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¿Podemos emprender ya?


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David G. Ortiz

Periodista 'geek'. Cofundador de HojaDeRouter.com. Escribo sobre tecnología en TecnoXplora (Antena3.com). Antes pasé por lainformacion.com y los micrófonos de la Cadena SER. Firme defensor de que dormir está sobrevalorado.


Escrito el 3 de febrero de 2013 a las 9:54 | Clasificado en Economía

Más de un año de mayoría absoluta y el PP aún no ha sacado tiempo para cumplir una de sus principales promesas electorales: la mil y una veces postergada Ley de Emprendedores.

¿Ha llegado la hora de emprender? (Foto: Flickr Creative Commons)
¿Ha llegado la hora de emprender? (Foto: Flickr Creative Commons)

En un país al borde de los seis millones de parados, con los empresarios destruyendo más puestos de trabajo de los que crean, el autoempleo es para muchos la única salida. El pasado año, mientras la cifra de desempleados aumentaba en 691.700 personas, 53.300 nuevos autónomos se embarcaron en la aventura de ser sus propios jefes.

No lo tienen fácil. La otra cara de la moneda es que más de 47.000 tuvieron que echar el cierre. El 92% de los emprendedores españoles considera que en nuestro país no se fomenta la creación de empresas, según el Observatorio del Clima del Emprendedor que elaboran la Fundación Iniciador y SAGE. Y es que España sigue siendo ese país donde se tarda el doble de tiempo y se necesitan el doble de trámites que la media de la OCDE para poner en marcha un negocio (10 frente a 5).

El establecimiento no es la única traba a la que tienen que hacer frente. Nuestros aguerridos autónomos adelantan el IVA de unas facturas que cobran mucho después, si es que llegan a hacerlo algún día. La morosidad es una lacra que afecta al 66,5% de los trabajadores de este colectivo. Y ya les deben cerca de 1.000 millones de euros en este concepto.

A pesar de todo, los emprendedores prefieren ver el vaso medio lleno. Más de la mitad creen que sus resultados no van a empeorar en 2013 e incluso un 17,8% espera que mejoren, según los datos que hace públicos la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónonomos (ATA).

¿A nosotros no nos rescatan?

El Gobierno ha prometido echarles una mano, pero parece que no llega. Una de las medidas estrella del programa electoral del PP, y también el estandarte que ha enarbolado en los momentos más duros de la legislatura, es la futura Ley de Emprendedores. A primeros de marzo de 2012, Rajoy dijo que la veríamos “antes del verano”. No apareció. Prometieron a Bruselas que la aprobarían en el cuarto trimestre, pero otra vez se quedó en el tintero.

Si no vuelven a incumplir su promesa, verá la luz finalmente “en el primer trimestre de 2013”, tal como afirmó en octubre el Ejecutivo en respuesta parlamentaria a un diputado de Izquierda Plural. Podría ser el as que guarda Rajoy bajo la manga para el Debate sobre el Estado de la Nación que tendrá lugar el mes que viene.

Le falta un hervor

“Le pondremos una alfombra roja a los emprendedores”, anunciaba con boato la ministra de Empleo, Fátima Báñez. Sin embargo, todo lo que de momento se ha aprobado son pequeños alicientes fiscales y medidas, como la Ley de Unidad de Mercado, que de pasada acaban beneficiando al colectivo (reducirá en un 35% el coste del establecimiento y la actividad de las pequeñas y medianas empresas, según CEPYME). El último avance concreto ha sido la creación de una “tarifa plana” de cotización de 50 euros al mes durante seis meses para los varones menores de 30 años y las mujeres menores de 35 que se den de alta como autónomos (hasta ahora pagaban una cuota de 250).

Algo es algo, pero como dijo el exministro de Trabajo Valeriano Gómez “con un garbanzo no se hace cocido” y a la verdadera solución, la Ley de Emprendedores, aún le falta un hervor. Empleo lleva tiempo negociando de forma “discreta” con partidos políticos, sindicatos y patronal una “estrategia” que está “bastante ultimada”, en palabras de la ministra. Se centrará en tres aspectos: reducción de las cotizaciones sociales, flexibilidad para compatibilizar el emprendimiento con el cobro de la prestación por desempleo y la esperada “segunda oportunidad” para los emprendedores que no puedan llevar a buen término su primera tentativa.

Poco se sabe a ciencia cierta, pero las pistas que han ido dejando los miembros del Gobierno y las filtraciones publicadas por la prensa nos sirven para esbozar un anticipo de lo que podría ser la esperada Ley de Emprendedores:

Ventajas fiscales

Hacienda tiene el papel más difícil y, probablemente, la culpa de que la Ley de Emprendedores se esté demorando tanto. Montoro tendrá que hacer encaje de bolillos para cumplir una promesa electoral costosa y que podría descuadrar el temido déficit: que los autónomos y pequeños empresarios no tengan que adelantar el IVA y lo paguen cuando hayan cobrado la factura.

