Los últimos despidos del ERE de Canal 9 ya se están ejecutando. En las pasadas semanas ha sido habitual ver a populares rostros de la autonómica despedirse emocionados de su público. Algunos lo han hecho tras más de dos décadas trabajando en la emisora. En total, 1.200 trabajadores están afectados.

[do action=”video-a-todo-el-ancho-2″ tipo=”http://www.youtube.com/embed/” id=”Fj6Xo_Hbg30″ tipo2=”600″/]

El futuro de la autonómica valenciana era insostenible desde hace mucho tiempo: la plantilla estaba tan sobredimensionada que superaba el número de asalariados de Antena 3 o Telecinco. Ahora, la mala gestión de la empresa está dejando fuera a profesionales que son los rostros de referencia de la cadena, como el hombre del tiempo, Jordi Payà, que se despedía reivindicativo hace sólo unos días.

[do action=”video-a-todo-el-ancho-2″ tipo=”http://www.youtube.com/embed/” id=”srqh4gNMqIY” tipo2=”600″/]

Los informativos de la Canal 9, altavoz sin complejos del gobierno valenciano, ya no funcionan. La ciudadanía no siente suya la televisión pública. Y las series de ficción, que arrastraban grandes audiencias, ya no se pueden producir por falta de presupuesto.

Pero el problema de Canal 9 viene de mucho antes: desde el día que este Ente se transformó en un instrumento partidario del gobierno de turno, sin disimulo, y con unas pretensiones que hicieron olvidar a sus gestores la esencia de una televisión de cercanía como instrumento para impulsar la identidad autonómica.

Canal 9, en los años noventa, quiso ser una fastuosa cadena nacional y, de esta forma, se convirtió en la cadena perfecta para maquinar los primeros programas exaltados del mundo del corazón. Así nació ‘Tómbola’, el programa que cambió para siempre la forma de tratar, a golpe de talonario y sin demasiados escrúpulos, a los famosos.

[do action=”video-a-todo-el-ancho-2″ tipo=”http://www.youtube.com/embed/” id=”0xMXj6D1IQ0″ tipo2=”600″/]

También en los platós de esta cadena nacieron los primeros debates sensacionalistas donde los contertulios terminaban literalmente a bofetada limpia.

[do action=”video-a-todo-el-ancho-2″ tipo=”http://www.youtube.com/embed/” id=”pmZb7Fjx-A0″ tipo2=”600″/]

Al mismo tiempo que este tipo de espacios casposos iban creciendo en la parrilla, también se iba inflando la estructura de la cadena hasta hacerse insostenible.

Ahora, los trabajadores pierden su empleo y ven cómo se desmorona una cadena que pudo ser un ágil motor de la sociedad valenciana y se quedó en un capricho que vivió por encima de sus posibilidades. Pero los empleados no tienen toda la culpa del caos de su cadena. La mala gestión enterró la esencia del servicio público de una televisión de todos que reconvirtió a Canal 9 en una tómbola. La tómbola del ‘pan y circo’ del poder.

[do action=”video-a-todo-el-ancho-2″ tipo=”http://www.youtube.com/embed/” id=”MnzEqAf_teg” tipo2=”600″/]

Publicado por Borja Terán

Periodista y realizador. Analizo el pasado, presente y futuro de la televisión en lainformacion.com, 'La Mañana de Cope' y falsodirecto.com, entre otros medios. Fui redactor de TP, Supertele y Teleindiscreta. Me forjé como ayudante de realización en RTVE. He sido dircom de 'Seis puntos sobre Emma' y, actualmente, también desarrollo contenidos para cine, tele e internet.

Únete a la conversación

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.