Las vacunas se han convertido en un arma geopolítica de primer orden, también dentro de Europa. El último capítulo de las tensiones postBrexit se desarrolla en Italia, donde las autoridades han encontrado 29 millones de dosis ocultas. La historia tiene su miga porque parece que se ocultaban esperando a poder ser exportadas a Reino Unido, cuando el consorcio (británico) no ha entregado las dosis comprometidas a la UE (que sí ha exportado a su exmiembro). Es una historia farragosa que cuenta en un interesante hilo el periodista Pablo R. Suanzes.

En la historia, claro, hay matices: desde Astra Zeneca niegan la mayor y lo describen como una parte natural del proceso de producción, almacenamiento y distribución y cumplir los compromisos adquiridos. Lo cuenta en otro hilo James Crisp, del Telegraph (aquí lo cuenta el medio)