Manifestaciones en tiempos de Wikileaks

No había ni 300 personas en la manifestación a favor de Julian Assange, fundador de Wikileaks, este sábado en Madrid. Y eso que era la más numerosa. La “mayor filtración de la historia”, la primera foto global de los 4/5 ocultos del iceberg del poder, la apuesta mediática sin precedentes, las detenciones, la “ciberguerra“, el veto de Visa, MasterCard y Pay Pal… todo reducido a menos de mil personas si se suman los asistentes de todas las concentraciones de España.

“Lo de Wikileaks es una moda pasajera y todo el ruido de las redes sociales no tiene nada que ver con el mundo real”, me dice un amigo periodista. Y, sin embargo, la lectura puede ser la contraria: las manifestaciones son una herramienta política donde cada persona es sólo un número, un bulto para una foto que cada vez es más pequeña en los periódicos del día siguiente. La tradición política dice que son importantes, “la voz de la calle”, pero sus efectos son ya casi insignificantes y, lo más importante, son una actividad cada vez más frustrante para el que participa.

El clima de opinión de las redes sociales, aunque se desarrolle en un entorno cerrado de élites hiperconectadas, tiene una atención mediática de mucha más calidad. Se le ha llamado despectivamente ‘clickactivismo‘ y no implica ninguna revolución, pero consigue algo que las manifestaciones de partidos políticos y sindicatos no han logrado en décadas: mucha más gente, mucho más diversa, siente la pulsión de participar en un lugar común; está motivada.

Concebir Internet como un espacio previo a la realidad, como una fase por la que hay que pasar para después “ir a lo serio” es desperdiciar esa motivación y entregarse una vez más al cansino circuito político de la desesperanza.

Juanlu Sánchez

Periodista. Editor de Periodismo Humano. Antes, redactor en la Cadena SER y responsable de Comunicación Digital de Expo Zaragoza 2008.

20 comentarios sobre “Manifestaciones en tiempos de Wikileaks

  • el 12/12/2010 a las 21:52
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    Qué difícil es participar en una manifestación… y qué fácil hacer clic en un "me gusta"…

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    • el 14/12/2010 a las 01:06
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      Eso… es. No sé si es bueno o es malo. Lo que está claro es que… es diferente.

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  • el 13/12/2010 a las 10:38
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    Pues yo estuve y para mí fue un éxito. A mi modo de ver, cada uno de aquellos 300 estábamos representando a miles que se habían expresado en el mismo sentido en Internet. En cualquier caso es interesante, porque… ¿estáis seguros de que mañana se seguiran contando el éxito de las manifestaciones por los asistentes físicos? ¿No se creará manifestómetros que tengan en cuenta muchas más cosas…?
    Salud!

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  • el 13/12/2010 a las 13:02
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    Vaya usté a saber, Pau. Pero sí que es cierto que hay que empezar a medir el interés social o político de la ciudadanía de otra forma.
    Un post o una respuesta que escribes a las dos de la madrugada, antes de ir a dormir pero que no dejas para mañana porque te quema en las entrañas, y que te genera ganas de participar y provocar debate y reflexión es tan válido como ir el sábado a Castellana 259 q, todo hay que decirlo, estaba bastante lejos e inaccesible.
    Y una vez más, internet suma, no sustituye. La sociedad igual no está preparada aún para equiparar la importancia de un activista en la red a uno en la calle. Pero todo llegará.

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  • el 13/12/2010 a las 14:39
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    La verdad es que tengo que reconocer que yo siempre he pensado que efectivamente las reacciones en la red son una previa a las movilizaciones en la calle, como pasó por ejemplo con las movilizaciones a favor de Garzón, o mejor dicho contra la impunidad…pero sí quizás sea una forma de verlo que no se corresponde ya con la realidad….No sé. Habrá que repensarlo. Lo que creo que sí está claro es que las movilizaciones en la calle necesitan más preparación (excepción es lo de la sede del pp tras el 11M),. No creo, en cualquier caso, que el número de persona que se concentración refleje la preocupación que muchos sentimos por el acoso a wikileaks y lo que eso siginifica.

