Tabaré Vázquez ganó las elecciones en Uruguay

El ex presidente Tabaré Vázquez ganó las elecciones en Uruguay con un 54% de los votos. Su contrincante, el joven Luis Lacalle Pou obtuvo el 40%, mientras que un 6% votó en blanco o anulado, según las proyecciones de escrutinio.

Esta fue la elección en segunda vuelta, con mayor diferencia en la historia del país. En las elecciones de 2004, en las que la izquierda asumió por primera vez en la historia, Tabaré Vázquez venció por más del 50% y no hubo balotage.

En su discurso tras conocerse los resultados, Vázquez dijo que convocará a la oposición a participar en las decisiones de gobierno.

«Queremos que sea un diálogo sin prejuicios pero con lealtad, productivo, que arribe efectivamente a decisiones concretas y sustentables (…) no hay que pensar tanto en las próximas elecciones y hay que pensar más en las próximas generaciones»

Me comprometo ante ustedes a trabajar al máximo de mis capacidades y posibilidades pero no puedo, debo ni quiero trabajar solo. Quiero contar con todos los uruguayos, no para que me sigan sino para que me guíen y acompañen

 

Dos hombres y un destino de dignidad para Europa

En el marco de la celebración del 25º Aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño y del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, esta semana el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo ha acogido (o más bien se ha sobrecogido con) la presencia de dos personajes únicos. Dos hombres que ya han hecho historia. Dos referencias incuestionables en la defensa de la dignidad del ser humano.

Difícilmente se puede imaginar una confluencia tan extraordinaria de ascendencia moral y trayectoria personal.

Son incontables las crónicas ya escritas sobre ambos. Por un lado el Papa Francisco, un jesuita de sencillez franciscana nacido en Buenos Aires hace casi 80 años, que, desde un humanismo cristiano deslumbrante, no elude un solo tema relevante y está sacudiendo uno por uno todos los estatismos de la Iglesia católica. Por otro, el doctor Denis Mukwege, Premio Sájarov 2014, un ginecólogo congoleño que lleva casi treinta proporcionando a decenas de miles de mujeres y niñas violadas auxilio médico y psicológico en el hospital Panzu de Kivu, una región devastada por la guerra en la República Democrática del Congo.

Ambos, sin aspavientos, desde la comprensión, la exigencia y la ejemplaridad más profunda, nos cogieron de la solapa esta semana y nos plantaron delante (a todos, a europeístas y euroescépticos, a conservadores, progresistas, liberales, verdes y comunistas, a extremistas y populistas de todo cuño) una verdad compartida e incontrovertible: la dignidad de la persona como valor y bien máximo.

“Pero qué dignidad le queda a una persona que no tiene lo mínimo para vivir…”

Desde el compromiso cotidiano que inspira al mundo, ambos hablaron de esperanza y de futuro. De la posibilidad cierta de ejercer nuestra responsabilidad como eurodiputados

«¿Cómo permanecer callados? Ha llegado el momento de resolver las causas de la violencia. Es urgente actuar, las soluciones existen y exigen una autentica voluntad política”

Y también de la exigencia de hacernos cargo del dolor y la soledad de las víctimas, de los abandonados, de los humillados y ofendidos. Y de mantener viva la democracia en Europa dejando a un lado las excusas, el miedo y la incertidumbre.

Crisis a seis meses  

Quedan seis meses para las elecciones municipales y autonómicas y un gran porcentaje de la opinión pública trata de dilucidar el alcance y las consecuencias de una nueva fuerza política, originaria de la izquierda pero que aplaude sin problemas al Papa en el Parlamento Europeo. Sin embargo, ¿qué va a pasar en el PP? Pese a que las encuestas indican una caída pronunciada en intención de voto, hay dos razonamientos que tranquilizan sobremanera a los cuadros y dirigentes del partido, o que genera una apariencia de tranquilidad y tregua, que para el caso es lo mismo. Pero es una tregua trampa.

El primero es la ausencia de un Podemos a su derecha. Esto permitiría asegurar, con cierta rotundidad, que al no existir competencia anti-vieja política en el caladero de votos popular, no existe peligro de «ucedeísmo», o lo que es lo mismo, de hundimiento catastrófico. Al asumir el argumento se traza una línea de seguridad en la que se da por hecho que el partido del Gobierno no bajaría en ningún caso de los 100 diputados en las próximas elecciones.

El segundo razonamiento, consecuencia del primero, es dar por hecho una gran coalición con el PSOE en caso de no poder gobernar en minoría. Ante la confirmación real de una irrupción del partido de Pablo Iglesias, una visión acientífica, razonable y aceptada por todos como «lo más normal» es que genere dos grupos políticos semejantes, en el sentido no tanto en número de diputados, que también, sino en la imposibilidad de liderar con claridad la configuración de un Gobierno.