No es sencillo que la medida salga adelante, al menos en los términos que quisieran los afectados: podría aplicarse solo a las empresas con menos de cinco trabajadores y exclusivamente para las facturas extendidas a Administraciones Públicas. En este caso, lo más probable es que la morosidad se compense con nuevas ventajas fiscales.

También se espera que, tras los anunciados seis meses de “tarifa plana”, la cotización de los autónomos se rebaje alrededor de un 30% durante otros dos años y medio. A esto podría sumarse, aunque parece menos probable, la posibilidad de aplazar el pago de dichas cotizaciones hasta que el negocio entre en fase de madurez.

Responsabilidad limitada

A día de hoy, los autónomos responden ante las deudas con todo su patrimonio, pero la nueva Ley de Emprendedores podría fijar un límite de responsabilidad similar al que ya existe para las empresas. Así, los miembros de este colectivo tendrían un mínimo de patrimonio inembargable que podría incluir la primera vivienda y los útiles para seguir ejerciendo su actividad.

Segunda oportunidad

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría confirmó que la Ley de Emprendedores incluirá una regulación para que las personas que no hayan tenido éxito con su primer negocio puedan librarse de las cargas financieras y volverlo a intentar. Podría traducirse en un aplazamiento del pago de las deudas contraídas con la Seguridad Social.

Crecer y salir al exterior

La nueva norma podría incluir medidas para fomentar la contratación, especialmente de jóvenes desempleados. Entre las opciones que se barajan está una bonificación en las cotizaciones sociales de hasta el 85% durante el primer año de contrato, del 75% en el segundo y del 60% en el tercero. También podría aprobarse una subvención de hasta 700 euros anuales para las empresas que conviertan a sus trabajadores temporales (menores de 30 años y con menos de tres meses de experiencia) en indefinidos. Concretamente, según la propuesta que ha hecho el Gobierno a los agentes sociales, sería de 500 euros durante tres años en el caso de los varones y de 700 euros si se trata de una mujer.

También está sobre la mesa un contrato de prácticas para el primer empleo que vendría acompañado de una rebaja de hasta el 50% en las cotizaciones sociales y una posible bonificación del contrato a tiempo parcial vinculado a tareas formativas. Todas estas medidas tendrían carácter temporal (hasta que la tasa de paro se sitúe por debajo de un determinado porcentaje) y solo se podrían utilizar para crear empleo, nunca para sustituir trabajadores por otros más baratos.

En lo que respecta a la internacionalización, en la que Empleo ha hecho hincapié en varias ocasiones, se habla sobre todo de desgravaciones para las empresas exportadoras.

Emprender con el paro

Se trataría de eliminar las trabas con las que se encuentra actualmente el emprendedor que quiere capitalizar su prestación por desempleo para poner en marcha un negocio propio. Ahora mismo, si decide no invertir todo el paro en su nueva actividad y reservarse una parte para las ‘vacas flacas’, no podrá acceder a ella hasta que le vuelvan a contratar por cuenta ajena. Y ese es solo uno de los obstáculos.

Se espera que la futura Ley de Emprendedores contribuya a flexibilizar e incrementar el abanico de opciones: compatibilizar durante seis meses el cobro de la prestación con el alta en el régimen de autónomos, guardarles el paro durante cinco años, dar la opción de capitalizar el desempleo para invertir en una sociedad mercantil (y no solo para autónomos y cooperativas), etc.

Acceso a la financiación

Cuando los bancos cerraron el grifo, los emprendedores se asfixiaron. A día de hoy, es prácticamente imposible acceder a un crédito y cuando se logra viene acompañado de unas condiciones absolutamente leoninas. Por eso, y en cumplimiento de lo acordado con Bruselas en el Memorándum de Entendimiento del rescate bancario, el Gobierno pondrá en marcha medidas para la creación de un mercado de financiación alternativo para las pymes.

Además, Hacienda está trabajando en incentivos fiscales para impulsar instrumentos de financiación alternativos como el capital semilla, el capital riesgo o los ‘bussines angels’.

Cultura emprendedora

Según ha manifestado en varias ocasiones, el Gobierno tiene intención de modificar el sistema educativo para incluir asignaturas que promuevan la creación de empresas y aporten la formación adecuada a los emprendedores del futuro. Es algo especialmente necesario en un país como el nuestro, donde la figura del empresario (aunque sea pequeño) no está del todo bien vista y se inculca a los niños la importancia de conseguir un buen trabajo asalariado, por cuenta ajena o a ser posible de funcionario, que aporta una mayor seguridad.

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