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Así es el nuevo Megaupload


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David G. Ortiz

Periodista 'geek'. Cofundador de HojaDeRouter.com. Escribo sobre tecnología en TecnoXplora (Antena3.com). Antes pasé por lainformacion.com y los micrófonos de la Cadena SER. Firme defensor de que dormir está sobrevalorado.


Escrito el 6 de enero de 2013 a las 16:39 | Clasificado en Tecnología

Justo un año después del cierre cautelar de Megaupload por parte del FBI, Kim Dotcom presentará Mega, un nuevo almacén de archivos que promete revolucionar las descargas y cambiar para siempre la forma en que compartimos contenidos.

Mega, el sucesor de Megaupload
Mega, el sucesor de Megaupload

“Lo prometimos y lo vamos a cumplir. Más grandes. Mejores. Más rápidos. Más fuertes. Más seguros”.

Esta ambiciosa declaración de intenciones corresponde a una web neozelandesa que nacerá el próximo 19 de enero con el objetivo declarado de “cambiar el mundo”. No se trata de una web cualquiera. Es Mega, el ‘ciberlocker’ o almacén virtual de archivos que sucederá al difunto Megaupload justo un año después de que el FBI cerrase cautelarmente su web, incautase los miles de millones de archivos alojados en sus servidores y arrestase a cuatro de sus más altos ejecutivos.

Se estima que el rey de las descargas concentraba por aquel entonces el 4% del total de tráfico de la Red global y que contaba con unos 1.000 millones de usuarios (alrededor de 50 millones con actividad diaria). Todos ellos se quedaron de un plumazo sin el contenido que habían confiado a la plataforma, tanto aquel que las autoridades norteamericanas consideraban ilegal como el que claramente no lo era. La noticia copó los informativos de medio mundo y entró a formar parte de los anales de la historia como uno de los principales hitos de la llamada lucha contra la piratería.

El día siguiente, 20 de enero de 2012, un tribunal de Nueva Zelanda decretó prisión preventiva contra Kim ‘Dotcom’ Schmitz, el polémico y archiconocido fundador de Megaupload, que se convirtió en una especie de mártir para los más acérrimos defensores del intercambio de archivos. El día 21, la policía del país asaltó su ostentosa mansión con varias decenas de hombres armados, perros, dos helicópteros y cuatro furgones. Se llevaron de todo… y también a Dotcom, que saltó de la cama alertado por el estruendo y trató sin éxito de refugiarse en una habitación secreta.

Imputado por cargos como violación de la propiedad intelectual, blanqueo de dinero o contrabando, Dotcom no salió en libertad condicional hasta el 22 de febrero. Desde entonces ha luchado por defender su inocencia y demostrar que tanto su detención como el cierre de su web fueron ilegales. En la actualidad se encuentra bajo arrestro domiciliario y parece que no se librará de ser juzgado en los Estados Unidos, a donde será extraditado en marzo de este mismo año.

Resurgir de sus cenizas

Paralelamente a su guerra en los tribunales, Dotcom emprendió una incansable cruzada para reinventar las descargas y lanzar un nuevo Megaupload, repensado con un blindaje impenetrable contra la legislación antipiratería. Recursos no le faltan. Se estima que se embolsó alrededor de 125 millones de euros con su antiguo negocio. Una fortuna que le ha permitido contar con los mejores abogados para sortear cada uno de los impedimentos legales susceptibles de ocasionar un nuevo cierre.

Al igual que su predecesor, Mega será un almacén en la ‘nube’ donde los usuarios podrán alojar archivos de gran tamaño con un solo click, para después compartirlos como y con quien deseen a través de un enlace. La principal diferencia es que esos contenidos viajan encriptados, de tal forma que será imposible recuperarlos – tanto para los dueños de la plataforma como para las autoridades – sin una ‘llave’ individual que se encarga de desencriptarlos y que obra en poder del usuario. Somos nosotros quienes decidimos cuándo se abre y cuándo se cierra la puerta del almacén.