[do action=»ladillo»]Tranquilidad por ausencia de Podemos[/do]

Al más puro estilo Rajoy, en el PP hay tranquilidad porque la pelota está en el tejado de la izquierda. Sin embargo, todos estos cálculos y tesis prospectivas, que están muy bien para la tertulia, se ven amenazadas por un negro nubarrón que descargará agua dentro de 6 meses. Las elecciones de mayo. Pura realidad. Paradójicamente, la decisión de Podemos de no ir a las municipales ha tranquilizado en cierto modo a los dos grandes partidos, como si cada día de oxígeno fuera fundamental, como si esos meses que van desde mayo a las generales pudieran suponer un cambio fundamental en las perspectivas electorales y en las decisiones de los electores.

Sin embargo, lo que parece que no han asimilado los partidos más amenazados por el estado de opinión actual es que la ausencia del nuevo actor en estos comicios les deja a ellos como los únicos que tienen algo que perder. Son los únicos que se la juegan. Podemos ha evitado caer víctima del segundo principio de la termodinámica, asumiendo que para evitar la expansión del caos hay que organizarse en serio antes de plantearse un salto como el de presentar candidaturas en los 8.000 ayuntamientos.

De constatar en votos los actuales sondeos, las municipales y autonómicas supondrían un terremoto de grandes proporciones en el partido del Gobierno, ahora acomodado en la mayoría absoluta y ensimismado con el ascenso del síndrome de la coleta entre los rivales de la bancada contraria, como si la cosa no fuera con ellos. Lo que está por ver es si mayo provocará alguna reacción interna o si Rajoy caminará sin remisión a su condición de presidente que trata de repetir mandato y no lo consigue.

[do action=»ladillo»]La cómoda gran coalición[/do]

Esta perspectiva, unida a la alta hostilidad que tanto pública como privadamente se profesan el líder del PSOE y el de Podemos, se suma a la teoría, que como todo en ciencias sociales es discutible, de que una alianza de ambos partidos perjudicaría al primero. Sin embargo, las leyes gravitatorias aplicadas a la fagocitación indican que un gobierno de coalición Sánchez-Iglesias podrían acabar liquidando a la nueva formación, a día de hoy sin estructura formal, sin capilaridad territorial y sin liderazgos regionales reconocidos.

En cualquier caso, en Ferraz parece lejana y utópica semejante alianza, aunque posiblemente, tras el ‘día D’, y vistos los resultados, este enfoque cambie drásticamente, como ya explicamos aquí. Quizá lo grave es que no sea intencionado y que la hostilidad sea real, pero el caso es que este clima entre ambas formaciones ha dado alas a la teoría de que lo más lógico es que el PSOE acabe abocado a apoyar un gobierno popular, ya sea integrándose en él como en Alemania o simplemente facilitando su investidura.

Cinco preguntas sobre la dimisión de Ana Mato

El comunicado oficial del Ministerio de Sanidad llegaba a las 19.47h. Ana Mato abandonaba el Gobierno después de que el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz le haya señalado como partícipe a título lucrativo” en el ‘caso Gürtel’. Consiguió resistir a la crisis del ébola pero, al final, el caso de corrupción que tanto daño está haciendo a su partido se la ha llevado por delante.

Deja atrás tres años de gestión plagados de medidas controvertidas como el copago farmacéutico, los recortes en dependencia o la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes.

[do action=»ladillo»]¿Por qué dimite ahora?[/do]

En 2009 salió a la luz que Francisco Correa regaló en diciembre de 1999 un Jaguar a Jesús Sepúlveda cuando todavía estaban casados. Sepulveda dimitió entonces como alcalde de Pozuelo. Sin embargo, ella alegó desde el primer momento que «no le constaban» los regalos que su exmarido recibió de la trama y se negó dimitir. Hasta ahora

Los tiempos lo son todo en política. El presidente del Gobierno acudía al día siguiente al Congreso a debatir dos propuestas para luchar contra la corrupción: la Ley de actividad económico-financiera de los partidos y el llamado estatuto del cargo público. El Pleno había sido diseñado por el equipo de Moncloa para frenar el deterioro provocado por los últimos escándalos y tratar de recuperar la confianza de los ciudadanos.

La presencia de Mato, señalada por la Justicia, amenazaba con dinamitar el mensaje que Rajoy pretende lanzar en su comparecencia. Con el PP hundido en las encuestas y las elecciones autonómicas de mayo de 2015 a la vuelta de la esquina, la presión se había vuelto insoportable y el presidente se ha visto obligado a relevarla.

