Mexicoleaks, la plataforma para filtraciones anónimas de México

La información derivada de filtraciones anónimas ha sido en la última década uno de los mayores dolores de cabeza para muchos gobiernos. Proyectos como Wikileaks han demostrado que, dadas las herramientas necesarias, son muchos los individuos integrados en instituciones públicas y privadas los que están dispuestos a denunciar a su propia casa a cambio de una garantía de seguridad y anonimato.

Así, Méxicoleaks es una plataforma lanzada con la intención de ser el cajón de denuncias blindado que empiece a depurar la corrupción en México. «Este proyecto está formado por organizaciones que compartimos cierta forma de entender el periodismo», dice en entrevista con Yorokobu Eduard Martín-Borregón, miembro de PODER, uno de los ochos medios independientes y organizaciones civiles que se han agrupado para lanzar Méxicoleaks.

Al mismo estilo de Wikileaks, pero localizado a nivel nacional, se trata de una herramienta que permite enviar información de interés público a cualquiera de estos medios y organizaciones a través de una «tecnología segura que garantiza el absoluto anonimato de la fuente», incluso para la plataforma.

«El filtrador elige el informante. Puede optar por uno de los miembros de la plataforma o varios o todos», explica Martín-Borregón. «Una vez hecho el contacto, si somos varios, decidimos si investigar en común o no. Y en tal caso se pactan siempre las fechas de publicación».

Dice la organización que «el objetivo principal es que el impacto de la información revelada sea amplificado al máximo, tanto a nivel mediático como civil y legal». Piensan que esta herramienta es gravemente necesaria en el país donde la están lanzando.

«México está enfrentando una grave crisis, un desafío muy serio. La inseguridad, la violencia, la decadencia, la corrupción son fenómenos que están permeando todas las instituciones del Gobierno, todas las estructuras sociales… y la sociedad tiene la obligación de aceptar eso, asumir esa decadencia y transformarla en una posibilidad de futuro», dice en el vídeo que han preparado para el lanzamiento Luis Guillermo Hernández, periodista de Emeequis.

Haciendo emblema en su web de la libertad de expresión que promete la Constitución mexicana -en relación a la difusión de información de utilidad pública-, y las garantías derivadas del secreto periodístico, desafían con esta herramienta segura, secreta y conjunta de investigación a las instituciones públicas del país. «Una dinámica nueva en los medios de comunicación de colaborar, y no solamente competir», en palabras de Ignacio Martínez, del medio Másde131.

«Lo que estamos fomentando es que empiecen a surgir whistleblowers (en inglés, persona que hace sonar un silbato)», especifica Martín-Borregón. «A esa persona que desde dentro de una organización detecta una mala praxis y la denuncia. El resto del trabajo es el nuestro, que se trata de buscar el absoluto rigor tanto para la veracidad de la información como para el anonimato de las fuentes».

El portavoz de PODER, que asegura que desde que arrancaron ya han llegado varias informaciones anónimas a su organización, hace énfasis en la encriptación del sistema que poseen. Recuerda que casos como el de el soldado Manning o Snowden acabaron mal «no porque la plataforma en la que pusieron la información fallara, sino por otras causas, como que Snowden desapareciera tras hacer sus filtraciones», opina. «Nosotros garantizamos que el sistema es segurísimo, no hay manera de conocer al informador».

Luis Guillermo Hernández zanja la motivación del proyecto al final de la presentación: «Es un momento en el que no hay marcha atrás», asegura, «si no lo hacemos ahora, México no va a ser viable como país en el futuro».

La Plataforma Mexicoleaks está integrada por: Animal PolíticoEmeequisMásde131, Periodistas de a Pie, PODER, Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D)Proceso y Noticias MVS.

Artículo original: Méxicoleaks, la plataforma para filtraciones anónimas en México

Autor: Jaled Abdelrahim

Contra las encuestas

Las encuestas son a la democracia lo que las finanzas al capitalismo: una estructura paralela de especulación e intermediación virtual que, descontrolada, puede provocar la destrucción del sistema en su conjunto, y que en todos los casos lo desvirtúa. No es motivo de asombro, por tanto, que la Junta Electoral prohíba la publicación de sondeos desde algunos días antes de los comicios, y que decrete una jornada de reflexión para que el ciudadano decida su voto en función del oportunismo, arbitrariedad, despotismo, manipulación y/o sesgo de las encuestas emitidas en tiempo legal.

Porque, al igual que en la Fórmula 1, los resultados del circo político dependen del factor humano tanto como de la maquinaria que lo sustenta, de tal forma que, si el diario El País lanza una encuesta semanal sobre unas elecciones en concreto, el aura de cierto partido de la casta resultará reforzado sistemáticamente, en el sentido de que el hombre de la calle tiende al caballo ganador, a subirse al carro o a enjugar sus carencias y complejos con un sentimiento de pertenencia al grupo más numeroso, ergo mejor.

Esto, por supuesto, siempre y cuando el líder faccioso no se abone a la teoría del victimismo, en virtud de la cual unos malos augurios del partido sentimental de cada uno –o, y especialmente, una buena prospección para el adversario– sublevan y movilizan al electorado de dicho partido.

