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Vuelta a las plazas


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Thais Bonilla

Licenciada en periodismo por la Universidad de Valencia, está especializada en comunicación social y cooperación internacional por la Universidad Autónoma de Barcelona. Descubrió la cooperación ciudadana en Noruega, donde decidió volcar sus conocimientos en comunicación a las ONG.


Escrito el 5 de febrero de 2013 a las 11:03 | Clasificado en Ciudadanía

El 15M vuelve a ocupar las plazas. Esta vez lo hace contra la corrupción política y por la dimisión de la cúpula del PP. El descrédito de la política, la falta de transparencia y las tramas corruptas hacen mella en una sociedad hastiada. Ahora, el movimiento social mueve ficha con una nueva estrategia: el escrache.

Tiendas de campaña en la plaza de Catalunya en Barcelona (imagen: fotomovimiento.org).
Tiendas de campaña en la plaza de Catalunya en Barcelona (imagen: fotomovimiento.org).

La dilatada trama Gürtel, los EREs de Andalucía, el entramado Nóos, el ‘caso Pallerols’, la operación Campeón… Corrupción que prolifera salpicando a los partidos políticos. Sobre todo, PP y PSOE, aquellos que legislatura tras legislatura se disputan con mayor poder el Gobierno de España y los gobiernos autonómicos. Todo ello, junto a la generalizada y normalizada falta de transparencia, cuya máxima expresión se dio en una rueda de prensa a través de un monitor y sin preguntas del presidente Mariano Rajoy.

Los ciudadanos y ciudadanas dicen basta. Y lo hacen, de nuevo, junto a la movilización que ya consiguió despertar consciencias en 2011, el 15M.

Todo empezó en las redes sociales el 31 de enero, día en el que se publicaron los documentos más comprometidos del ‘caso Bárcenas’. En Twitter, el hashtag #lospapelesdebárcenas comenzó a motivar concentraciones ciudadanas frente a las sedes del PP. Y así fue. “Si no hay dimisión, habrá revolución”, gritaba la gente en Génova, sede del PP madrileño. Esa noche, el 15M Barcelona decidió acampar en Sant Jaume. Un lugar emblemático de la ciudad, se encuentran juntos el Ayuntamiento de Barcelona y el Palau de la Generalitat. Las plazas volvían a estar tomadas, puesto que la reacción no tardó en replicarse en otras ciudades españolas.

“Ha llegado el momento de movilizarse, decir basta y tomar medidas: exigir mecanismos de control de los cargos públicos, revocabilidad de mandatos, desprofesionalización de la práctica política, no acumulación de cargos, límite en los sueldos, transparencia en las cuentas. Ya va siendo hora que nos devuelvan todo lo que nos han robado”, escribió la periodista y activista Esther Vivas en su blog.

Pese a las dificultades iniciales, en la Plaza del Sol de Madrid resisten acampados los ya bautizados como “Los 5 de Sol”, aunque poco a poco se suma más gente que decide acampar. En Barcelona, el 15M ha vuelto a Plaza Catalunya por la decisión de la Asamblea, que votó regresar al que fue símbolo del movimiento social en la ciudad desde el mayo de 2011. Todo esto se completa con concentraciones diarias en plazas y sedes del PP.

El escrache como estrategia del cambio

Sin embargo, muchas personas han dejado de creer en la fuerza de las manifestaciones, concentraciones y acampadas para reivindicarse. Algo que se plasma en las asambleas que el 15M ha organizado desde el pasado 31 de enero en las calles. En ningún momento se ha alcanzado gran unanimidad en las acciones más tradicionales. “Hay que acampar, pero saber que es una acción más dentro de una estrategia, no la panacea”, comentó una de las asistentes a la asamblea de Plaza Sant Jaume en Barcelona.

Tomando nota de las reacciones sociales, el 15M ha propuesto una estrategia colectiva que ya tiene muchos apoyos: el escrache. “Señalar, denunciar, mostrar y avergonzar”. Éstas son las premisas de una acción que se inspira en las manifestaciones ciudadanas de Latinoamérica. El escrache de Argentina y Montevideo, la funa en Chile o el roche en Perú. El modus operandi de esta movilización pasa por perseguir, en su domicilio o lugar de trabajo, a quien se quiere denunciar, evidenciando a la persona. Al más puro estilo del Cobrador del Frac. “La idea seria montar concentraciones allá donde estén y donde vayan las personas culpables de esta estafa. Una persecución constante”, explicó un activista.

En la capital catalana, ya hay una página web en marcha: escrachebcn.wordpress.com y se prevé hacer pedagogía para empoderar a la ciudadanía hacia un escrache efectivo. Aquí un vídeo sobre el escrache realizado en Argentina contra el dictador Jorge Rafael Videla:

Por otra parte, otras iniciativas se han activado. Así, se ha lanzado una petición ciudadana con Pablo Gallego García como impulsor. Se pide la dimisión de Mariano Rajoy y ya ha conseguido más de 800.000 firmas a través de la plataforma Change.org. En estos momentos, solo queda esperar a que la movilización social sea masiva, puesto que los partidos políticos permaneces estáticos.

Los votantes dicen...
  1. […] explained by Thais Bonilla in her article ‘Vuelta a las plazas’, the 15M’s strategy is not simply to protest, but to publically shame […]

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