[do action=»ladillo»]¿Ha sido imputada?[/do]

No. El juez Pablo Ruz ha propuesto en su auto que Mato sea juzgada en calidad de “partícipe a título lucrativo”. Ruz entiende que Mato y sus hijos disfrutaron de viajes y regalos por valor de al menos 36.688 euros que la trama Gürtel presuntamente pagó a Sepúlveda a cambio de contratos públicos entre los años 2000 y 2005. La figura de “partícipe a título lucrativo”, prevista en el artículo 122 del Código Penal, se aplica a aquellas personas que se benefician de los frutos de un delito sin tener conocimiento de que estos tienen origen ilícito. Si su marido es finalmente condenado, Mato debería devolver a las arcas públicas la cantidad económica de la que se benefició.

[do action=»ladillo»]¿Volverá a su trabajo anterior?[/do]

No hay trabajo anterior al que volver. Es licenciada en Ciencias Políticas y en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, pero lleva viviendo de la política desde 1983. Comenzó su andadura como responsable del departamento de Autonomías de Alianza Popular. Sin embargo, su verdadera oportunidad llegó en 1987, cuando José María Aznar le convierte en asesora de su gabinete tras ser elegido presidente de la Junta de Castilla y León.

A partir de ahí, todo va rodado: primero diputada autonómica en el Parlamento de Madrid, luego diputada nacional y, mientras tanto, distintos cargos dentro del Partido Popular. Así, hasta convertirse en Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en 2011.

Ana Mato, en un acto en el Palacio de la Moncloa como Ministra (Fuente: La Moncloa)
Ana Mato, en un acto en el Palacio de la Moncloa como Ministra (Fuente: La Moncloa)

[do action=»ladillo»]¿Dimite también como diputada?[/do]

Todo indica que seguirá en su escaño. Ana Mato es diputada nacional por Madrid desde 1993. Después de cinco legislaturas y de un total de 21 años en el Congreso, ha desempeñado puestos muy variados dentro de su grupo parlamentario. En el comunicado anunciaba que abandonaba su cargo de ministra, pero no decía nada sobre su continuidad o no como diputada del Partido Popular.

En lo que va de legislatura Mato no se ha librado de la polémica: durante los tres últimos años ha tomado la palabra un total de 217 ocasiones en el Congreso (201 en pleno y 16 en comisión), convirtiéndose así en uno de los miembros del Gobierno que más veces ha acudido a la Cámara para dar explicaciones.

[do action=»ladillo»]¿Quién ocupará su puesto?[/do]

En el Ministerio suenan con fuerza los nombres de Pilar Farjas (actual Secretaria General de Sanidad y Consumo) y Susana Camarero (Secretaria de Estado de Servicios Sociales). Después del nombramiento de Isabel García Tejerina como nueva ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente tras la salida rumbo a Bruselas de Miguel Arias Cañete y la designación de Rafael Catalá como ministro de Justicia ante la dimisión de Alberto Ruiz Gallardón, parece seguro que Rajoy volverá a apostar por un sustituto de continuidad y de perfil técnico.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, asumirá sus funciones, una más, hasta que haya nuevo titular de la cartera.

Los sondeos dan a la izquierda como ganadora en Uruguay

El expresidente Tabaré Vázquez se perfila como el ganador de las elecciones uruguayas que se celebrarán este domingo 30. La buena votación que alcanzó el gobernante Frente Amplio en la primera vuelta el pasado 26 de octubre dejó una campaña de bajo perfil, con pocas posibilidades para la centroderecha, liderada por el diputado Luis Lacalle Pou.

Según los últimos sondeos, Vázquez ganaría las elecciones con un 54,5%, su contrincante obtendría un 40%, y se estima que un 5,5% votaría en blanco o anulado.

En la primera vuelta del domingo 26, el candidato frenteamplista obtuvo un 47,8%, su contrincante Luis Lacalle Pou un 30,9% y Pedro Bordaberry (derecha) un 12,9%

Con este panorama la campaña tuvo poco calor, algo inusual en el pequeño país sudamericano. La nota de color la dio el presidente José Mujica cuando le entregó 100 pesos (4 dólares) a una persona que vive en la calle.

Obama: del «yes we can» al «sí se puede»

Jueves por la noche en pleno ‘prime time’, casi diez millones de espectadores sintonizaban Univisión, la cadena en español más importante del país, para ver la gala de los Premios Grammy Latinos. Antes de que empezase a sonar la música, Obama aprovechó para lanzar su desafío:

«Millones de inmigrantes siguen viviendo aquí de manera ilegal. Muchos han estado durante mucho tiempo, trabajan duro y tienen hijos estadounidenses. Son parte de la vida americana. Buscarlos y deportarlos no es realista»

Así anunciaba el Presidente de EEUU la reforma migratoria que va a llevar a cabo por decreto, ante el bloqueo que sufre en el Congreso por parte de la mayoría republicana. Entre cuatro y cinco millones de personas sin papeles que viven en Estados Unidos, de los más de 11 de inmigrantes que residen irregularmente en el país, podrán obtener un permiso de trabajo y vivir ahora sin miedo a ser deportados, al menos de manera temporal.