Sin embargo, el clima de indignación general ha refinado la capacidad de influir de las encuestas. En la coyuntura actual, ya no es necesario aupar al partido propio o degradar al adversario: basta con ponderar maquiavélicamente al rival sociológico de tu rival, que además es ideológicamente opuesto a ti, lo cual revierte directamente en tu credibilidad.

Así, en las encuestas que proceden de grupos de presión de izquierdas, el partido Ciudadanos roba un voto significativo al PP, mientras que los sondeos de la derecha se han regocijado durante muchos meses del auge de Podemos a costa del PSOE… hasta que se han asustado de veras.

En los últimos días, la incombustible Rosa Díez viene denunciado que, a falta de nuevos estudios, PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida han dado por buenos los conocidos para empezar a repartirse la tarta de poder en Andalucía, sin esperar al oneroso trámite de que el público pase por caja. Evidentemente, los lamentos de doña Rosa se basan en que, de acuerdo con los mismos datos, UPyD quedaría fuera del Parlamento autonómico.

No me gustaría ser injusto con UPyD, puesto que ha demostrado su vocación de partido diferente, negándose a participar del reparto de jueces que han realizado de forma ignominiosa el resto de formaciones, pero a Rosa Díez le falta un telediario para recurrir a esos misteriosos y casi mágicos sondeos internos que tiene todo candidato perdedor, y que le indican que el resto del mundo son los equivocados.

Entre tanto, aquellos a quienes les salen las cuentas se limitan a callar y a repetir el mantra del “partido a partido” con cara de póker, tratando de encarnar la viva imagen de la picardía, esa que dará a entender al votante que sus estudios de campo y de consumo interno refrendan, y aun mejoran, las migajas que se les da a conocer a la plebe.

[do action=”ladillo”]El efecto de las encuestas[/do]

La censura de las encuestas previas a las jornadas de reflexión y electoral procede de esa tradición estadounidense que va unida inexorablemente a los albores democráticos, cuando los rancheros, a pie o a caballo, tardaban varios días en remontar las profundidades de América para emitir su voto, reconociéndose de manera expresa la capacidad de los sondeos para condicionar el sufragio.

De esta forma, en las últimas fechas habrán escuchado no pocas veces la máxima de que “las encuestas auguran el final del bipartidismo”, cuando en realidad éstas están siendo las responsables del cambio de régimen, porque ¿acaso alguien duda de que sin una tendencia propicia Podemos o Ciudadanos habrían alcanzado la mitad del apoyo que les aseguran que tienen?

Esta desviación de un modelo que, como ocurre en las historias donde se viaja en el tiempo, cambia la realidad cada vez que intenta retratarla, podría llevarnos a un escenario absurdo en que la democracia dejara de articularse mediante el voto, para pasar a estructurarse como resultado de una encuesta debidamente ensayada, sin margen de error. Algo parecido está sucediendo ya en Andalucía.

Para gozo de austeros, una muestra convenientemente elegida al azar entre las balizas de la representación prescindiría de la tan untuosa burocracia, permitiría reducir el funcionariado y recortaría el gasto de esas elecciones que tanto parecen hostigar a don Mariano.

Para los fieles de la igualdad, en cambio, este avance supondría la confirmación de un principio esencial en la sociedad occidental: todos los hombres, nacidos iguales y sometidos a las mismas condiciones, serían idénticos en el sentido de que el ser humano es su pensamiento y razón, luego desarrollarían una ideología similar y votarían lo mismo. Al fin y al cabo la democracia es una expresión manifiesta de que no todos los hombres son iguales. En tesis tan absurdas se basan los muestreos, que milagrosamente suelen acertar.

Para finalizar, imaginen una democracia pura en la que las encuestas no tutelasen los flujos de opinión, una Fórmula 1 donde todos los pilotos condujeran el mismo coche, unas elecciones a tumba abierta sin referencias previas, un mercado financiero sin información privilegiada.

Sin ánimo de caer en el fatalismo ni en la radicalidad, no puede uno dejar de pensar que, en los tiempos del trueque, cuando el trabajo producía bienes tangibles y los agricultores recorrían dos días a pie para emitir un simple voto, sin intermediarios ni operaciones virtuales, era mucho más difícil que arraigase la corrupción.

Artículo original: “Contra las encuestas”

Autor: Luis Rivas

Andalucía: regreso al futuro

Ni Javier Arenas, ni José Antonio Griñán ni tampoco Diego Valderas. Los tres cabezas de cartel de PP, PSOE e IU en los pasados comicios han dejado paso a caras diferentes en el liderazgo de sus respectivas formaciones.

Hace apenas tres años de las últimas elecciones, pero parece haber sucedido un mundo desde entonces: desde la compleja instrucción del caso de los ERE hasta la irrupción de nuevas formaciones políticas, pasando por la figura emergente de Susana Díaz dentro de los socialistas o la incógnita que representa Juan Manuel Moreno Bonilla en el caso de los populares.

