Arrow

Ministros de la Luz


0
Joaquín Ortega

Periodista. Participé en el arranque de varios medios digitales informativos y estuve en el mundo de la comunicación y la política, pasando por dos ministerios. También colaboro en la revista GQ.


Escrito el 31 de enero de 2013 a las 11:33 | Clasificado en Economía

No es nada fácil, entre tantas nubes negras, transmitir optimismo pero sí, la ministra de Empleo consiguió dar luz a la EPA.

La vicepresidenta del Gobierno y la ministra de Empleo y Seguridad Social, en la Moncloa.
La vicepresidenta del Gobierno y la ministra de Empleo y Seguridad Social, en la Moncloa.

Hoy por hoy, capitalismo por un lado, normativas de Bruselas por otro, un ministro español ya no es lo que era. Entre las exigencias de la economía, que si va mal la gente lo percibe directamente, la armonización de directivas y la universalización de casi todos los estándares, un ministro español poco influye en el día a día. Poco margen tiene para la trascendencia. Algunos tratan de combatir este hastío dando marcha atrás a acuerdos que otras mayorías democráticas habían puesto en marcha. Es una opción.

El caso es que mientras su margen para solucionar el mundo y adecuarlo a su visión transoceánica escasea, el grado de exposición a la ciudadanía aumenta. Primero fue la prensa y la radio Luego vino la tele, que les obligó a maquillarse, encima. Y ahora con las redes sociales cualquier renuncio es expandido y cualquier engaño comentado y re-comentado hasta límites insospechados, creando tendencia con simples clicks (o taps, si es en Tablet). Algo tienen que hacer, porque les miran….

Para este sentimiento bajo Paulo Coelho tenía (tiene) un rápido y liviano librito llamado ‘Manual del Guerrero de la Luz’. Un texto de autoayuda lleno de frases que con total seguridad debieron amueblar la materia gris de Pep Guardiola en su emergencia intelectual y filosófica previa a su éxito arrollador como técnico.  Pues al igual que Coelho propugna en su libro, en el que viene a decir más o menos que todos tenemos dentro un guerrero de la luz, en los gobiernos también hay, o debe de haber, o se exige que haya, ministros de la luz. Que nos guíen por las tumultuosas aguas de la incertidumbre económica, que nos saquen de la azarosa inquietud del devenir pesimista de las tendencias, que nos hagan sonreír entre tanto experto diciendo cosas malas sobre las previsiones de organismos agrupados en una ensalada de siglas o, directamente, entroikados.

‘Iluminados’

Fátima Báñez es un ministro de la luz. Luis de Guindos es un ministro de la luz.  Cristóbal Montoro es un ministro de la luz. Elena Salgado o Pedro Solbes lo fueron. Todos tienen la irrenunciable responsabilidad de guiar a la nación por la oscuridad de una realidad que les fuerza a hacer cosas que no quieren hacer, siendo conscientes, encima, que del margen de actividad legislativa que tienen, el más facilón, sagrado e indeseable es el de recortar partidas presupuestarias. Cuando ellos lo que quieren es repartir más y más por doquier a todo el mundo. Recortar es mal rollo nivel. No entraron en política para eso. Y menos Guindos, que había dejado Lehman Brothers (‘Oh Wait!’).

Pero, ¿cómo trabaja un ministro de la luz? Vamos a reportar la labor del pasado viernes de Fátima Bánez con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En un entorno en 2012 de recesión, y con las previsiones para 2013 aún peores, la ministra tiene la ardua e ingente tarea de que, en palabras de su colega de Economía y Competitividad, podamos nosotros también ver la luz al final del túnel, o los rayos de esperanza, según nos guste un tono más pre-semítico agnóstico o el más clásico de raíces cristianas. En todo caso, para los ácratas, Fátima Báñez acuñó otro nuevo concepto en esta comparecencia del viernes pasado: “Algo empieza a cambiar”.

En concreto, Báñez dijo:

“El objetivo de la reforma laboral era frenar el ritmo de destrucción de empleo y que cuando volvamos a crecer, crear empleo y de calidad. Pues bien la EPA de ayer señala que pese a la magnitud de los datos, a esa elevada tasa, se está poniendo de manifiesto que algo empieza a cambiar en el mercado de trabajo y se está empezando a frenar el ritmo de destrucción de empleo”.