La reforma migratoria de Obama, que se había convertido ya en una necesidad por la promesa electoral que hizo a comienzos del mandato, no concede la ciudadanía ni el permiso de residencia, pero salvará de la deportación a quienes puedan demostrar que han permanecido en EEUU desde antes de enero de 2010 de forma ininterrumpida, tengan hijos que sean ciudadanos o residentes legales en el país, carezcan de antecedentes penales y pongan al corriente el pago de sus impuestos.

Radiografía de los más de 11 millones de inmigrantes irregulares que viven en EE.UU. (Infografía: AFP)
Radiografía de los 11 millones de inmigrantes irregulares que viven en EE.UU. (Infografía: AFP)

La decisión de anunciar su reforma migratoria antes de los Grammy Latinos, lejos de ser algo casual, le ha reportado a Obama unos cuantos millones más de espectadores. Univision, que tiene una audiencia potencial de 35 millones de estadounidenses que hablan español, es la quinta cadena de televisión más grande del país. El canal cuenta con los informativos locales más vistos en ciudades como Los Ángeles, Nueva York y Houston, con grandes poblaciones hispanas.

Además, el presidente se aseguraba así de que la gala posterior se convirtiese en una celebración a su medida. Mientras el público gritaba «sí se puede» en español, los agradecimientos no paraban de sucederse. «Los latinos somos una parte importante de este país. Ya no somos una minoría», decía el actor mexicano Eugenio Derbez (que ejerció como presentador de la ceremonia) tras escuchar a Obama. «Esta noche es histórica para todos los latinos que viven en Estados Unidos», insistía Enrique Iglesias tras recibir el premio a la mejor canción del año.

«No somos una nación que echa a los luchadores y a los soñadores que quieren ganarse su pedazo de sueño americano. Somos una nación que les da la oportunidad de asumir sus responsabilidades y de crear un futuro mejor para sus hijos», decía Obama. De nada sirvió apelar al ‘american dream’, la respuesta de los republicanos no se hizo esperar. Los próximos dos años de mandato podrán resumirse en una frase: érase un presidente contra un Parlamento.

Las dos Centroaméricas

Aunque son siete países del tamaño de estados y juntos suman la población de España, hay dos ‘Centroaméricas’ que se niegan a ser una sola región.  En una hay gente tan marginada de las oportunidades, que busca cómo se sube en un tren para atravesar México y llegar a una tierra que los trate mejor. En la otra, muchos, con las uñas y la educación a la que lograron acceder, luchan por no quedar fuera de esa nueva economía de servicios que busca reclutas.

Juntas son dos ‘Centroaméricas’ que conviven entre mundos, retos y modelos económicos dispares, y que retrasan el sueño de integración. Este año los informes de competitividad global del Foro Económico Mundial y el informe ‘Doing Business’ del Banco Mundial insistieron en marcar esas dos realidades regionales: la de los países conocidos como CA-4 (Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) y la de Costa Rica, Panamá y República Dominicana.

[do action=»ladillo»]El infierno en dos ambientes[/do]

Estos dos mundos necesitan oxígeno en áreas diferentes. Los países CA-4 comenzarán 2015 con dos enemigos del crecimiento: la violencia y la emigración. Las salidas por millares de ciudadanos, menores de edad en su mayoría hacia EEUU, evidenciaron la falta de oportunidades que viven los centroamericanos, sobre todo los de zonas rurales y fronterizas.

En los otros tres países no se reportan salidas masivas, pero enfrentan problemas como la ingobernabilidad y dificultad para llegar a acuerdos, el alto costo de la energía para competir, y las falencias en educación técnica y superior.

Lo que sí es compartido por todos es una percepción de corrupción al hacer negocios, tanto en el sector público como privado, las barreras a la inversión como la burocracia, la amenaza del crimen organizado, y la necesidad de educar a un mayor porcentaje de la población. Salvo Panamá, todos crecen a niveles bajos e insuficientes para sacar a más gente de la pobreza.

Fuente: Turismo de Panamá
Fuente: Turismo de Panamá

[do action=»ladillo»]Grandes y pequeñas ligas[/do]

Y, de nuevo, los países no se encuentran en los mismos estadios de desarrollo. El informe ‘Doing Business 2014’ colocó a Panamá, Costa Rica y República. Dominicana entre las 50 economías del mundo donde el comercio es más fácil. El tiempo y documentos requeridos los pone a niveles de naciones de altos ingresos. Sin embargo, las brechas persisten con las otras capitales de la región.

