La crisis agudiza el ingenio. Así lo demuestran los eufemismos, neologismos o incluso locuciones incomprensibles que el Gobierno ha popularizado en los últimos meses. Es lo que se conoce como “neolengua”, término tomado del universo orwelliano en el que designa una versión ultrasimplificada del inglés creada para dominar el pensamiento.

Al lado de esta retahíla de nuevos “palabros” o significados acuñados por el Gobierno se aprecia cierta predilección por los términos que empiezan por dos prefijos aparentemente opuestos: “re-” y “des-“. Pero no nos dejemos llevar por las apariencias.

[do action=”ladillo”]El prefijo re-: no siempre positivo[/do]

Según el DRAE, el prefijo “re-”…

1. pref. Significa ‘repetición’. “Reconstruir”.
2. pref. Significa ‘movimiento hacia atrás’. “Refluir”.
3. pref. Denota ‘intensificación’. “Recargar”.
4. pref. Indica ‘oposición’ o ‘resistencia’. “Rechazar”. “Repugnar”. Significa ‘negación’ o ‘inversión del significado simple’. “Reprobar”. Con adjetivos o adverbios, puede reforzarse el valor de intensificación añadiendo a re- las sílabas -te o -quete. “Retebueno”. “Requetebién”.

Es decir, casi siempre indica más de algo. Lo estamos leyendo cada día en términos como “regeneración” (democrática) o “reiniciar” (la democracia): por ejemplo, en la iniciativa #Reinicia la democracia de Equo, una web que invita, previo registro, a enviar y votar propuestas para “reiniciar la democracia para salir de la crisis”. “Reiniciar” en el DRAE remite a “recomenzar”, es decir, “volver a comenzar”.

O en el “Manifiesto por la Regeneración de la Democracia y la Refundación del Estado”, un documento de título algo rimbombante con una serie de medidas que UPyD considera “imprescindibles para regenerar la democracia y restaurar la confianza ciudadana”.

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Se trata de términos con connotaciones positivas, pero algunos políticos se llenan tanto la boca con ellos que van a acabar vaciándose de significado.

Por otro lado, no todas las palabras que empiezan por el prefijo “re-” son positivas. Veamos, si no, “recortes”, “rescate” (“rescatar” viene del latín ‘recaptāre’, recoger y, por tanto, también indica repetición), “reformas” (en el fondo, “recortes”), “recesión”, “rebajas fiscales” (a las rentas más altas) o “recargo/repago” (por “copago”).

[do action=”ladillo”]El prefijo des-[/do]

Según el DRAE, el prefijo “des-”…

1. pref. Denota negación o inversión del significado del simple. ‘Desconfiar’, ‘deshacer’.
2. pref. Indica privación. ‘Desabejar’.
3. pref. Indica exceso o demasía. ‘Deslenguado’.
4. pref. Significa ‘fuera de’. ‘Descamino’, ‘deshora’.
5. pref. A veces indica afirmación. ‘Despavorido’.

Entre las palabras con prefijo “des-” que más se han colado en los medios últimamente figuran “desempleo”, “deslocalización” (que ya convive con nosotros hace tiempo) y “desahucios”. Sobre esta última merece la pena hacer hincapié en dos cosas: primero, que la “h” se escribe delante de la “u” y no de la “a”, y que el uso ha extendido su significado inicial de los casos de alquiler o arrendamiento a los procesos hipotecarios.

[do action=”imagen-a-todo-el-ancho” piedefoto=””Deshaucio” en vez de “desahucio” en un titular reciente de La Vanguardia.” tipo=”605″]http://sesiondecontrol.com/wp-content/uploads/2013/05/deshaucio.jpg[/do]

Y, para acabar, nuestro “palabro” favorito de hoy: “desindexación“. Lo ha puesto de moda Montoro en una ley que a partir de enero de 2014 desvinculará contratos públicos e IPC. Los diccionarios generalistas o prescriptivos (normativos) como el DRAE solo recogen “indexación” o “indexar”, no su opuesto, y únicamente se refieren al registro ordenado de datos.

Para encontrar la definición aplicada al campo económico (ajuste automático de una variable económica, como salarios, impuestos o pensiones, a un índice tal como el de precios) debemos recurrir a diccionarios especializados como “el Tamames” (‘Diccionario de economía y finanzas’ de Ramón Tamames, Alianza, 2006). Aunque “desindexación” tampoco figura en ellos, se trata de una palabra bien formada que, por tanto, podemos usar. Su inclusión en el DRAE dependerá de si el término tiene un uso extendido, como se explica en las “Advertencias para el uso de este Diccionario” (apartado 2.9).

Descrédito y desconfianza son otras palabras frecuentes en los medios que empiecan por “des-”… y lo que los ciudadanos sentimos hacia los políticos según las últimas encuestas del CIS. Hará falta menos deshaucios y desempleo y más regeneración democrática para invertir el sentir general de la población.

Publicado por Lucía Guerrero

Licenciada en Traducción y Humanidades, posgraduada en Edición. Gestiona proyectos de traducción para instituciones nacionales e internacionales en CPSL. Analiza la actividad de políticos en redes sociales desde un punto de vista cualitativo a través de su blog.

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1 comentario

  1. vaya mierda de artículo. No aporta nada. Mira no he puesto ningún “palabro” que indique reiteración.

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