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  • el 13/12/2010 a las 22:40
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    Es verdaderamente penoso que no se acuda a las manifestacones ,pero no es de estrañar en los tiempos que corren pues hoy nos hemos acomodado de tal forma que aunque estemos de acuerdo en ciertos temas,no nos movemos nada de nada.Estoy de acuerdo total con que se publiquen todos estos temas.NO al acoso a wikileaks.Que la verdad se conozca,caiga quien caiga.
    un saludo sema.sevilla

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  • el 13/12/2010 a las 23:56
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    Ayer firmé esto: http://www.avaaz.org/en/wikileaks_petition/?twitt

    Estuve dudando si firmar con mi nombre real o no. Por algún motivo que sería caro y largo psicoanalizar no me gusta dar mi nombre real en Internet. Pero para firmar algo me parecía poco ético usar mi nick. Así que pensé en llegar a un compromiso y poner solo un apellido. Me quedé un rato viendo quien iba firmando, a ver que hacían los españoles. Y vi firmar David de España como 5 veces.

    Quizá con diferentes direcciones de correos. Podrían ser 5 personas diferentes, una casualidad, o no,

    Así que un primer argumento es que en Internet no se sabe quiénes somos ni cuantos somos cada uno 🙂

    En algunos círculos de software libre me reprocharon mucho en tiempos que mantuviera el anonimato. Pero siempre he pensado que lo que importa es lo que uno dice y hace no el CV que haya detrás. Así que soy en principio bastante contraria a obligar a la gente a identificarse para navegar.

    Pero eso es contradictorio con el medir el apoyo a una postura online. Esto sería un argumento a favor de la necesidad de salir a la calle donde se nos puede contar, con más o menos dificultad.

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  • el 14/12/2010 a las 00:12
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    Por otra parte, el domingo estuve en la mini-mani y la gente era mayoritariamente como de un mismo estilo, salvo algunos que eran un poco más mayores. No acabo yo de ver eso de que sea mucha gente mucha más diversa la que participa en el clickactivismo. O al menos la muestra de clickactivistas allí reunidos no me lo pareció.

    En las grandes manifestaciones en las que he estado la gente si que era muy variopinta.

    Así que otro motivo por el que creo que hoy por hoy aún es importante dar el salto al mundo real ™ es que todavía el mundo de Internet no parece llegar por igual a todo el mundo. Es decir que el apoyo a una protesta a través de Internet tiene, además del problema de su valoración cuantitativa, un sesgo en la muestra que invalida el hacer interpolaciones al resto de la población.

    Esto me imagino que irá cambiando con el tiempo, pero estamos lejos, creo, de una población mayoritariamente conectada de forma ¿"cyberactiva"? (no sé si es la palabra, pero me da la impresión de que hay mucha gente conectada que no es aún consciente del uso de Internet como herramienta de expresión de posturas en la vida pública).

    Ahora que lo releo quizá el problema de la identificación también cambie y se pueda tender a modelos en los que la gente se identifique puntualmente para expresar su apoyo.

    En fin, que si que creo que se puede, y se debe, tender a nuevos modelos de participación. Pero creo que esos modelos aún no están maduros y que hacen falta más herramientas informáticas y mayor conocimiento por parte de la mayoría de la población.

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  • el 15/12/2010 a las 13:01
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    La reflexión de JuanLu es interesante. Pero paralelamente somos testigos de calles ocupadas por manifestantes. En Roma, Londres, Barcelona, Atenas o Paris. Mayoritariamente jóvenes. Con convocatorias puntuales y temáticas pero la misma imagen recurrente: fuego y barricadas. El nivel de desafección es alto. Minorías o no, hay gente en las calles, de manera global, movilizadas con cada vez mayor nivel de confrontación. Ya no son las organizaciones tradicionales las que provocan movimientos disruptivos pero estos surgen. El modelo de movilización multitudinaria se ha convertido poco más que en una procesión previa al vermut y surgen otros escenarios, gusten o no, de protesta, cada vez más radicalizada. Cierto es que no hay organización detrás, que no existe traducción hacia la política institucional de la protesta callejera. pero quizás los conceptos de movimiento y multitud regresan para quedarse. ¿qué cambios pueden producir? No se sabe. Pero la tendencia es clara y no puede negarse. Cada vez hay más protestas, más violentas y menos control político-organizativo de las mismas. La manifestación siempre ha sido de protesta. La protesta siempre ha sido disruptiva. Si no, es otra cosa. Quizás Internet esté en la base, información, convocatoria y eco de las mismas. Pero las protestas están en la calle.

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