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Ya no importamos nada


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Joaquín Ortega

Periodista. Participé en el arranque de varios medios digitales informativos y estuve en el mundo de la comunicación y la política, pasando por dos ministerios. También colaboro en la revista GQ.


Escrito el 23 de mayo de 2013 a las 8:13 | Clasificado en Economía

Los buenos datos de superávit comercial, gracias a las exportaciones, constatan en realidad la crudeza de la crisis.

García Legaz, a la izquierda, y Rodríguez Inciarte, del Consejo España-EEUU. (Casa de América)
García Legaz, a la izquierda, y Rodríguez Inciarte, del Consejo España-EEUU. (Casa de América)

Las palabras clave son: flexibilidad laboral, superávit comercial, exportaciones y competitividad. Estos conceptos son repetidos por miembros del Gobierno para justificar la teoría de que nuestro país, gracias al Gobierno Rajoy, va en la buena dirección. El último ha sido el secretario de estado de Comercio, Jaime García Legaz, que estos días anda ocupado en explicar que nuestra balanza comercial, por primera vez desde 1971, da superávit. Esto viene a significar que lo que hacen los trabajadores españoles y se vende a ciudadanos extranjeros es mayor de lo que compramos nosotros a los extranjeros.

Es la primera vez que España exporta más de lo que importa. En esencia, simplificando, importar muchos productos o servicios de fuera es algo malo porque cualquier país preferiría que aquello que desean consumir sus habitantes (smartphones, coches, neveras o cualquier otro servicio) sea producido u ofrecido por trabajadores locales. La demanda de productos por parte de la gente es el punto de ignición que provoca la creación de una empresa que ofrezca ese producto que queremos. Y eso conlleva, por tanto, trabajadores que lo fabriquen, ergo creación de empleo.

Osborne el economista

Lo explicó Bertín Osborne el pasado sábado en El Gran Debate de Jordi González. Metido temporalmente a economista, el cantante aseguró que si todos los españoles consumiéramos productos ‘made in Spain’, saldríamos de la crisis. Quizá la exposición de Osborne fue muy sui-géneris grosso modo, pero algo de razón tenía. Muy lejos del estilo campechano del cantante, el secretario de estado Legaz también tiene algo de razón cuando celebra que España exporte más de lo que importe. Aunque, en el fondo, el motivo es funesto. Es cierto que muchas empresas del país, por culpa de la crisis, se han lanzado a la exportación con éxito. Pero la caída de las importaciones es por un motivo trágico.

La pobreza cada vez más acusada de los ciudadanos españoles es el motivo esencial de esta caída. Menos empleos, menos dinero en el bolsillo, menos posibilidad de comprar todos esos productos que el país importa del extranjero y que tanto nos gustan o necesitamos. Menos teléfonos iPhones, menos teles Samsungs, menos coches Chevrolets, menos frigoríficos Siemens, y un largo etc. de menos. A esto se le añade que nuestro país importa en exceso materia prima para la generación de energía (petróleo, etc), algo que desnivela muchísimo la balanza.

Advertidos de esto, no parece acertado que el secretario de estado de Comercio esté tan alegre. Es cierto que lo positivo de una chica anoréxica es que no tiene problemas para encontrar talla. Pero huelga decir la obviedad de que la salud es más importante que vernos bien ante el espejo. Lo mismo ocurre con España y su diferencia entre lo que exporta e importa. No obstante, García Legaz, perfectamente consciente de este pequeño detalle -y tonto no es-, ha elaborado una respuesta: la caída de las compras no se debe tanto al descenso de la demanda interna como a la sustitución de los productos importados por productos producidos en España.

Qué pasa con la producción nacional

Es decir, que por algún motivo inexplicable, la gente lleva meses adelantándose al llamamiento de Bertín Osborne. Los españoles llevamos meses comprando productos españoles, en vez de los productos foráneos, en un alarde de patriotismo sin igual que sin duda es bueno para el país y para su recuperación económica. ¿Es esto verdad?

Para comprobar que lo que dice el secretario de estado de Comercio, consultemos el indicador de la producción industrial española. Si es cierto este proceso de sustitución del que habla García-Legaz, que no parece caído de un guindo, pese a trabajar para el Ministro, deberíamos observar en los datos de producción nacional. Ese proceso de sustitución a lo ‘made in Spain’, que pasa de importar a comprar nacional como pide Bertín Osborne.

Vemos en el INE el último dato del Índice de Producción Industrial  y, ¡oh, sorpresa!: la tasa anual del Índice de Producción Industrial se sitúa en el  –9,8% en marzo, frente al –9,0% de febrero. Todas las tasas son negativas, y, como pueden leer aquí, lleva ya dos años sin registrar tasas positivas de crecimiento.

Por lo tanto, no parece haber pruebas empíricas del fenómeno descrito por el secretario de estado de Comercio. Todo apunta a que la necesidad de dar buenas noticias ha sido más fuerte que la contención ante la evidencia. Salvo que Jaime García-Legaz considere digno de celebrar que cada día seamos más pobres. O, como lo llama el presidente Rajoy -lo de pobres suena mal-, más competitivos.

Los votantes dicen...
  1. […] En España ya no importamos nada (SesiónDeControl.com) […]

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