María Dolores de Cospedal ha regresado, en estos días, a ‘Los desayunos de TVE’. En ese mismo plató, la presidenta de Castilla-La Mancha confesó a Ana Pastor que no le gustaban los informativos de Televisión Española. ¿Son ahora del agrado de Cospedal? María Casado (sustituta de Pastor) no se lo preguntó, aunque la invitada parecía bastante más cómoda en la mesa del programa matinal de TVE.

Y es que, con la llegada de Julio Somoano a la jefatura de la factoría de noticias de TVE, los ‘Telediarios’ han retomado métodos de contar la actualidad de hace diez años. Pero ni la televisión, ni la audiencia funcionan como hace diez años. De esta forma, los informativos de TVE han disminuido su perspectiva social para dar paso a una línea editorial más institucional.

La presencia del gobierno en los ‘Telediarios’ ha crecido considerablemente. Ahora, los miembros del Ejecutivo tienen la primera y última palabra en las informaciones. Da igual que no sean del todo ciertas sus declaraciones, el periodista no contrasta y solo da voz a las partes implicadas, cediendo prioridad a las opiniones del Ejecutivo. Además, las informaciones más incómodas para el poder intentan tocarse de puntillas. Es mejor hablar del tiempo, porque ya hace mucho frío.

También, TVE muestra nuevo estilo en la forma de presentación de las informaciones: se da carpetazo a comunicadores con decisión editorial. En su lugar, se ha colocado a excelentes lectores de autocue (chivato que tiene la cámara para dictar el guion). Se opta por presentadores de continuidad que son muy solventes ante la cámara aunque, también, tienen poca personalidad, característica que les convierte en más fáciles de olvidar. De hecho, la repercusión social de las entrevistas en ‘Los desayunos de TVE ‘ ya es prácticamente nula. Al contrario que la temporada pasada.

El discurso oficial de rueda de prensa prevalece en la nueva TVE de Julio Somoano. Y los ‘Telediarios’ van camino de perder medio millón de espectadores en sólo cuatro meses. Una parte importante del público ha perdido la confianza ganada en la televisión pública. La Sexta ha sabido aprovechar este movimiento de audiencias, que ahora desconfían de TVE, y está apostando por una información crítica hacia el Gobierno de Mariano Rajoy. Los programas ‘Al rojo vivo’, ‘Más vale tarde’, ‘Salvados’ o ‘La Sexta Columna’ ya son pilares fundamentales de la parrilla del canal verde.

También Mediaset ha mejorado la audiencia de sus ‘Informativos Telecinco’ gracias a la fragilidad de TVE, logrando superar a La 1 en el espacio de la noche. La ausencia de Pepa Bueno, que ahora está al frente de ‘Hoy por Hoy’ en la SER, se ha notado en el informativo estandarte de la cadena: el ‘Telediario’ de las nueve de la noche ya no es líder de audiencias a diario.

La periodista que sigue infalible es Ana Blanco. Lleva dos décadas al frente de los ‘Telediarios’. Sólo fue relegada en una ocasión al informativo del fin de semana, pero la dirección de la cadena tuvo que rectificar de inmediato, ya que el ‘TD’ del mediodía se desmoronaba sin ella. Blanco representa una imagen de prestigio, que sobrevive a ideologías y colores, en una TVE que se ha ganado un respeto, nacional e internacional, lejos de trincheras ideológicas. Una pluralidad, reconocida con más de 200 premios independientes, que Televisión Española se resigna a perder.

Publicado por Borja Terán

Periodista y realizador. Analizo el pasado, presente y futuro de la televisión en lainformacion.com, 'La Mañana de Cope' y falsodirecto.com, entre otros medios. Fui redactor de TP, Supertele y Teleindiscreta. Me forjé como ayudante de realización en RTVE. He sido dircom de 'Seis puntos sobre Emma' y, actualmente, también desarrollo contenidos para cine, tele e internet.

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