Pese a todo, muchas cuestiones siguen estando presentes en el debate político al igual que en los últimos comicios: el paro, los recortes en sanidad o educación, la corrupción, el futuro del sector agroalimentario (el primero por volumen de empleo dentro del empleo industrial andaluz), las polémicas a costa de la legislación contra los desahucios

[do action=”ladillo”]Un ‘flashback’ al último antecedente[/do]

A falta de unos días de campaña, la victoria del PSOE y de Díaz parece decidida. No obstante, un triunfo no siempre es sinónimo de mantener o alcanzar un Gobierno autonómico, ya que es necesaria la constitución de una mayoría parlamentaria.

Por ello, en un tiempo en el que se pone en duda la demoscopia y el electorado no parece tenerlo muy claro, hay que recordar el último precedente para establecer comparaciones. En esa ocasión, el PP andaluz logró una victoria sin precedentes pero lejos de una mayoría absoluta que parecía asegurada unas semanas antes.

Finalmente, la segunda y tercera fuerza pactaron un acuerdo de Gobierno que Díaz ha acabado dejando atrás por culpa de la “inestabilidad” que, a su juicio, ha causado las dudas de IU sobre su propio papel en el Ejecutivo autonómico.

[do action=”ladillo”]Las primeras elecciones de 2015[/do]

Por otra parte, el crecimiento que los sondeos dan a fuerzas políticas inéditas a escala nacional como Podemos o Ciudadanos empezará a ponerse a prueba en Andalucía. En perspectiva, estos comicios suponen la primera de una serie de elecciones que cambiarán la distribución de fuerzas en España y dejarán un mapa político más multipartidista pero en el que se harán imprescindibles los pactos.

Un ciclo electoral de varios meses, de resultado incierto, pero que supondrá una oportunidad para conocer lo que deciden unos votantes que oscilan entre continuar con lo que ya conocen o dar una oportunidad a las nuevas opciones políticas que están en boca de todos.

Así conocí a Ángel Gabilondo

Cuando acabé COU en Pamplona, la Universidad Pública de Navarra (UPNA) no existía. Todavía subsistían los vetustos distritos universitarios y nosotros dependíamos del de Zaragoza.

Recuerdo que días después de hacer la selectividad en el lnstituto de Ermitagaña alguien fue a Zaragoza y apuntó las notas de todos los de mi colegio en un papel y nos fue llamando uno por uno por teléfono a nuestras casas. Al fijo, claro. No había móviles ni internet, así funcionaba todo en junio de 1984. Muchos de mis amigos y amigas queríamos ir a la universidad. Fuimos una generación intermedia, logramos llegar a ella más que los de diez años antes, pero todavía mucho menos que los de diez años después. Y es que era algo complicado.

En Pamplona sólo había una escuela universitaria en la que, a los tres años, obtenías un diploma en empresariales que te servía para licenciarte después en Zaragoza. También teníamos la escuela de ingenieros técnicos agrícolas de Villava, la de ingenieros técnicos industriales del Sario, la escuela pública de enfermería, y la UNED. Y la Universidad de Navarra, claro. El sistema de distrito universitario dificultaba mucho la posibilidad de salir del tuyo, así que Zaragoza era el destino más natural si no lograbas un traslado.

Aquel verano del ’84 mis compañeros, compañeras y yo nos lanzamos a la aventura de la universidad con diferente grado de éxito, porque hubo de todo.

Iñaki logró plaza en Sarriko en Bilbao y comenzó allí Económicas, alojado en una pensión. Ángel y Pilar se fueron a Soria a estudiar el primer ciclo de Medicina y lograron acabar en Zaragoza. Otros lograron plaza en Zaragoza directamente en primero, como Fermín. Javier y Juan comenzaron a preparar el durísimo ingreso en INEF; tardaron, pero lo consiguieron tras años de esfuerzo. Mi segundo Iñaki se puso a trabajar y se matriculó en la UNED. También acabó. Juancho, Ingeniería en Zaragoza. Eduardo, Empresariales en Zaragoza. Juanma, Agrícolas en Villava. Fernando, Empresariales en la vieja escuela de peritos mercantiles de Pamplona para después acabar en Zaragoza. Cristina, Empresariales en San Sebastián. Javier se fue a los Jesuitas de Deusto. Antxón, Diseño en Barcelona. Fernando, Medicina en Madrid. Elena, Políticas en Madrid, porque en toda España sólo había en la Complutense y te garantizaba el traslado. Julián, mi tercer Iñaki, otro Javier, Josecho, Amaya, María Eugenia, y muchos más fueron admitidos en la Universidad de Navarra e hicieron sus carreras sin demasiados problemas. El Gobierno de Navarra y antes la Diputación concedía ayudas a los navarros que estudiaban en ella, pero la Universidad de Navarra tenía sus propios criterios de admisión.

Yo me fui a Madrid y, tras algunos imprevistos, logré matricularme en la Universidad Autónoma. Sí, la de Ángel Gabilondo.

En la Universidad Autónoma de Madrid encontré justamente lo que andaba buscando: una gran universidad pública abierta y diversa, con buenos profesores y alumnos de todo el mundo que eran capaces de compaginar la escasez de la época con el sueño de la educación pública de calidad. Siempre ha estado en lo más alto de los ranking, y como todas sufrió periodos de recortes, masificación, sus dosis de endogamia o esclerotización. Yo le debo muchísimo.

