El Front Row de los mítines

Siempre surge la misma pregunta cuando aparecen imágenes en televisión del último mitin del político de turno: a la gente que está ahí detrás con las banderas y asintiendo, ¿los escogen o se sientan en primera fila por iniciativa propia? Además de que observarlos puede resultar una práctica muy entretenida, nos da una idea de cuánto se cuidan los detalles en estos encuentros.

Partiendo de la base de que en la gran mayoría de los casos se opta por situar en este lugar estratégico a gente joven (de Juventudes o Nuevas Generaciones), parece que también se dicta un ‘dress code‘ para ostentar este privilegio.

Si en los encuentros convocados por el PSOE predominan las camisetas, los jeans y pañuelos al cuello, en las reuniones del PP las camisas son las protagonistas indiscutibles (también hay hueco para los polos). Estilismos tan dispares, pero unidos por un amor común: las gafas de pasta.

Los partidos políticos son muy conscientes de que necesitan una renovación importante entre sus filas y, por ello, sentar a varios jóvenes detrás de sus representantes les otorga una imagen de cercanía con este sector de la población y, de paso, lanzan un mensaje de refuerzo para sus votantes potenciales: si vistes con camisa tu voto es mío, y si lo haces con camiseta, no te equivoques, es para mí. Por lo visto, siguen polarizando la sociedad.

[do action=”imagen-alineada-a-la-derecha” piedefoto=”Público en un mítin de Rajoy. (Flickr)”]http://sesiondecontrol.com/wp-content/uploads/2013/10/Rajoy-mítin.jpg[/do]

No sólo la indumentaria del emisor del mensaje es importante, también lo es el ‘atrezzo’ que lo rodea y, en este caso, se trata de grupos de personas que acceden a asentir ante todas las afirmaciones del político de turno, ataviados con un especie de uniforme.

Lo intrigante de este asunto radica en varias cuestiones. En primer lugar, está si las personas que se ubican en el front row lo hacen espontáneamente o si, por el contrario, se hace una selección entre lo más representativo del público. En segundo lugar, saber si se recibe algo a cambio (dinero, un bocadillo…). Y, por último, es inevitable preguntarse si se exige un ‘outfit’ determinado según el político al que se vaya a vitorear.

Y vosotros, ¿os habéis sentado alguna vez tras un político en un mítin? ¿Cómo fue la experiencia? ¿Elegisteis el modelo a conciencia?

Marina Falcó

Periodista experta en Marketing y Comunicación de Moda. Tengo dos versiones: en la online soy Community Manager del puerto deportivo Marina de Dénia, y en la unplugged he sido Responsable de Comunicación en compañías de ámbito nacional.

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