna sino también por factores asociados al consumo, como servicios financieros.

Este positivo e inesperado crecimiento ha llevado a disminuir mucho la tasa de desempleo en Chile llevándola a valores cercanos a 5,5%. Si damos un paseo por las calles de Santiago es fácil encontrar avisos solicitando trabajadores, especialmente en sectores como el comercio, construcción y restaurantes. Cabe preguntarnos si los sueldos han aumentado en Chile junto con el aumento del PIB a nivel nacional y si los empleos auguran un mayor bienestar.

Según las autoridades de gobierno, la respuesta es positiva, existiendo no sólo un incremento real y efectivo de las remuneraciones, sino también un aumento en la cantidad de asalariados con contrato.

Según la oposición en cambio, se menciona que aun cuando es verdad que gran parte de los ciudadanos tienen trabajo, estos son en su mayoría precarios y muchos obtienen en recompensa un salario cercano al mínimo (en Chile es unos 320€ aproximadamente).

Según el mundo académico, si bien es posible observar en los últimos años la creación en Chile de más de 480.000 empleos, al menos la mitad de estos se relacionarían con contratos provenientes de la externalización de servicios, lo que implica tener menor opción de un empleo protegido, sin opciones a sindicalizarse y con ello no poder acceder a salarios muy altos. Según algunos prestigiosos economistas chilenos, la mayoría de estos nuevos empleos están por debajo de los 620€ mensuales.

Hoy, no tenemos todos los datos para hablar con certeza sobre la real calidad de los empleos en Chile, es de esperar que el gobierno pueda realizar un análisis mucho más profundo de la situación en el país, donde seamos claros sobre la situación que estamos viviendo: “Una cosa es hablar de pleno empleo, y otra cosa es hablar sobre su calidad y remuneración”.

  • Angélica Carrasco

    Interesante artículo profesor. Aunque sea con un salario mínimo, se gana en dignidad y la satisfacción de contar con un empleo. Muchos desafíos quedan pendientes como la inequidad salarial en general que sufre nuestro país y qué decir de las diferencias salariales entre hombres y mujeres con cargos de similares características.

    • Christian Cancino

      Totalmente de acuerdo. Me llama mas la atención el ultimo punto que mencionas, sobre todo en carreras como las de negocios, en donde hoy son mucho mas las mujeres que estudian (al menos el caso de Chile) con respecto a los hombres, e igualmente mantienen cierta distancia en sus sueldos promedios.
      Saludos,
      CC

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