Cuando se creó la UPNA, impulsada por el PSOE contra las resistencias de siempre, la vida y el horizonte de los estudiantes de Navarra se transformó radicalmente. Yo siempre soñé con aquella UPNA emergente como algo similar a la Autónoma de Madrid, vibrante y comprometida con el servicio público y con la excelencia docente, arriba en los ranking compitiendo en calidad y resultados con el resto de universidades públicas o privadas, abriéndose paulatinamente a nuevas áreas y titulaciones.

En la Autónoma de Madrid estudié Ciencias Económicas, cinco años inolvidables, primero y segundo en grandes grupos, tercero en la Universidad de Kent del Reino Unido, en el primer año de la historia de Erasmus, y cuarto y quinto en un pequeño grupo de 20 alumnos que elegimos la especialidad de Teoría Económica, un verdadero lujo intelectual.

Al terminar, y gracias a una beca, estudié un máster de postgrado en el Colegio de Europa de Brujas. Sólo había cinco españoles en mi programa y dos éramos de la Autónoma. Años después volví al campus para doctorarme. Tardé cinco años mientras trabajaba y daba clase como profesor asociado.

Tras leer la tesis, un día recibí una carta en la que se me invitaba a la ceremonia de entrega de diplomas y medallas a los nuevos doctores, a la que acudí con orgullo y emoción. De nuevo el viejo campus, donde los árboles habían crecido mucho casi 15 años después.

Y allí estaba el magnífico rector, don Ángel Gabilondo. Quién lo iba decir. Y yo con esas pintas recogiendo la medalla. A ninguno se nos podía pasar por la cabeza entonces cuánto íbamos a coincidir después. Qué gran señor don Ángel.

Deuda pública: La historia terminable

Según los datos publicados este martes por el Banco de España, nuestra economía cerró 2014 con una pesada carga, cada vez mayor, a su espalda: 1.034 billones de euros en deuda pública, el equivalente al 98,1 % del PIB, máximo histórico desde hace un siglo.

En concreto, el pasivo de las Administraciones Públicas se incrementó el pasado ejercicio un 7 % respecto al final de 2013, año que se acabó cerrando con una deuda pública por debajo del billón de euros (966.181 millones de euros). Queda muy lejos 2008, año del estallido de la crisis: La deuda pública española era entonces de 436.984 millones, apenas el 40% del PIB. Aun así, las previsiones para los próximos ejercicios distan de ser optimistas en este campo.

Con las últimas cifras de población disponibles (46,46 millones de habitantes), la deuda por habitante asciende ya a 22.252 euros. Si se toma como referencia la conocida encuesta continua de hogares, la cifra de deuda asciende a una media de 56.757 euros para cada uno.

Recientemente el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, señaló que el BCE se dispone a comprar deuda pública de nuestro país por valor de unos 100.000 millones durante los dos próximos años. Esta medida pretende avalar las políticas económicas de los miembros de la eurozona, inyectando confianza en los mercados y lograr una inflación más acorde con el objetivo fijado del 2%.

En total, las empresas, familias e instituciones públicas españolas debían al cierre de 2014 un total de 2,739 billones de euros, un importe equivalente al 259,89% del PIB. Aproximadamente, la mitad de lo que debemos los españoles nos lo debemos a nosotros mismos.

Estando por encima de la media europea, según Eurostat, se requiere una reflexión profunda sobre cómo encauzar, de cara a los próximos años, este problema creciente. Entre tanto programa económico que se empieza a conocer, de cara a las próximas elecciones, se echa en falta alguna propuesta al respecto más allá de las ya mencionadas auditorías o quitas.

El quién es quién de los 130 asesores del Gobierno

¿Quiénes asesoran a los ministros y al presidente del Gobierno? Hasta ahora, esta pregunta no tenía respuesta. O, al menos, no una respuesta completa. Podíamos conocer ciertos nombres, como los de los directores de gabinete o de los departamentos de comunicación, pero no el listado completo.

De hecho, hace más de un año Civio emprendió una campaña, que llevó al Ministerio de Presidencia, para que esos nombres salieran del oscurantismo. El Gobierno ha publicado, ahora, nombres y apellidos de 130 asesores contratados como personal eventual, que se suman a los funcionarios designados para esos puestos a través del procedimiento de libre designación.

Así, cuando en julio de 2013 El Plural destapó que el ministro José Manuel Soria había fichado a unapresentadora de Intereconomía, modelo y escritora y ella corrió a borrar esa afirmación en su perfil de Linkedin, nos quedamos sin confirmación pública y sin conocer otros detalles como para qué departamento trabajaba y desde cuándo.

Ahora, con el listado sobre la mesa, sabemos que María Zabay fue asesora en materia de comunicación de la Secretaría de Estado de Turismo desde entonces hasta marzo de 2014. De ahí pasó a aparecer en el programa de las mañanas de Mariló Montero, en TVE.

Todos ellos forman parte del bloque de cargos denominados de confianza, una pecera en la que no faltan familiares y miembros del partido. Entre los vínculos de sangre destacan María Zaplana, hija de Eduardo Zaplana; o Álvaro Ramírez de Haro, hijo de Esperanza Aguirre.