El Foro Económico Mundial lo resuelve así: hay un grupo de países (CA-4) donde la competitividad se basa en requerimientos básicos y en la eficiencia, con producción de muy poco valor agregado. Las otras tres naciones han apurado su inserción en la modernidad, en la competitividad basada en la innovación y en las economías de servicios, lo que ha traído más inversión y empleo calificado.

“Por un lado, Panamá, Costa Rica y República Dominicana ya están creando valor y son muy abiertos a la globalización”, señala Roberto Artavia, exrector de INCAE Business Shool. Los demás países aún se encuentran en una etapa agroindustrial y, para subir de nivel, deben superar los temas de violencia y emigración, de lo contrario “no pueden competir aún en servicios”, asegura.

¿Cómo unir a dos regiones que subsisten dentro de una y que, además, compiten en ligas de diferente exigencia? Ese es el reto político y económico del istmo en 2015.

Otro sondeo coloca a Podemos en cabeza

Un nuevo sondeo, esta vez publicado por El Mundo, coloca a Podemos como principal fuerza política en España. El dato en sí es llamativo, pero más aún lo es el gráfico de evolución de los apoyos del partido en comparación con los tradicionales.

 

Al margen de las cifras absolutas, en la encuesta se pide la valoración sobre los líderes de las principales formaciones, a votantes de las cuatro nacionales ‘clásicas’ (PP, PSOE, IU yUPyD). El resultado, llamativo.

Por ejemplo, los votantes socialistas valoran mejor a Pablo Iglesias que a Pedro Sánchez, y Josep Antoni Duran i Lleida e Íñigo Urkullu tienen en ellos a sus mayores defensores, mientras que los votantes populares se muestran monolíticos: el líder mejor valorado es el suyo y ningún otro se le acerca.

Algo similar a lo del PSOE sucede en IU, cuyos votantes valoran mejor a Pablo Iglesias que a Cayo Lara, y que además son los principales valedores de la opción nacionalista catalana, ya que son los que más apoyo ofrecen a Oriol Junqueras, líder de ERC, y Artur Mas, de CiU

En cuanto a los votantes de UPyD valoran por encima de todos a su líder, Rosa Díez, pero llevan muy cerca a Albert Rivera, de Ciutadans. Curiosamente, valoran mejor a Pablo iglesias, Cayo Lara o Pedro Sánchez que a Mariano Rajoy

Las redes entran en la política y la política entra en las redes

El hecho de que el político con más seguidores en Twitter ya no sea el presidente del Gobierno sino el líder de Podemos da una idea de lo vagamente representativas que son las métricas sociales en política aunque, eso sí, enseñan tendencias de futuro.

Pero cada espejo tiene sus matices: mientras los medios de comunicación eligen qué políticos y partidos mostrar, y los Parlamentos son el resultado del voto mediado por la Ley Electoral, las redes sociales son el muestreo de lo que hace una minoría de determinada edad y formación con acceso a tecnología y determinado interés político.

Dicho de otra forma: las redes sociales esbozan lo que, en cierto modo, es parte del sentir de parte de la sociedad, pero no son, ni mucho menos, representativas ni definitorias.

Como muestra un botón: este es el retrato del Parlamento si se computaran seguidores en Twitter en lugar de votos. En este arco, elaborado por Tuitocracia, habría 34 partidos, teniendo el menor de ellos apenas 4.700 seguidores. El mayor sería, con 96 escaños, Podemos

Si en lugar de someterlo a los dictados de la ley electoral ese mapa de seguidores se mostrara como una tabla, estos serían los diez principales partidos

En Facebook parte del relato cambia: SMétrica elabora dos informes acerca de cuáles son los partidos con mayor número de seguidores y cuáles son los partidos de los que más se está hablando, un criterio indicativo de tendencias pero fuertemente vinculado a la estacionalidad

¿Qué pasaría si se llevaran este tipo de representaciones a los líderes políticos en lugar de a las marcas? Tuitocracia muestra cuál es el ránking de políticos según su número de seguidores en Twitter, y un informe sobre uso de redes sociales se centra en el número de menciones (sin determinar cuáles son) reciben. La gráfica varía sensiblemente

Porque en política, como en toda medición de opinión, la clave es la representatividad y el momento: la penetración de internet en España está lejos del 100%, se reparte de forma desigual generacionalmente (jóvenes o mayores), por ubicación (entorno urbano o rural) y el uso varía enormemente en las redes sociales.

Al final, sin embargo, y según el mismo estudio del anterior gráfico, no es tanto el número de las menciones o de los seguidores, sino el tono de su interacción. Para muestra, este gráfico de El Mundo a partir los datos de dicho informe

Con publicar los viajes no basta

Decía Bentham en sus ‘Tácticas Parlamentarias’ que la publicidad «constituye uno de los supuestos en que descansa el espíritu del parlamentarismo”. Así lo establece el artículo 80 de la Constitución, y así ha estado presente de manera casi constante en las Constituciones históricas de España desde su aparición en la Constitución gaditana de 1812, al establecer que las sesiones plenarias de las Cámaras «serán públicas”.

