Las víctimas de la crisis

La muerte de tres miembros de una familia sevillana posiblemente por la ingesta de alimentos caducados pone el foco en el mal funcionamiento de los servicios sociales y sanitarios. El cabeza de familia, fontanero, perdió su empleo y se dedicaba a recoger cartones. Vivían como ‘ocupas’ en su propia casa, que estaba embargada por el banco.