Cristina Diaz Pan, hija de una senadora popular, se convirtió en asesora del Secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda justo después de su paso fugaz como directora de la Fundación Aena, donde estuvo un mes y medio. Su marcha supuso un ahorro de más de 52.000 euros al año para la entidad.

El Secretario de Estado de cultura, por su parte, cuenta en su gabinete con el diseñador gráfico Francisco Villar Vázquez, hijo de Francisco Villar García-Moreno, quien fue mano derecha de Rajoy durante toda su carrera política y diputado del PP.

Desde el partido, pero en este caso en su representación municipal, aterrizó en la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas Óscar Romera Jiménez, que era hasta entonces primer teniente de alcalde de Alcorcón. Por su parte, La asesora en el Ministerio de Sanidad Asunción Oltra, en cuyo currículo destaca que tiene COU y la selectividad, fue diputada en el Congreso.

Víctor Moreno es uno de los canarios del PP que llegó al Ministerio de la mano de Soria cuando este se hizo con la cartera. De hecho, se instaló en Madrid tras haber sido su asesor como vicepresidente del Gobierno canario. Miembro de Nuevas Generaciones desde 1999, fue diputado del parlamento de las islas.

Es en la comunicación, por la gran cantidad de cargos vinculados al sector, de donde se nutre un buen número de estos asesores: Magis Iglesias (que fue presidenta de la FAPE), Carmen Gamir (exnovia de Feijóo), Concha Martín (que fue jefa de Economía en El País), Daniel Benavides (comentarista de fútbol y ahora asesor del Consejo Superior de Deportes) y las jovencísimas María Tejo (licenciada en 2005 y con seis años de experiencia como redactora en Expansión) y Raquel Valle, que en 2010 era becaria del Consell Consultiu de la Generalitat Valenciana.

Entre la lista de asesores también encontramos a algunos miembros de la nobleza, como Francisco de Asís Moreno y Landahl, marqués de Mortara, que dejó de asesorar al Secretario de Estado para la Unión Europea en octubre de 2014.

El mismo puesto ocupa Juan Ulloa Suelves, miembro de una familia de alta estirpe: es cuñado de un príncipe georgiano, hermano del presidente de Gómez Acebo & Pombo y también hermano del marqués de Castro Serna, Álvaro de Ulloa, uno de los consejeros de Bankia cuando la caja reventó en 2012 y ahora director gerente del Canal de Isabel II, que gestiona el agua de los madrileños.​

Por último, destaca el nombre de Silvia Gamo Perucha, asesora del ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, es coautora del libro ‘Cómo superar la crisis’.

Artículo original: Asesores: entre la familia y el partido”

Autor: Eva Belmonte

PSOE, UPyD e ICV ya publican los viajes de sus diputados

Después de los escándalos por los viajes a Canarias del exsenador y actual presidente de Extremadura, José Antonio Monago, y del exdiputado por Teruel Carlos Muñoz Obón, la Presidencia del Congreso decidió en noviembre de 2014 empezar a controlar y publicar cierta información de los viajes de los parlamentarios.

Así, el Congreso se comprometió a publicar en su web la información trimestral con el gasto total de los desplazamientos de los diputados. La primera hornada de datos podría publicarse en el mes de abril, es decir, con los datos de enero a marzo de 2015. En ese momento la Cámara también publicará el informe de noviembre a diciembre, según fuentes del Congreso.

Sin embargo, son varios los grupos que se han lanzado a difundir la información de los viajes de sus parlamentarios, con diversos formatos y tipo de información ofrecida: PSOE, UPyD e Iniciativa per Catalunya.

[do action=”ladillo”]Medidas del Congreso sobre los viajes[/do]

En la resolución de Presidencia publicada en noviembre, aparte de establecer algunas medidas internas como que los diputados tengan que abonar el viaje a otra circunscripción si no lo han comunicado en 15 días, se publicaría la siguiente información de desplazamientos:

  • Para ir a de su lugar de residencia a Madrid, donde se encuentra el Congreso.
  • Viajes a otra circunscripción si se produce por razones políticas, sectoriales o de representación institucional de su grupo parlamentario.
  • De actividad oficial de la Cámara y en los que el diputado representa al Congreso.

La Presidencia de la Cámara también estableció que los grupos tenían que hacer un informe de la actividad de los diputados que origina la necesidad de desplazarse.

Según nos ha explicado ERC, en su caso elaboran el informe pero se lo entregan al Congreso, que es quien publicará los datos próximamente.

[do action=”ladillo”]Información que publican algunos grupos[/do]

Para elaborar este post hemos buscado en las páginas web de todos los partidos políticos presentes en el Congreso la información de los viajes de sus diputados y, en los casos en los que no la hemos encontrado, les hemos escrito para saber si estaba disponible. Nos han contestado ICV y ERC.

El PSOE ha habilitado en su web parlamentaria un apartado con los informes en PDF de los desplazamientosde los diputados y senadores. En el primer documento de noviembre y diciembre de 2014 se encuentran los viajes desglosados con nombre y apellido de cada diputado y diputada, número de desplazamientos (si son de ida y vuelta o solo ida), medio de transporte utilizado y una justificación en los casos de viaje fuera de la circunscripción.