Este principio básico para el funcionamiento democrático, que no se puede limitar a los medios del siglo XIX como la publicación en el Boletín Oficial de las Cortes, se acentúa aún más en tiempos de desafección política, donde el Parlamento debe reivindicarse como la puerta de acceso a la política de la sociedad. De ahí que este concepto de publicidad, básico para que el Parlamento cumpla su función representativa, se amplie más allá de las sesiones parlamentarias en un principio, el de transparencia, que apuesta por hacer público y comprensible todo aquello relacionado con la institución. La transparencia parlamentaria se presenta así como un criterio de innovación política y una medida sobre la evolución del desarrollo de la democracia.

De ahí que el debate sobre la publicidad de los viajes de congresistas y senadores, que nos lleva casi irremisiblemente a la publicidad de sus agendas, no es sólo un debate sobre el control del uso que de los fondos públicos hacen nuestros representantes (como se deduce del acuerdo alcanzado por los grupos mayoritarios) sino que va mucho más allá del necesario control de medios y ciudadanos.

Así lo entiende la Ley de Transparencia, que frente a lo que algunos dicen, sí establece la obligación de transparencia para todos aquellos órganos e instituciones públicas, no sólo para la Administración. Aunque es cierto que las Cortes tras la entrada en vigor de la Ley estarán directamente obligadas a publicar sólo la información sometida a Derecho administrativo, lo que supone la obligación de publicar todo lo relativo a la gestión económica y presupuestaria, contratación, política de personal, retribuciones, subvenciones, convenios, obras e instalaciones o gestión patrimonial.

La ley emplaza al Congreso, el Senado y las Asambleas Legislativas de las comunidades autónomas a que, desde su autonomía normativa garantizada por la Constitución, asuman un compromiso con la transparencia que desarrolle los principios que establece la ley y que ésta, por respeto a la separación de poderes, no ha podido establecer como obligatorio para los órganos legislativos más allá de los aspectos administrativos.

Y este emplazamiento genera una obligación legal todavía pendiente de desarrollo.

Estas obligaciones abarcan tanto la publicación actualizada de información “cuyo conocimiento sea relevante para garantizar la transparencia de su actividad relacionada con el funcionamiento y control de la actuación pública”, como la obligación de proporcionar a los ciudadanos la información que estos solicitan en cualquier ámbito del funcionamiento de las instituciones públicas.

De ahí que, a pesar de las críticas recibidas, podamos decir que en España la Ley de Transparencia supone una apuesta clara por un sistema de transaparencia de la información pública que va mucho más allá del control del uso de los fondos públicos la lucha por la corrupción y asume, no sin reservas en forma de excepciones, el valor de la información pública como herramienta para mejorar el trabajo de las instituciones y la calidad de la democracia.

No se trata de un problema coyuntural, provocado por los líos de un exsenador, ni de una demanda de ‘frikies’ tecnológicos indiferente para la sociedad. Entre los que se oponen a esta posibilidad, anclados en la máxima del “esto siempre se ha hecho así” para descalificar estos “experimentos” se suelen emplear tres falacias que es conveniente deshacer:

  • La transparencia estará al servicio del ‘morbo’ de los espacios televisivos” que sólo se fijarán en los aspectos anecdóticos de los datos publicados, considerando a la sociedad como inmadura e incapaz de distinguir lo accesorio de lo fundamental.
  • El exceso de información no es transparencia. Esta afirmación desconoce los avances tecnológicos en el procesamiento de los datos, o el surgimiento de iniciativas periodísticas muy valiosas dentro del denominado “periodismo de datos” que ya cuentan con las herramientas y el talento suficiente como para, sobre amplios volúmenes de datos publicados, transformar esa información en conocimiento.
  • Demasiada transparencia va en contra de la confianza en el sistema representativo. Esta forma de pensar mantiene que la exigencia de que la transparencia exterioriza una desconfianza hacia los representantes y que, por tanto, acaba deteriorando el sistema, ignorando los profundos cambios sociológicos que se han producido en los últimos años en la sociedad española, que ahora es una sociedad madura, repolitizada y con una demanda alta de participación activa en los asuntos públicos. No se trata de considerar a los parlamentarios como mejores de edad necesitados de tutela sino, por el contrario, ampliar la esencial función representativa con la colaboración y la participación de la ciudadanía.

El estándar de comportamiento ha cambiado y lo que hasta hace poco era contemplado como un problema estético es visto ahora por la opinión pública como un verdadero problema ético. La sospecha sobre la existencia de ámbitos relativos al funcionamiento de las Cámaras que todavía no son conocidos resulta más dañina que el posible “ruido mediático” que pudiera generar la publicación proactiva de esta información.

