Arrow

¿Un Barça independentista?


1
José Luis Avilés

Fanático de las ondas, la casualidad quiso que en la web de una radio descubriese la magia de unir letras. En Cadenaser.com dio rienda suelta a sus dos grandes pasiones: deporte y periodismo. Ahora 'pinta' la portada de lainformacion.com.


Escrito el 10 de noviembre de 2012 a las 12:49 | Clasificado en Deportes

Más allá de la cuestión de si podrá continuar disputando la Liga BBVA en caso de que Cataluña se constituya como Estado independiente, el F.C. Barcelona juega un papel determinante en el rumbo secesionista que ha adquirido la sociedad catalana.

154284_phixr

Paseando por Barcelona no resulta extraño encontrar balcones engalanados con la ‘estelada’. La bandera perteneciente a la antigua Corona de Aragón parece estar de moda en la Ciutat Condal y son muchos los ciudadanos que han decidido expresar su ideología a los cuatro vientos. Sin embargo, resultan más llamativos aquellos otros que combinan el amarillo, el rojo y la estrella de la independencia con el azulgrana de una institución como el Fútbol Club Barcelona.

Más allá de la cuestión de a qué rivales habrá de medirse el club culé en caso de que salga adelante el plan de los partidos nacionalistas para dotar a Cataluña de instrumentos de Estado y constituirse como tal, cabe ahondar en las cuestiones que han llevado a un club de fútbol a situarse en mitad de una encrucijada en la que inevitablemente ha tomado partido. Si no, resulta difícil explicar a alguien que venga de fuera que en el minuto 17 de cada partido disputado en el Camp Nou la grada se inunda al grito de “in-de-pen-den-cia”.

[media url=”http://www.youtube.com/watch?v=EneqR3oDpmQ” width=”600″ height=”400″]
Catorce segundos en los que se conmemora la caída de Barcelona frente a las tropas borbónicas el 11 de septiembre de 1714. Un hecho que supuso no sólo la derrota en la Guerra de Sucesión sino la abolición por parte de Felipe V de las instituciones catalanas. Sin embargo, los hechos que precedieron al primer gran grito independentista que tuvo lugar en el Camp Nou el pasado 8 de octubre con motivo del partido más universal del planeta fútbol, como es el Barcelona-Real Madrid, dejan entrever ciertas contradicciones.

A estas alturas, no cabe duda alguna de que el Barcelona es ‘més que un club’. Tanto es así, que el inicio de su historia, que data del año 1899, parece estirarse un siglo a la hora de llevar a cabo las reivindicaciones que promueven los partidos nacionalistas. Si no, resulta extraño que se aluda a un hecho ocurrido en 1714 en el entorno de una institución que nació más de un siglo después.

Que gran parte de las raíces de un club como el Fútbol Club Barcelona están asentadas en terreno político tampoco es una cuestión que convenga debatir. Como explica Manuel Vázquez Montalbán en su obra ‘Fútbol: Una religión en busca de un Dios’: “El Barça tiene su papel en la construcción y deconstrucción del agravio colectivo catalán”. Si no, sería difícil atender a razones para explicar que durante los años veinte el campo de Les Corts, donde el equipo disputaba sus partidos, fuese clausurado por el dictador Primo de Rivera porque el público silbó la marcha real.

O que el régimen franquista tratase por todos los medios de poner fin o, al menos, apartar de la vida social a una institución como ésta no solamente fusilando a quien por aquel entonces presidía la institución, Josep Sunyol, sino tratando de convertir Les Corts en un almacén de tanques o intentando dar el cambiazo al nombre para llamarlo España. Todo ello sin contar la vigilancia a la que fueron sometidos sus directivos en tiempos de la dictadura.

Entonces muchos catalanes sintieron que ser seguidor del Barcelona entrañaba una forma alternativa de expresar su desprecio por la dictadura comandada por el general Franco. Pero eso sucedió sesenta años atrás. Ahora no parece haber un enemigo, pero sí una lucha. La batalla por lograr la independencia se ha vuelto a trasladar al plano deportivo y aquellos mismos hechos que sirvieron a muchos para reivindicar su oposición a un régimen opresor se utilizan ahora para clamar contra la independencia. “Como en la calle no se podía gritar ‘¡Franco asesino!’ la gente gritaba a los jugadores del Real Madrid”, aseguraba el sociólogo Lluís Flaquer al periodista Simon Kuper en el libro ‘Fútbol contra el enemigo’.

[media url=”http://www.youtube.com/watch?v=fLXmWVMSbEY” width=”600″ height=”400″]
En el vídeo que promovió el colectivo Fanàtics Barça, para que los seguidores azulgranas llevasen la ‘senyera’ al campo para clamar por la secesión de Cataluña, se desentierran los viejos fantasmas del pasado para reivindicar algo diferente a lo que hace sesenta años significaron. Pero, entonces, ¿por qué los gritos de “in-de-pen-den-cia” inundan el Camp Nou para conmemorar la fecha de 1714 y no el 14 de septiembre de 1925 o el 6 de octubre de 1936?

Tal y como reconocía Flaquer a Simon Kuper en 1992 “el Barça” era “un tema demasiado sagrado” como para poder escribir en torno al papel político que podía jugar en la encrucijada entre aquellos que abogan por la independencia y el resto de España. Porque más allá de lo que se pueda expresar, el Fútbol Club Barcelona es un símbolo de Cataluña. Para muchos, es el último bastión de unas reivindicaciones que ahora vuelven a aflorar.

Los votantes dicen...
  1. […] FC Barcelona es ‘más que un club’ en Cataluña, porque es la institución deportiva más representativa del país y uno de sus mejores embajadores […]. Es más que un club para muchas personas del resto del […]

Comparte tu punto de vista

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>