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La hipocresía es útil


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Escrito el 8 de mayo de 2013 a las 17:44 | Clasificado en Solidaridad

Un experimento muestra que las personas que actúan de manera egoísta, pero lo ocultan, pueden contribuir al altruismo del conjunto de la sociedad.

Just business. (Jeff Christensen)
Just business. (Jeff Christensen)

La cooperación es un rasgo omnipresente en las sociedades humanas. Sin embargo, resulta sorprendente que lo sea, sobre todo en grupos grandes, donde los individuos se pueden beneficiar de vivir en sociedad sin dar nada a cambio. Para tratar de buscar explicaciones a comportamientos en principio poco prácticos, la biología evolutiva ha elaborado teorías que pueden darles sentido.

Una de ellas, por ejemplo, es la del altruismo recíproco, por el que una persona toma una decisión que le perjudica con la perspectiva de que recibirá en el futuro un beneficio que le compense. Esta hipótesis se puso a prueba con algunos estudios basados en la teoría de juegos, que mostraron vías por las que la selección natural podía favorecer comportamientos que de partida reducen la capacidad de supervivencia.

En uno de los experimentos más famosos, Robert Axelrod, de la Universidad de Míchigan (EEUU), afirmaba que ser amable con los demás conducía al éxito a largo plazo en la teoría de juegos, siempre y cuando se siguiesen unas pautas. En primer lugar, nunca había que ser el primero en romper la cooperación. En segundo, tampoco había que ser demasiado bueno y era necesario romper la cooperación cuando el otro la rompía y solo restaurarla cuando el otro volviese a cooperar.

En tercer lugar, era necesario no ser demasiado ambicioso: la amabilidad solo daba para llegar a ser tan bueno como el primero, nunca permitía ganar, pero a largo plazo permitía ganar acumulando segundos puestos. Y, por último, los resultados de Axelrod indicaban que no era conveniente ser taimado: la transparencia siempre funcionaba mejor a largo plazo.

Ahora, Todd Bodnar y Marcel Salathé, de la Universidad Estatal de Pensilvania (EEUU), han realizado un estudio en el que proponen que otro de los grandes mecanismos para incentivar la cooperación sería la hipocresía. En su planteamiento, los autores asumen que si la transmisión de un rasgo de comportamiento como la cooperación se produce por imitación y con frecuencia se imitan comportamientos que no se pueden observar directamente, en la transmisión de la cooperación queda espacio para el engaño.

“El comportamiento hipócrita se observa con frecuencia en los estudios psicológicos, donde se mantiene que los hipócritas se benefician no solo de las recompensas de un comportamiento egoísta, sino que también recogen la recompensa social y personal de ser vistos y verse a sí mismos como alguien decente y moral”, afirman los autores en un artículo publicado en ArXiv.

Utilizando un modelo matemático y un experimento basado en la teoría de juegos, los autores mostraron que la hipocresía es una barrera frente a la expansión del comportamiento egoísta, porque el hipócrita lo practica, pero lo oculta, evitando que otros lo observen y lo imiten. En el experimento, se daba a los jugadores la opción de cooperar poniendo una cantidad de dinero en un fondo común. Las donaciones se multiplicaban en cada jugada por una constante y se dividían por igual entre todos los jugadores, hubiesen aportado al fondo común o no.

En este tipo de juego, los individuos egoístas tienen más beneficios porque se ahorran el coste de la aportación. A la larga, si este tipo de estrategias con mayores beneficios se imitan con mayor frecuencia, la estrategia cooperativa se vuelve cada vez más rara pese a que la población en conjunto obtendría más beneficios si todo el mundo pusiese su parte.

Los jugadores tenían la posibilidad de cooperar o ser egoístas y después podían contar que habían hecho su aportación al fondo común aunque fuese mentira. Para medir la influencia de la hipocresía sobre la expansión o retroceso de las actitudes cooperativas, los autores introdujeron cuatro niveles distintos de hipocresía como variable y realizaron diez ensayos independientes con cada uno. Como cada uno de los experimentos era idéntico salvo por la variable, pudieron medir qué parte del comportamiento cooperativo se debía a la presencia de respuestas hipócritas.

Con su modelo matemático y sus experimentos los autores consideran que en este tipo de modelos de comportamiento social parece que la hipocresía permite que se mantenga la cooperación. En un juego de bienes públicos estándar, en el que la información sobre el comportamiento de los otros jugadores se trasmite de forma fidedigna, la cooperación no se puede mantener porque los individuos que no cooperan tienen mejores resultados que los que lo hacen y su estrategia acaba por ser adoptada por una mayoría de los jugadores que también quieren maximizar sus beneficios.

Los egoístas triunfan

Los autores señalan, no obstante, que “la introducción de la hipocresía en este juego no afecta a estas asunciones básicas: a los individuos egoístas les va mejor y los participantes en estos juegos suelen adoptar las estrategias del resto de jugadores con mejores resultados”.

La única diferencia es que la hipocresía hace que los individuos que no cooperan y tienen muy buenos resultados no parezcan egoístas y fomenten la adopción de la cooperación. “La hipocresía favorece la expansión de la estrategia cooperativa al atribuirle el éxito de la estrategia egoísta”, concluyen los autores.

Pese a que considera importante la función de la hipocresía en el mantenimiento de la cooperación en la sociedad, Todd Bodnar, uno de los dos autores del estudio, no considera que su desaparición fuese suficiente para hacer desaparecer el comportamiento cooperativo, porque existen otros factores, como el altruismo recíproco mencionado al principio, que lo mantendrían.
Sin embargo, apunta Bodnar, “la mayor parte de esos otros mecanismos funciona mejor en pequeños grupos”. “En grandes poblaciones, la gente no puede esperar encontrarse de nuevo con personas a las que ha conocido circunstancialmente o que siempre va a estar cerca de su familia, así que la cooperación debería ser rara”, añade. “Los hipócritas prosperarán en grandes grupos donde es menos probable que la persona con la que estás hablando sepa lo que realmente hiciste”, concluye Bodnar.

Fuente: La hipocresía es buena para mantener la cooperación social

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