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De política a ‘popstar’


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Marina Falcó

Periodista experta en Marketing y Comunicación de Moda. Tengo dos versiones: en la online soy Community Manager del puerto deportivo Marina de Dénia, y en la unplugged he sido Responsable de Comunicación en compañías de ámbito nacional.


Escrito el 8 de diciembre de 2012 a las 8:22 | Clasificado en Moda

Últimamente no ganamos para sobresaltos en cambios de imagen. Analizamos los nuevos ‘looks’ más comentados del panorama político nacional protagonizados por Saénz de Santamaría y Fernández de la Vega.

Acto del PSOE en el que aparece Fernández de la Vega con un espectacular cambio de 'look' tras dejar el Gobierno.
Acto del PSOE en el que aparece Fernández de la Vega con un espectacular cambio de 'look' tras dejar el Gobierno.

Al final va a ser cierta la teoría del pintalabios en la que algunos expertos en marketing señalan la relación directa entre las épocas de crisis y la compra de barra de labios de color rojo. Esta conclusión se extrae de diferentes estudios realizados desde la Gran Depresión de 1929 que asoló Estados Unidos, hasta la crisis mundial en la que nos vemos inmersos en nuestros días.

La razón de este comportamiento se debe a que, en pocas palabras, ya que nos vienen mal dadas, por lo menos que la autoestima no sufra demasiado. Mantener una buena imagen sin invertir demasiado nos ayuda a superar los trances de mejor forma.

Pero más allá del ‘lipstick’ rojo (más de moda que nunca, por cierto) que podemos consumir la mayoría de las mortales por aquello de conseguir un cambio de ‘look’ y levantar el ánimo a precio ‘low cost’, como siempre ha habido clases las hay que deciden invertir una buena suma en si mismas y ponerse el mundo por montera. Recientemente hemos visto un par de ejemplos, uno más llamativo que otro, pero ambos nos recuerdan irremediablemente al mundo de la lentejuela y el artisteo.

Fernández de la Vega, la irreconocible

Aunque si bien es cierto que su debut con nueva imagen fue a principios de año, la ex vicepresidenta del Gobierno reapareció en el homenaje a Felipe González que se celebró hace unos días para dejarnos de nuevo con la boca abierta.

‘Lifting’ por aquí, lo que parece un pequeño implante en la barbilla por allá, aumento de labios, una revisión capilar para olvidar un peinado de gnomo… ‘et voilà!’, una María Teresa Fernández de la Vega que se ha quitado 20 años de encima.

Si la primera vez que la vimos nos dejó impresionados, en su reciente aparición, ante los medios, volvió a dejarnos consternados ante tal maravilla de la cirugía, obra del reputado doctor Enrique Monereo, y por supuesto con su impecable estilo, que todo hay que decirlo, le viene de serie.

Con un maquillaje mucho más suave, De la Vega ha refrescado su imagen prescindiendo de su anteriormente imprescindibles labios nacarados y sombras oscuras. Parece que la ex vicepresidenta se ha adaptado a su nueva imagen y ha aprendido a contenerse en el ‘make up’ para contrarrestar los excesos estructurales a los que se ha sometido. Sin embargo, en la ropa no ha dudado en optar por un estilo muy juvenil desterrando de su armario chaquetas y abrigos de estructura clásica con solapas y optando por ‘jeans’ y ‘tops’ de colores de temporada como el azul Klein.

Además, para suavizar sus facciones, De la Vega se ha sumado a la tendencia de las ondas en el pelo que le dan volumen a su delgada figura y le da un aire más actual, aunque quizás por lo exagerado del cardado, puede recordar más bien a una estrella del espectáculo en general. Aunque como bien comentó ella tras preguntarle por su nueva imagen: “Desde que no estoy en el gobierno, duermo mejor y he engordado bastante. Y me da igual lo que digan. Yo me veo monísima”. Pues eso.

La indecisa Sáenz de Santamaría

Si De la Vega parece que lo tiene bastante claro y está más que satisfecha con su paso por ‘chapa y pintura’, parece que la actual vicepresidenta del Gobierno no acaba de encontrar su punto. Se entiende también que ver los toros desde la barrera da una tranquilidad que no tiene al que le toca lidiar con los desastres económicos y políticos del momento.

Desde luego, Sáenz de Santamaría se mantiene fiel a sus elecciones de vestuario, aunque últimamente ha dado que hablar con respecto al peinado. Hay que reconocerle que fue una de las pioneras en abanderar el movimiento onda capilar, porque otra cosa no, pero la portavoz gubernamental es muy ‘trendy’ y procura seguir los movimientos del panorama ‘fashion’.

Ahora ha vuelto al liso tabla en un alarde de minimalismo, ¿casualidad? Resulta bastante curioso que en plena batalla de recortes la vicepresidenta opte por mantener una imagen bastante más discreta que la que ha seguido hasta el momento, aunque al hacerlo nos recuerde a la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. Tal vez la discreción que exige el momento se refleja en un ‘look’ menos llamativo que huye del toque sexy de los rizos y se refugia en la sensatez de la melena lisa.

Y vosotros ¿qué opináis de los nuevos ‘looks’ del panorama político?

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