Newton, mal ejemplo político

El año pasado, ‘El Confidencial’ publicaba un listado de los políticos a los que no se les conocía ninguna actividad parlamentaria: ni una triste pregunta en el pleno del Congreso, ni una petición de información, ni de comparecencia… nada de nada. Si ya la imagen de los políticos es pésima, este tipo de situaciones parecen un insulto para los que los votaron y a los que, en teoría, representan.

¿Qué tiene que ver el científico Isaac Newton en esta historia de políticos vagos? Pues, lamentablemente, fue un ejemplo para ellos.

Sir Isaac Newton, el físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés, autor de ‘Philosophiae naturalis principia mathematica’ (Principia), donde describió la ley de la gravitación universal, también hizo sus pinitos en el mundo de la política. Durante el reinado de Jacobo II de Inglaterra, Newton fue uno de los más crí­ticos con la propuesta del monarca de convertir la Universidad de Cambridge en una institución católica.

[do action=”ladillo”]El azote de los falsificadores[/do]

La defensa a ultranza de la institución le sirvió para ser nombrado miembro del Parlamento británico en representación de la universidad en 1689. Permaneció en el cargo durante tres años pero sus intervenciones en el Parlamento no eran muy numerosas. Se dice que sólo intervino una vez:

Propongo que se cierre esa ventana porque aquí­ hace un frí­o del carajo.

En 1696, después de haber sido profesor durante cerca de treinta años, Newton abandonó su puesto para asumir un cargo público: director de la Casa de la Moneda. No sabemos si para compensar su dejadez en su anterior cargo público, pero el caso es que ejerció su nuevo cargo a conciencia: se convirtió en al azote de los falsificadores, creó una red de espías e infiltrados que le proporcionaban información y no le temblaba la mano a la hora de firmar sentencias de muerte.

Javier Sanz

Javier Sanz. Aficionado a la historia. Autor del blog Historias de la Historia. He escrito artículos para Revista Medieval y XLSemanal, colaborado en 'A vivir que son dos días' (Cadena Ser) y, actualmente, en LRV (Onda Cero), Gente Despierta (RNE), La Noche es Nuestra (EuropaFM), Diario de Teruel y el magazine para iPad "UnBreak". Ha publicado "Nunca me aprendí la lista de los reyes godos", ¡Fuego a discreción! y Caballos de Troya de la historia

4 comentarios sobre “Newton, mal ejemplo político

  • Pingback:Isaac Newton, un mal ejemplo para muchos políticos

  • el 03/12/2012 a las 16:52
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    Los biógrafos de Newton lo describen como un personaje bastante atípico al ideal de humanista o ejemplar, antes como un hombre intolerante, rencoroso, déspota y obsesivo, con muchas escenas de violencia familiar y en la escuela en su infancia y adolescencia. Sus obsesiones fijas y revanchismo que lo llevaron a centrar su atención en los estudios, pese a haber sido un mediocre estudiante, llegó a un nuevo enfoque de muchos problemas de la física y la astronomía lo que lo llevo a importantes cargos académicos y públicos.

    Como suele pasar hay cierta tendencia a blanquear la biografía de estos personajes que nos hacen perder la perspectiva humana que hay detrás de todo eso.

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    • el 03/12/2012 a las 18:16
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      Pues aquí nos encargaremos de contar sus grandezas y sus miserias para, de alguna forma, hacerlos más humanos.

      Respuesta
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