El grupo de UPyD ha optado por ir informando semana a semana de los viajes de sus diputados. Para verlos hay que acceder a la agenda de cada uno de sus miembros para ver cómo, adónde viajan y por qué. Un ejemplo es el de Rosa Díez, que informa que el martes 13 de enero se desplazó a Madrid e indica que los viajes por carretera en territorio nacional “se realizan en vehículo policial con escolta”.

En diciembre, se puede comprobar en la agenda de Carlos Martínez Gorriarán que participó en varios actos en Canarias, donde llegó en avión: fue a la jornada “Energías renovables y Mix energético”, se reunió con Demócratas para el cambio, dio varias ruedas de prensa y atendió a medios de comunicación.

Por su parte, en los primeros informes de Iniciativa per Catalunya, incluidos en su apartado de transparencia, hay una hoja de cálculo por cada uno de sus diputados, Joan Coscubiela y Laia Ortiz, en la que se detalla la fecha del viaje, trayecto, medio de transporte e importe.

Así, hemos podido saber, en el caso de Coscubiela, que gastó 794 euros para viajar en noviembre desde su circunscripción a Madrid, 646 en diciembre y 760 euros en enero, 2.200 euros en total por un trimestre de desplazamientos.

Artículo original: PSOE, UPyD e ICV ya publican los viajes de sus diputados

Autor: Quehacenlosdiputados

El cara y cruz de las redes sociales y los políticos

Ante momentos de crisis, las redes sociales pueden servir de ayuda. No hay nada como poner a la militancia a dar respaldo público y hacer caso omiso a las críticas recibidas:

Compareció en rueda de prensa en la sede del PP -“para dar la cara”- acompañado por el portavoz, Víctor Manuel Martínez, y precedido por mensajes de apoyo de los militantes a través de las redes sociales.

Fuente: Sánchez no piensa dimitir y acusa al PSOE de perseguirle de manera ruin

Las redes también pueden ser equivalente de lo peor. De un sistema que permite desde el terrorismo al “manoteo político” a la hora de lanzar “falsas acusaciones”:

El alcalde Vargas también denunció que en Acacías hay “matoneo político” y “terrorismo” a través de redes sociales. Según el mandatario, su nombre, el de concejales, dirigentes y otros miembros de la sociedad de Acacías son víctimas de “falsos señalamientos.

Fuente: Los otros problemas de seguridad de los alcaldes del meta

En esta línea, y si se tiene posición de poder podemos llegar a encontrarnos con “ofensivas” para intentar controlar qué se dice en las redes, pero sobre todo para intentar controlar el quién intentando eliminar la posibilidad del anonimato:

Cornejo, quien considera que el Gobierno ha emprendido “una ofensiva sobre las voces de crítica en las redes sociales”, defiende el anonimato como un factor “para garantizar la libertad de expresión” en estas plataformas.

Fuente: La ofensiva de Correa en redes sociales preocupa a los sectores de la prensa de Ecuador

Y es que cuando se es objeto de un trending topic negativo, lo más lógico es que se haya sido el blanco de un sofisticado ataque. Algo así es lo que argumenta Alfonso Merlos por la polémica levantada alrededor del favorito a un tweet de contenido sexual, que él dice ha sido obra de unos hackers:

Merlos calificó el episodio de “grave y desagradable, ya que afecta a nuestro sistema de libertades”. El colaborador insistió en que “no se trata de ninguna gamberrada”, sino que es “un ataque muy sofisticado” que está siendo investigado por la Guardia Civil.

Fuente: Alfonso Merlos explica su desagradable episodio en Twitter

Pero no todo es malo. Como se señalaba al principio, las redes sociales también pueden servir para respaldar un triunfo, algo positivo. Como haber “ganado” una campaña electoral en redes sociales, aunque no se hayan ganado las elecciones:

Esta campaña electoral también se ha jugado en las redes sociales, y la victoria ha sido para los socialistas.

Fuente: El PSOE gana la campaña electoral en las redes sociales

Por último, resaltar que como canal para pedir disculpas está tomando fuerza. Hasta por llegar tarde a una rueda de prensa se disculpa uno por redes:

Insistió en sus disculpas a través de las redes sociales, algo que tampoco es muy habitual en un político.

Fuente: Impuntualidad y disculpas públicas

En definitiva, las redes sociales son algo imprescindible para partidos y políticos. Con lo bueno y con lo malo. Y de la misma manera que quieren aprovechar la “popularidad” que les pueden dar las redes, también deben aprender y aceptar que hay otros aspectos negativos con los que van a tener que convivir.

Podemos y la guerra de cifras

En las últimas semanas Podemos ha acusado un importante desgaste. Las encuestas muestran que la nueva formación ha tocado techo y, lo que es peor, que muchos ciudadanos ya no perciben la “imagen virginal” ni el olor a nuevo que hasta hace muy poco sí conseguían proyectar. El polémico contrato de Íñigo Errejón, la acusación de que Pablo Iglesias pagaba en ‘b’ a los trabajadores del programa ‘La tuerka’ o los problemas fiscales de Juan Carlos Monedero han hecho daño en el partido.