Cada día cobra más actualidad el principio clásico de la comunicación política según el cual, si no puedes explicar una actuación política es mejor no hacerla y por eso, en el contexto actual, es mejor anticiparse y ser proactivo publicando la información que no tener que llegar a dar explicaciones arrastrado por las circunstancias.

No existe el menor obstáculo jurídico para que las Mesas establezcan, cuanto antes, el marco jurídico necesario para la aplicación de la ley de transparencia que incluya los contenidos del portal de transparencia parlamentaria y regule el procedimiento de acceso a la información pública del parlamento, lo que se necesita es determinación política para hacerlo.

Ha llegado el momento de ser valientes y, desde el respeto a la amplia autonomía normativa que tienen las mesas de las Cámaras, afrontar el desarrollo integral de la ley más allá de la publicación o no de los viajes y las agendas públicas de los parlamentarios.

No se trata sólo del control económico-administrativo, sino de mejorar el conocimiento del trabajo que realiza la institución y facilitar las relaciones entre representantes y representados. Para ello será necesario agrupar dentro del portal de transparencia la información que hoy se puede encontrar dispersa en la web del Congreso, y añadir otra información hoy inexistente -como por ejemplo las funciones de los parlamentarios, su organigrama, la información complementaria a las iniciativas legislativas, la relación del personal de confianza, las peticiones recibidas, los regalos o las consultas más habituales-.

No se trata sólo de de saciar la curiosidad ciudadana, sino de adaptar el Parlamento a las nuevas exigencias ciudadanas. Sólo así podrá evitar los cantos de sirena de los que pretenden sustituir la soberanía nacional por un poder popular informe, y seguir siendo el pilar sobre el que se sustenta el edificio de nuestra democracia.

¿Cómo se financia el Estado Islámico?

Recientemente la edición israelí de la revista Forbes publicaba una lista, como es tan habitual en ella, donde presentaba a los diez grupos terroristas más ricos del mundo. Encabezaba la clasificación el Estado Islámico. No es la primera vez que se le concede el título de “grupo terrorista más rico del mundo”. El pasado mes de junio, poco antes de la proclamación del Califato, circuló la noticia de que el entonces llamado Emirato Islámico de Irak y el Levante se había apoderado de 425 millones de dólares en efectivo en Mosul.

La sorpresa que produjo la irrupción del grupo en el panorama internacional se debió a la poca atención que se le había estado prestando en la prensa occidental a la guerra civil de Siria y sus consecuencias en Irak. Así, pareció que el Emirato Islámico había aparecido de la nada cuando la realidad es que en enero de 2014 cayó en su manos Faluya, una ciudad del triángulo sunní de Irak situada a menos de 70 kilómetros de Bagdad. El desconocimiento de la trayectoria del Emirato Islámico llevó a teorías conspirativas sobre cómo se había convertido en un grupo tan poderoso y sobre quién estaba realmente detrás.

El Califato funciona como un Estado. Cobra impuestos sobre las actividades económicas, cuando no directamente extorsiona a quienes viven en sus dominios, especialmente a la población no musulmana. Y a su vez, actúa como un grupo criminal dedicado al saqueo, la trata de mujeres y el contrabando de antigüedades. Capítulo aparte merece el cobro de rescates por rehenes occidentales.

La periodista Rukmini Callimachi hizo recuento en una investigación para The New York Times de 215 millones de dólares pagados por países europeos a grupos yihadistas en Oriente Medio y África. En ese total se incluye el dinero pagado por España por la liberación de tres turistas secuestrados en Mauritania, dos cooperantes secuestrados en los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia) y dos cooperantes secuestradas en Kenia. Es por tanto plausible que la liberación de los tres periodistas españoles secuestrados en Siria se produjera tras el pago de un rescate que terminó en manos yihadistas.

Además, el Emirato Islámico controla buena parte de Siria oriental y sus pozos de petróleo. El pasado mes de julio cayó en su poder el campo petrolífero de Omar, el más importante del país. Según The New York Times, se estaría extrayendo allí un tercio de la producción máxima de 30.000 barriles al día. Mientras que por su parte, los campos petrolíferos iraquíes en poder del Emirato Islámico estarían produciendo entre 25.000 y 40.000 barriles al día.

Ese petróleo es refinado en Siria y comercializado en Turquía, donde llega de contrabando tras pasar por varios intermediarios. Parte de los combustibles ha terminado en manos del régimen de Assad, cuyas fuerzas dejaron de atacar al Emirato Islámico durante el tiempo que este último concentró sus esfuerzos en atacar a otros grupos rebeldes.

La venta de combustible estaba reportando al Emirato Islámico entre uno y tres millones de dólares diarios, así que las instalaciones petroleras han sido objetivo priotritario de la aviación estadounidense y un panel de expertos de Naciones Unidos ha recomendado medidas contra aquellos que participan en negocios vinculados al Estado Islámico.

