Tras la muerte de César Augusto en el año 14, fue nombrado emperador Tiberio Julio César Augusto convirtiéndose en el segundo emperador de la dinastía Julio-Claudia.

Cosechó varios éxitos militares en las campañas de Panonia, Ilírico, Recia… pero su futuro nunca estuvo ligado a la sucesión de César Augusto. A pesar de su enemistad con el emperador -incluso llegó a exiliarlo a Roda-, algunas oportunas muertes y otros caprichos del destino lo llevaron a que Augusto lo nombrase sucesor. El vino, la crueldad gratuita y la depravación fueron constantes durante su mandato. En palabras de Suetonio y según recuerda Luis Carandell en ‘Las anécdotas de la política’:

En Capri tenía una habitación destinada a sus desórdenes más secretos. Un grupo elegido de muchachas, de jóvenes y de hombres disolutos, inventores de placeres monstruosos y a los que él llamaba sus maestros de voluptuosidad, formaban allí entre sí una triple cadena y, entrelazados de este modo, se prostituían en su presencia para despertar sus deseos […] Se dice que había adiestrado a niños de tierna edad, a los que llamaba sus ‘pececillos’, a que jugasen entre sus piernas en el baño…

En cierta ocasión, Tiberio presidía el entierro de un alto dignatario de Roma y entre la multitud se oyó a alguien gritar:

Dile a Augusto que sus buenas leyes ya no se aplican

Tiberio ordenó apresar a aquel pobre hombre y llevarlo ante su prensencia. Cuando lo tuvo frente a él, siguiendo su particular forma de impartir justicia, allí mismo ordenó su muerte no sin antes hacer gala de su cruel sentido del humor:

Vete tú mismo a decírselo a Augusto

Publicado por Javier Sanz

Javier Sanz. Aficionado a la historia. Autor del blog Historias de la Historia. He escrito artículos para Revista Medieval y XLSemanal, colaborado en 'A vivir que son dos días' (Cadena Ser) y, actualmente, en LRV (Onda Cero), Gente Despierta (RNE), La Noche es Nuestra (EuropaFM), Diario de Teruel y el magazine para iPad "UnBreak". Ha publicado "Nunca me aprendí la lista de los reyes godos", ¡Fuego a discreción! y Caballos de Troya de la historia

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5 comentarios

  1. Pingback: Tiberio, el pieza
  2. Fueròn muchos los emperadores romanos ,que con èstas pràcticas de excesos llevaròn a la historia de Roma a ser catalogada en su decadencia de costumbres :entre ellos Neròn,Calìgula ,y dstacadas mujeres como Mesalina etc.

  3. Como dice Jairo, no son pocos los romanos entregados al placer. Muchos de los cuales cubiertos de cierta inmoralidad hasta para la época. La cita que publicaste creo que es muy ilustrativa en ese sentido. Saludos !

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