Ciertos o no, estos escándalos están provocando que se desacelere su intención directa de voto. Podemos necesitaba más que nunca en el comienzo de un 2015 electoralmente muy intenso el apoyo de una mayoría social amplia que sirviera de “cortafuegos” ante las críticas externas que no paran de llegar. Necesitaban sacar músculo. De hecho, la manifestación que hace unos días culminó en la Puerta del Sol de Madrid no reivindicaba nada más que el poder de la ciudadanía que apoya “el cambio” propuesto por Pablo Iglesias y los suyos frente a los partidos de “la casta” con representación parlamentaria.

Desde hace meses, todo lo que hace el nuevo partido está en el ojo del huracán. Una búsqueda en Google arroja más de 662.000 noticias. Solo en los últimos días, la formación protagoniza más de 2.000 impactos en medios, según la estimación del buscador.

Una de las primeras preguntas que surgieron tras la marcha del 31 de enero fue cuánta gente había en la Puerta del Sol. A la hora de afinar los cálculos, llegó la guerra de cifras. La policía calculó que acudieron unas 100.000 personas. La formación de Pablo Iglesias, sin embargo, subió esa cifra hasta los 300.000 ¿Con qué dato nos quedamos? Recurrimos a una fuente independiente: según los cálculos de ‘El Manifestómetro’, asistieron 42.330 personas.

¿Son muchas 300.000 personas? ¿Son pocas 100.000 o 42.300? Poco importa. El gigapán o panorámica de miles de personas congregadas en la Puerta del Sol, evocando las instantáneas que dieron la vuelta al mundo tras el 15M, han servido a Podemos para poner sobre la mesa el terremoto electoral que se avecina. La marea humana que ha salido a la calle permite al partido de Pablo Iglesias “poner cara” a miles de personas que hasta ahora les apoyaban a través de los círculos o las redes sociales. Hacer tangibles en personas físicas miles de apoyos que hasta el momento solo eran digitales. Poder seguir creyendo en el eslogan del “Sí, se puede”.

Pero la guerra de cifras no se ha quedado en la calle. La publicación la semana pasada del barómetro de Enero del CIS  volvió a remover las aguas. Podemos saltaba a la segunda posición en estimación de voto, relegando al PSOE al tercer puesto. Una segunda lectura muestra que no es oro todo lo que reluce: a Podemos le cuesta cada vez más crecer. La formación empieza a tener dificultades para atraer a exvotantes socialistas, uno de sus caladeros de votos más importantes.

Además, según el CIS y pese a los esfuerzos de sus líderes (que insisten en reclamar la “centralidad del tablero”), la formación es percibida como un partido cada vez más de izquierdas. En una escala de 1 a 10, siendo 1 extrema izquierda y 10 extrema derecha, los encuestados ubican a Podemos en el 2,28, más a la izquierda incluso que IU. Además, el porcentaje de electores que afirman que “con toda seguridad nunca les votarían” se mantiene en el 42%. Esa percepción extremista que trasmite les puede complicar mucho acceder a nuevos nichos de votantes.

El informe de Metroscopia correspondiente al mes de febrero y publicado este fin de semana por El País confirma estas tendencias. Según el estudio, un 45% de sus votantes elegirían la papeleta de Podemos por la “decepción y el desencanto” que les general el resto de partidos. Mientras tanto, uno de sus mayores puntos débiles sigue siendo la falta de concreción de sus políticas. De hecho, en su discurso en la Puerta del Sol, Pablo Iglesias no anunció una sola propuesta: habló de sueños. Pero los sueños, sueños son. Y todavía no está demostrado que sirvan para ganar elecciones.

¿Cómo llamamos a la foto de Sol?

Al margen de las divergencias a la hora de cuantificar el número de asistentes (de 100.000 a 300.000 según la fuente), la ‘Marcha del Cambio’ o ‘Marcha del 31-E’ convocada por Podemos en la madrileña plaza del Sol ha sido foco de instantáneas que han dado la vuelta al mundo. Una de las más impactantes es la panorámica de elevada resolución elaborada por 93 Metros para “El Español”.

Se trata de lo que en inglés se conoce como panorámicas ‘gigapixel’, o directamente ‘gigapan’ por el nombre de la empresa homónima GigaPan, pionera en este tipo de fotografías, que permite compartirlas a través de su web. En realidad, cada una de estas panorámicas es un mosaico de fotos de alta resolución; 72 en el caso de la marcha del Sol.

La que tomó el fotógrafo David Bergman en el discurso inaugural de la primera investidura de Obama, en 2008, suele considerarse el primer ‘gigapan’. La resolución de estos mosaicos fotográficos es tan elevada que permite acercarse y ver todo tipo de detalles. La panorámica de 93 Metros, en concreto, pesa 5,3 GB y si se imprimiera mediría 18 metros, como explica Eduardo Suárez en el blog del medio.

Uno de los atractivos de este tipo de fotografías es encontrarse a uno mismo o a gente conocida. Por eso se trata de un formato que parece hecho a medida para manifestaciones, protestas y actos multitudinarios de calado político. La web de GigaPan Systems permite etiquetar las fotos una vez subidas, de modo que podemos hacer búsquedas usando palabras en inglés o en castellano como “protest” o “manifestación”. Mención especial para la etiqueta “15-M”, que reúne interesantes panorámicas de la acampada en Sol.

¿Gigapanes… de masa madre?