Capítulo aparte lo componen las donaciones provenientes de países musulmanes y que han estado en el centro de la polémica sobre “quién está detrás del Estado Islámico”. Buena parte de las sospechas e indicios apuntan al emirato de Qatar, que ambiciona, junto con Emiratos Árabes Unidos, un papel relevante en la región a pesar de su poco peso demográfico y reducida extensión geográfica.

Tras el estallido de la Primavera Árabe, ambos países decidieron anticiparse a la incertidumbre en una era de cambios creando el futuro. Tras la caída de los regímenes de Túnez y Egipto, Qatar y Emiratos Árabes Unidos apoyaron a los rebeldes libios. A pesar del mandato de Naciones Unidas para el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia, los aviones de transporte militar C-17 de la fuerza aérea de Qatar aterrizaban a plena luz del día en Bengazi.

Qatar aspira a un papel relevante en la escena internacional combinando herramientas de “poder blando”, que van de las noticias de Al Yazira al patrocinio del F.C. Barcelona pasando por el apoyo de grupos disidentes e insurgentes en otros países árabes. Las suspicacias del resto de petromonarquías llevó a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein a retirar sus embajadores en Qatar durante un tiempo.

Otra fuente de financiación del Estado Islámico son las donaciones privadas de musulmanes que ven en el grupo un exponente del retorno a la pureza del Islam y una vanguardia suní frente al régimen de Assad, aliado del Irán chiita y cuyo núcleo lo forman miembros de la rama alawita del Islam. Buena parte de ese flujo de donaciones estaría siendo canalizado a través de Kuwait.

La paradoja es que el gobierno de la ultraconservadora Arabia Saudita no apoya el Estado Islámico, sino a grupos rebeldes sirios mucho más moderados. Claramente aprendió la lección de Afganistán, el crisol donde surgió una generación de yihadistas que llevaron la violencia de vuelta a casa en los años ’90. Nuevamente se alimentó un monstruo que ahora amenaza una región entera.

Podemos ya es un partido (también por los problemas)

Menos de un año después de su lanzamiento como marca electoral, Podemos ya es un partido como tal. No le ha hecho falta eso para tener cinco eurodiputados y escalar a competir con los partidos tradicionales del gobierno español, pero era un formalismo necesario.

El resultado del evento celebrado el pasado fin de semana fue abrumador, toda vez que la única persona que discutía las tésis oficiales, el eurodiputado Pablo Echenique, retiró su candidatura. El otro Pablo, Iglesias, se alzaba con la secretaría general del partido casi por aclamación: el 96,87% de los 107.488 votos emitidos.

No era lo único que se votaba: también se elegía el Consejo Ciudadano, una especie de Ejecutiva, en la que los rostros más conocidos de la formación -a excepción del ya citado Echenique- han copado las primeras posiciones con porcentajes de voto similar teniendo en cuenta de que la lista era en bloque. Sin embargo, el orden de elección sí da ciertos datos acerca de la proyección de cada candidato.

Así, el más votado fue Íñigo Errejón (89,26%), seguido de Carolina Bescansa (84.84%), que superaba a Juan Carlos Monedero (83.94%), supuesto candidato a la alcaldía de Madrid.

Y con la elección recién terminada Pablo Iglesias se fue a pasar un trance mucho más complicado, una entrevista con Ana Pastor en la que ella fue extremadamente incisiva y él se mantuvo esquivo en algunos asuntos clave. Una de las posibles interpretaciones es que la formación está moderando su mensaje en los últimos meses para no espantar a un electorado aún dudoso y que podría ser clave en el sprint final entre los -ahora- tres grandes partidos. La otra interpretación posible es, sencillamente, que al programa le falta definición y la hemeroteca pesa demasiado en su contra.

Algunos momentos clave fueron, por ejemplo, las polémicas palabras de Iglesias antes de ser la voz de Podemos pidiendo la retirada de los medios privados, la vaguedad de su respuesta al preguntarse por China y el Derecho Universal o cuando arremetió contra el líder del PSOE -acusándole de copiarle hasta el llevar las mangas arromangadas- o al definir su postura sobre ETA.

Algunos momentos clave de la entrevista fueron estos:

No ha sido la entrevista la única ni más grave preocupación de la formación durante su primera semana de existencia ‘reglada’. El cobro a distancia por parte de Íñigo Errejón de una beca que requería actividad presencial ha desatado un torrente de críticas, aunque la propia universidad ha salido en su defensa aclarando que tenía autorización y que se trata de un procedimiento normal.

Desde el partido Errejón explicó su punto de vista en la Cadena SER e Iglesias le defendía con un simbólico mensaje en Twitter