Como las cifras que expone la ministra de viva voz no coinciden exactamente con las de la nota de la EPA, no porque sean erróneas, sino porque han sacado otros cálculos, utilizaremos como muestra fehaciente sin trampa ni cartón la nota de prensa oficial que publica el INE y que pueden seguir o imprimir aquí mismo.

La EPA tiene tres grandes pilares: activos, ocupados y parados. Sin ánimo de exhaustividad, los activos son los que pueden currar. Los ocupados los que tienen curro, y los parados los que lo están buscando. La nota nos da los primeros gráficos, y sacamos este primero:

ineOcupación

Como podemos ver, la cosa en el último trimestre de 2012 (T4) no parece haber mejorado mucho con respecto al 2011. La ocupación cae de 348 mil a 363 mil. La oscuridad total se cierne sobre este gráfico de la nota de prensa. Sigamos.

tasanuaOcupacion2

En este gráfico está la tasa de ocupados del año. Es decir, mide el ritmo. La velocidad de ocupación por decirlo así, por trimestres, en porcentaje.  T1 no es una terminal de Barajas, es Trimestre Primero del año, segundo, tercero… Aquí, salvo una ligerísima mejoría en esta tasa en el T3 de 2012, parece que la cosa al final se mantuvo igual de mal. Es un amago de briznita. Oscuro. Siguiente.

evoluciónTasaParo3

¡Eureka! Aquí está. Lo encontramos por fin. Efectivamente en este gráfico de aquí arriba vemos que el mismo trimestre de 2011 fue visiblemente peor que el mismo de 2012. El año pasado en el mismo periodo aumentaron los parados en 295.300. Y ahora, “gracias a la reforma laboral”, tenemos una caída de 187.300. Los rayos son evidentes. El final del túnel también.  Pero si lo que os interesa es ver lo que ha ocurrido durante el primer año de Rajoy…

evoluciontasaparoAnual4

Aquí vemos claramente como el T3 y T4 son mejores que el T2.  El dato, como dice la titular de Empleo es muy malo, pero va a mejor que el de los primeros dos trimestres de la herencia socialista. Ergo, algo está empezando a cambiar, no digáis que no.

¿Cómo se ‘limpia’ la estadística?

Lamentablemente, en este último gráfico, si lo vemos bien, se nos viene un poco abajo el axioma de que gracias a la reforma laboral el año ha cerrado mejor que el anterior. Como vemos, fue de 13,12%, cuando el último de Zapatero fue del 12,28%. Esto de las tasas mide la velocidad con la que discurre un fenómeno, en este caso el incremento de parados. Pero no expresan el número total de gente, de personas. El gráfico de Eureka, sí. Por tanto, ¿qué está pasando?

Seguimos leyendo y nos encontramos con este otro gráfico.

Actividad5

Aquí está, en parte, la clave del asunto. Este incremento brutal de caída de la actividad. Esto significa que desaparecen, al mismo tiempo, dos componentes de la fórmula: personas que pueden trabajar (población activa) y personas que demandan trabajar (parados). Aunque la EPA no lo define, se deduce que este fenómeno se debe a extranjeros que vuelven a su país de origen y españoles que cogen la maleta y se van.

Esto, aunque muchos puristas dirán que es todo mucho más complejo, explica en parte este desajuste entre una crisis que no crea suficientes empleos (los primeros gráficos de ocupación) y, sin embargo que caiga el ritmo de parados (el de Eureka). También hay que tener en cuenta que no es lo mismo analizar un país en plena fase de destrucción masiva de empleo temporal o precario (la marcha “del millón” inmobiliario y lo que vino después) con otro país, muchos trimestres después, en el que ya solo queda por destruir los empleos públicos, los de alta calidad, o los más protegidos por indemnizaciones, etc. En esa estamos ahora.

No colaba que una reforma laboral que facilita el despido haya permitido el efecto contrario. El hecho de que la gente se vaya a otro país a buscar trabajo ‘limpia’ la estadística en favor de Báñez, porque esa persona deja de ser demandante de empleo y deja de formar parte del componente “población activa”. Dos al precio de uno. Lo aún más triste es que si prevemos que la situación no amaine y que cada vez más gente se vaya del país, seguramente en las próximas EPAs veremos este efecto repetido, volveremos a ver a la responsable de Empleo incidir en que, como ya dijimos en enero, algo está empezando a cambiar, no digáis que no. De esta forma, trabajosa y compleja, se consigue el exigente requisito de ser ministro de la luz en un tiempo en el que una larga sombra se cierne constante sobre nuestras cabezas.

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>