Es poco probable que las panorámicas de alta resolución se popularicen tanto como los ‘selfies’, ya que, al menos por el momento, requieren un equipo bastante más caro, pero aun así es un ‘palabro’ cuyo uso merece nuestra atención. Al raíz de la panorámica popularizada por El Español, el término ‘gigapan’, escrito tal cual en castellano, ha experimentado un cierto resurgir, aunque ya llevaba tiempo en uso en blogs sobre fotografía. Pero ¿es correcto o recomendable? ¿Debemos castellanizarlo (“gigapán”, con acento)? ¿Y cómo sería el plural, “gigapanes”?

Podemos entender su origen de dos maneras:

  1. como un neologismo formado por composición por el prefijo “giga-”, reservado para unidades de medida de mil millones, y “-pan”, abreviatura de “panorámica”;
  2. como una marca vulgarizada de la empresa que comercializa la tecnología necesaria para realizar estas fotos, igual que ocurrió con “celo”, “velcro” o “posit”.

Tras una consulta a Fundéu por Twitter sobre lo apropiado de su uso, la Fundación apunta una alternativa: “megapanorámica”.

De hecho, en internet ‘gigapan’ coexiste con ‘gigapíxel’ (que siempre debe ir con acento), “megafoto” o sintagmas como ‘[fotografía] panorámica de alta resolución/definición’ o “panorámica gigante”. Está por ver si alguna de ellas se asentará por encima de las otras.

Fundéu, además, apunta lo siguiente:

Con mucho acierto, ya que “gigapán”, y sobre todo el plural “gigapanes”, inevitablemente nos hacen pensar en cosas muy distintas.

Kusturica retrata a Mujica como un héroe de película

El presidente uruguayo José Mujica dijo en una entrevista a Montevideo Portal que al principio no quería hacer el documental sobre su vida, pero luego de hablar con Kusturica, a quien no conocía, aceptó el reto.

“No quería hacerla, pero vino Kusturica y habló conmigo y me pareció un personaje notable, de los que rompen el molde”

Mujica dijo que no tiene ningún acuerdo con el cineasta en cuanto a la forma yel contenido final de la película.

“Ellos están filmando, pero yo no tengo ni idea de lo que va a salir. Lo que él me dijo es que es un documental que lo va a empezar con el último día, con la transmisión de mando y lo va a hacer en retrospectiva”.

En las pasadas elecciones del 26 de octubre, el equipo de Kusturica registró todos los movimientos del mandatario. También estuvieron presentes en abril del año pasado acompañando a Mujica en un vuelo a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Kusturica llegará a Uruguay los próximos días para filmar el cambio de mando del presidente, que se realizará el próximo domingo 1 de marzo.

“Más que una película biográfica, ‘El último héroe’ captura la cosmovisión del mundo de un político ejemplar en el momento crucial en el que se aleja del poder y se construye su legado”, señala la gacetilla de promoción de la productora.

Varoufakis pasa de la Troika

Hacía tiempo que nadie había causado tanto revuelo en el Viejo Continente como el que provocó el mediático ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, al sentenciar la semana pasada: “No reconocemos a la troika como interlocutor”. Una frase que hizo temblar los principios rectores que han guiado la política comunitaria durante los últimos años.

Aunque matizada, la frase reabre el debate sobre el papel de la Troika en las negociaciones y cumplimientos de acuerdos entre las naciones rescatadas financieramente y las instituciones que vigilan por la aplicación de las políticas de ajuste.

Frente a la previsible reticencia alemana a cualquier cambio en el ‘statu quo’, el Gobierno heleno pretende ganar tiempo. Aunque la fecha límite para lograr una prórroga del rescate se sitúa a finales de este mes, el 28 de febrero, el primer ministro Alexis Tsipras se ha embarcado en una gira europea para explicar su plan de choque con el fin de revitalizar su economía sin que los acreedores entren en pánico.

Aun así, el Ejecutivo griego aprieta con la aplicación de sus primeras medidas: subida del salario mínimo, paralización de los procesos de privatización de empresas públicas, emplear a los funcionarios despedidos “de forma injusta”…

No quieren caer en el “chantaje” a sus socios europeos ni actuar de forma “unilateral”, pero el frente antitroika del Gobierno de Syriza y ANEL sigue poniendo sus líneas rojas sobre la renegociación de su deuda pública (que asciende a 315.000 millones, un 175% del PIB).

Bruselas aún no ha cambiado de postura, más allá de volver a recordar que “los compromisos están para cumplirse”. No obstante, los partidarios de flexibilizar las condiciones a Grecia, a costa de consolidar su crecimiento, empiezan a introducir matices en el discurso oficial.

Desde EEUU a Francia, los capotes al entendimiento y a la negociación parecen indicar una voluntad de diálogo mayor de la esperada hace unas semanas. Desde Londres también se insistió en que la zona euro debe tener “un mejor plan para el empleo y el crecimiento”.

El cambio en Grecia, por lo menos en las formas y en los símbolos, ha llegado a Europa. Su verdadera incidencia dependerá en gran medida del acuerdo al que se llegará en las próximas semanas, tras seguramente unas duras negociaciones que añadirán emoción a la política comunitaria.