El código capaz de desencriptar los archivos no estará alojado en Megaupload, aunque el usuario podrá compartirlo en páginas de enlaces u otros ‘ciberlockers’, de tal forma que la compañía no podrá controlar si alguno de los contenidos vulnera el ‘copyright’ y nadie podrá hacerla responsable de ello. Si el FBI irrumpiese de nuevo en sus servidores, no encontraría otra cosa que una cantidad ingente de ficheros codificados. Necesitarían millones de ‘llaves’, y saber a qué candado corresponde cada una, para poder abrirlos uno a uno.

Mega cumplirá, no obstante, con la obligación de permitir que los propietarios de los derechos de autor y las entidades que los gestionan soliciten la retirada de un contenido mediante una reclamación en los términos previstos por la DMCA. Pero esto también tiene truco, porque la nueva web no impedirá a los usuarios cargar el mismo archivo tantas veces como consideren necesario. De esta forma, si una canción o una película sometida a derechos de autor es subida a la plataforma en 100 ocasiones bajo 100 ‘llaves’ distintas, los guardianes del copyright tendrían que identificarlas una a una y presentar un centenar de solicitudes para no dejar ni rastro.

También se han preocupado por garantizar que los usuarios no volverán a perder sus archivos, como sucedió tras la incautación de los servidores de Megaupload por parte del FBI. Para ello, todos los datos que se suban a Mega se replicarán en dos servidores, ubicados en países distintos. Si las autoridades de uno de ellos decidieran emprender acciones contra la compañía, lo que parece difícil con tanta protección legal, los contenidos permanecerían intactos en el otro.

Tal es la coraza que han construido alrededor de Mega que la única forma de echarla abajo, de acuerdo con los expertos que trabajan con Dotcom, sería prohibir la encriptación, algo que choca frontalmente con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que reconoce el derecho a la privacidad de las personas y a proteger su información frente a un posible espionaje.

¿Y cómo funciona Mega?

El sucesor de Megaupload aprovechará al máximo las posibilidades del almacenamiento en la ‘nube’, tomando prestados algunos conceptos de populares servicios como Skydrive de Microsoft. Al menos eso es lo que se deduce de las primeras imágenes distribuidas por el propio Kim Dotcom a través de Twitter. A partir de ellas se puede tratar de reconstruir el proceso que un usuario deberá seguir para compartir archivos a través de Mega.

Primer pantallazo de Mega

En este primer ‘pantallazo’ se muestra la página de acceso (‘login’), que será lo primero que se encuentre un usuario al acceder a Mega. En principio no se ve nada fuera de lo habitual. Campos para introducir el nombre de usuario, la dirección de email y la contraseña con la que queremos registrarnos o la opción de introducir los que ya tenemos para entrar en la plataforma.

Segundo pantallazo de Mega

Este es el corazón de Mega, la parcelita en la ‘nube’ de la que dispondrá cada usuario para almacenar y gestionar sus archivos. A la izquierda, un explorador de archivos con una división en carpetas que recuerda a Microsoft, así como lo que parecen opciones para establecer comunicación directa con otros usuarios (contactos, bandeja de entrada). A la derecha, el botón para iniciar una nueva subida (arriba) y el contenido de la carpeta activa (abajo). En la parte inferior de la página, información sobre las cargas y descargas en marcha y las que están pendientes: tamaño del archivo, porcentaje completado, velocidad de subida, tiempo transcurrido, tiempo restante estimado… Nada que no hayamos visto antes en otros ‘ciberlockers’.

Tercer pantallazo de Mega

Y aquí la miga del asunto. Esta pantalla, que previsiblemente se mostrará cuando el usuario decida compartir un archivo e introduzca su contraseña, informa sobre el porcentaje de encriptación completado. Se está fabricando la ‘llave’, que podremos guardar solo para nosotros o compartir con quien queramos.

También descubrimos un par de detalles sobre el tipo de codificación empleado (2048-bit RSA) y el sistema que utiliza el programa para hacer que el código sea aleatorio, basado en los movimientos de nuestro teclado y ratón.

Como veis, todo está dispuesto ya para la gran inauguración de Mega, el mismo día que se cumple el primer aniversario del cierre de Megaupload. El extravagante Dotcom será el encargado de apretar el botón rojo (sí, habrá botón rojo) para poner la web en funcionamiento. Y lo hará en su lujosa mansión neozelandesa con todo tipo de alardes: “Esperad una rueda de prensa nunca vista. Ya me conocéis. No puedo hacer nada pequeño”.

 

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